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viernes, 8 de octubre de 2021

OCHO ASESINATOS PERFECTOS

 

Hace quince años, el aficionado a las novelas de misterio Malcolm Kershaw publicó en el blog de la librería Los viejos demonios una lista —que apenas recibió visitas ni comentarios— sobre los que a su juicio eran los más logrados crímenes literarios de la historia. La tituló Ocho asesinatos perfectos e incluía clásicos de varios de los grandes nombres del género negro: El misterio de la Casa Roja, de A. A. Milne; Complicidad, de Anthony Berkeley Cox; El misterio de la guía de ferrocarriles, de Agatha Christie; Pacto de sangre, de James M. Cain; Extraños en un tren, de Patricia Higsmith; Muerte por ahogamiento, de John D. MacDonald; Trampa mortal, de Ira Levin; El secreto, de Donna Tartt.

                Ahora, un nevado febrero, recibe la visita de la agente Gwen Mulvey del FBI, quien cree que alguien está cometiendo asesinatos guiándose por esa lista y solicita su ayuda, como especialista en su investigación. Además pronto se descubrirá que uno de los muertos es una habitual cliente de la librería, un tanto cascarrabias.

                A partir de este momento la vida de Mal se va a trastocar, pues da a entender que el asesino es alguien que le conoce y quiere jugar con él. Pero, una serie de secretos relacionados con la muerte de su mujer comienzan a aflorar en su memoria, y…

En este original e inteligente thriller, Peter Swanson desdibuja con mano maestra las fronteras entre la realidad y la ficción, convirtiendo así su apasionante y lúdica trama en un nostálgico homenaje a los más brillantes y acabados crímenes de la literatura detectivesca, pues, aparte de los componentes de la lista (algunos pormenorizados), abundan las referencias o los detalles de otros muchos, desde Dickens o Conan Doyle, a Ann Cleeves, Gillian Flynn o J K Rowling, pasando por Dorothy Sayers o Colin Dexter.

Mal, el protagonista, está muy bien trabajado; él nos va a mostrar su amor por los libros y nos va a llevar de referencia a referencia, o de libro en libro, deteniéndose en algunos de ellos (atención a El asesinato de Roger Ackroyd, de Agatha Christie); poco a poco nos mostrará la vorágine de sus pensamientos, que nos atraparán, y…

 

jueves, 22 de marzo de 2018

SEAMOS GOLOSOS



                Un año más, en víspera de las vacaciones de Semana Santa, hemos celebrado en el IES Octavio Cuartero de Villarrobledo (Albacete), nuestro concurso de tartas. Como el curso pasado tuvo mucha aceptación el tema de tartas literarias, este año hemos decidido repetir el tema dar rienda suelta a vuestra imaginación.


                Desde aquí os damos las gracias a todos los participantes: ¡ENHORABUENA, CHICOS, SIN VOSOTROS NO SERÍA POSIBLE EL CONCURSO! Esperamos que os hayan gustado los libros, que habéis tenido como premio y que nos los comentéis.


                Os ofrecemos una selección de las tartas que nos hemos comido esta mañana.


           Gracias a Loqueleo por enviarnos los ejemplares de El Principito se Fue a la Guerra de Santiago García-Clairac para los premios





lunes, 19 de marzo de 2018

LA VUELTA A LA ORALIDAD



Da la impresión de que nos encontramos en tránsito hacia una cultura oral, una especie de regreso a los orígenes del hombre.
Parece que a la gente le cuesta más abrir un libro que nunca. No sólo lo dicen las ventas de libros, que han bajado considerablemente, sino una cultura ambiente en la que prima la idea de experiencia sobre el conocimiento.
No se considera versado en Londres o la historia de Ana Frank a aquel que ha leído a Dickens o el diario de Ana Frank, sino al que ha viajado a la capital inglesa, aunque haya sido un fin de semana con un paquete turístico de bajo coste, o el que ha entrado en la casa natal de la escritora en Amsterdam. Ir, sentir no importa qué, gana la partida a estar y leer, al supuesto intermediario que te cuenta la historia.
Es verdad que una gran parte de los lectores de periódicos en papel se ha pasado a las ediciones digitales, pero, lo dice el tiempo que pasa la gente en cada artículo, se lee distinto, menos, raramente se llega hasta el final de los artículos.
También es cierto que especialmente los jóvenes, pero no sólo, pasan mucho tiempo en los medios sociales al fin y al cabo "leyendo", interpretando símbolos escritos, pero la verdad es que cada vez más "se escribe como se habla", leemos pero en realidad es como si estuvieramos escuchando una jerga poco elaborada, hecha para el consumo y la destrucción instantánea, que aunque podamos recuperar en realidad es una hipótesis que no nos interesa, como las imágenes que circulan en Snapchat.
Estudiar los libros de texto, leer interminables artículos académicos está cada vez más desprestigiado en el mundo de la enseñanza convencional. Prima la idea de que el aprendizaje es producto de la experiencia, de compartir con otros. El ratón de biblioteca que deglute libros en solitario, si es que todavía existe, se considera un fracasado, alguien que no ha entendido el signo de los tiempos. El profesor que prescribe demasiadas lecturas que requieren demasiado tiempo no ha entendido lo que es un mundo que se mueve a la velocidad de la luz. Leer pasa por no ser un trámite ineludible para aprender, sino más bien al contrario.
Hemos pasado, al menos en términos de lo que es el ideal normativo, de un extremo a otro del péndulo, de las, al menos teóricamente soporíferas e inútiles lecciones magistrales a la dictadura del trabajo en grupo, las discusiones y el refuerzo positivo.
En España, por un complejo histórico archiconocido, nos gusta abrazar las modas y las vanguardias acríticamente. Eso incluye la pobreza de las bibliotecas de las escuelas españolas (aunque se escuden en un hipotético acceso al libro electrónico), incluso las de élite, que están despobladas de libros.
En los Estados Unidos, que nunca ha tenido problema en negar las tradiciones pero también en inventarlas si es necesario, las bibliotecas de los colegios están llenas de libros, a los estudiantes se les invita a visitarlas durante el horario lectivo, a llevarse libros prestados, a leer a Dashiel Hammett o a J. K. Rowling aunque antes no hayan leído a Shakespeare.
Aquí hay que haber leído ineludiblemente el Cantar del Mio Cid y La Celestina antes de llegar a Lorenzo Silva o a Elvira Lindo.
Así nos va.

César García

martes, 6 de febrero de 2018

EL LIBRO DEL CEMENTERIO


            Enviado por Ángel:

Escuchad esta trágica historia: una familia que duerme, un asesino sin compasión y una criatura aventurera, un huérfano que escapa de la muerte. ¿O no?
El pequeño escapa del peligro y consigue gatear hasta lo más alto de la colina. Detrás de la valla que se encuentra, existe un lugar oscuro y tranquilo, un cementerio lleno de una vida especial. El niño es recibido allí donde los muertos no duermen y todos los que allí habitan deciden brindarle su protección, porque fuera, tras la valla que separa a la ciudad de sus fantasmas, el asesino vil espera pacientemente.

El niño sin padres, sin lugar en el mundo, sin nombre, será acogido por los espíritus amables, que hacen un pacto para protegerlo. Lo llamarán Nadie, porque no se parece a nadie más que a sí mismo. Será Nad para sus “padres”, Nad para sus compañeros de juegos, niños que nunca más crecerán, Nad para su mentor. Y Nadie para el hombre que lo busca para matarlo.

En esta novela de corte fantástico, Neil Gaiman nos deleita con su forma de narrar entrañable y divertida, y, al hacerlo desde la perspectiva de un niño acostumbrado a lo sobrenatural, nos acerca de una forma curiosa a todo lo que rodea al cementerio y los muertos. La historia está repleta de guiños a otros libros o comics: el nombre del protagonista, Nadie, nos evoca al Ulises de Homero, que tiene que pasar mil y una aventuras hasta que regresa a su hogar, pero también al Little Nemo de Winsor McCay (recordemos que Nadie en latín es Nemo, y, curiosamente, el personaje de esta tira cómica viste siempre un camisón de dormir igual que nuestro protagonista). También al Libro de las Tierras Vírgenes de Kipling, donde un niño es criado por una sociedad extraña.  Y el hecho de que el niño se quede huérfano nada más comenzar y el asesino quiere volver sobre él, nos recuerda al Harry Potter de J. K. Rowling.

Gaiman nos atrapa con la atmósfera que crea para este cuento y envuelve todas las historias que encontramos en él. Cada capítulo trata sobre una aventura del pequeño Nad, quien al principio tiene ciertos poderes como los muertos, poderes que irán desapareciendo conforme Nad crezca. Conoceremos a los Owens, la familia fantasma que lo adopta; Silas, su tutor, que curiosamente no es un muerto; la señorita Lupescu, que tendrá que sustituir algunas temporadas a Silas; Cayo Pompeyo, un romano; el escritor Victor Hugo, que ahora es un ghoul; Thackeray Porringer, que fue enterrado con un ejemplar de Robinson Crusoe, que Nad irá leyendo; Jack, el asesino, que tiene oscuras razones para su crimen; Scarlet, la única amiga no muerta de Nad, a quien conoce en la infancia y volverá a encontrarla en el futuro. Conforme crece, Nad tendrá que conocer el mundo de los vivos e irse integrando en él (por ejemplo, cuando asiste al colegio y se enfrenta a los matones), pero el joven nunca acaba de sentirse parte completa de ninguno de los dos mundos y no tarda en querer conocer más del lado de los vivos, a pesar del peligro que le acecha constantemente fuera de la protección que le brinda el cementerio, aunque sabe que tarde o temprano tendrá que enfrentarse a ese mundo al que en realidad pertenece y todo lo que ello conlleva.

PREMIO HUGO 2009
MEDALLA NEWBERY 2009
PREMIO LOCUS 2009
MEDALLA CARNEGIE 2010

miércoles, 20 de diciembre de 2017

NAVIDAD EN HOGWARTS


                Aprovechando que esta tarde vamos a ver el Harry Potter Tour Exhibition:

Se acercaba la Navidad. Una mañana de mediados de diciembre Hogwarts se descubrió cubierto por dos metros de nieve. El lago estaba sólidamente congelado y los gemelos Weasley fueron castigados por hechizar varias bolas de nieve para que siguieran a Quirrell y lo golpearan en la parte de atrás de su turbante. Las pocas lechuzas que habían podido llegar a través del cielo tormentoso para dejar el correo tuvieron que quedar al cuidado de Hagrid hasta recuperarse, antes de volar otra vez.
Todos estaban impacientes de que empezaran las vacaciones. Mientras que la sala común de Gryffindor y el Gran Comedor tenían las chimeneas encendidas, los pasillos, llenos de corrientes de aire, se habían vuelto helados, y un viento cruel golpeaba las ventanas de las aulas. Lo peor de todo eran las clases del profesor Snape, abajo en las mazmorras, en donde la respiración subía como niebla y los hacía mantenerse lo más cerca posible de sus calderos calientes (...)
El salón estaba espectacular. Guirnaldas de muérdago y acebo colgaban de las paredes, y no menos de doce árboles de Navidad estaban distribuidos por el lugar, algunos brillando con pequeños carámbanos, otros con cientos de velas (...)
En la víspera de Navidad, Harry se fue a la cama, deseoso de que llegara el día siguiente, pensando en toda la diversión y comida que lo aguardaban, pero sin esperar ningún regalo. Cuando al día siguiente se despertó temprano, lo primero que vio fue unos cuantos paquetes a los pies de su cama.
—¡Feliz Navidad! —lo saludó medio dormido Ron, mientras Harry saltaba de la cama y se ponía la bata.
—Para ti también —contestó Harry—. ¡Mira esto! ¡Me han enviado regalos!
—¿Qué esperabas, nabos? —dijo Ron, volviéndose hacia sus propios paquetes, que eran más numerosos que los de Harry
Harry cogió el paquete que estaba más arriba. Estaba envuelto en papel de embalar y tenía escrito: «Para Harry de Hagrid». Contenía una flauta de madera, toscamente trabajada. Era evidente que Hagrid la había hecho. Harry sopló y la flauta emitió un sonido parecido al canto de la lechuza.
El segundo, muy pequeño, contenía una nota.
«Recibimos tu mensaje y te mandamos tu regalo de Navidad. De tío Vernon y tía Petunia.» Pegada a la nota estaba una moneda de cincuenta peniques.
—Qué detalle —comentó Harry.
Ron estaba fascinado con los cincuenta peniques.
—¡Qué raro! —dijo— ¡Qué forma! ¿Esto es dinero?
—Puedes quedarte con ella —dijo Harry, riendo ante el placer de Ron—. Hagrid, mis tíos... ¿Quién me ha enviado éste?
—Creo que sé de quién es ése —dijo Ron, algo rojo y señalando un paquete deforme—. Mi madre. Le dije que creías que nadie te regalaría nada y... oh, no —gruñó—, te ha hecho un jersey Weasley.
Harry abrió el paquete y encontró un jersey tejido a mano, grueso y color verde esmeralda, y una gran caja de pastel de chocolate casero.
—Cada año nos teje un jersey —dijo Ron, desenvolviendo su paquete— y el mío siempre es rojo oscuro.
—Es muy amable de parte de tu madre —dijo Harry probando el pastel, que era delicioso.
El siguiente regalo también tenía golosinas, una gran caja de ranas de chocolate, de parte de Hermione.
Le quedaba el último. Harry lo cogió y notó que era muy ligero. Lo desenvolvió.
Algo fluido y de color gris plateado se deslizó hacia el suelo y se quedó brillando. Ron bufó.
—Había oído hablar de esto —dijo con voz ronca, dejando caer la caja de grageas de todos los sabores, regalo de Hermione—. Si es lo que pienso, es algo verdaderamente raro y valioso.
—¿Qué es?
Harry cogió el género brillante y plateado. El tocarlo producía una sensación extraña, como si fuera agua convertida en tejido.
—Es una capa invisible —dijo Ron, con una expresión de temor reverencial—. Estoy seguro... Pruébatela.
Harry se puso la capa sobre los hombros y Ron lanzó un grito.
—¡Lo es! ¡Mira abajo!
Harry se miró los pies, pero ya no estaban. Se dirigió al espejo. Efectivamente: su reflejo lo miraba, pero sólo su cabeza suspendida en el aire, porque su cuerpo era totalmente invisible. Se puso la capa sobre la cabeza y su imagen desapareció por completo.
—¡Hay una nota! —dijo de pronto Ron—. ¡Ha caído una nota!
Harry se quitó la capa y cogió la nota. La caligrafía, fina y llena de curvas, era desconocida para él. Decía:
Tu padre dejó esto en mi poder antes de morir. Ya es tiempo de que te sea devuelto. Utilízalo bien.
Una muy Feliz Navidad para ti.

J. K. Rowling, Harry Potter y la Piedra Filosofal

miércoles, 22 de noviembre de 2017

EL SOMBRERO SELECCIONADOR


Harry bajó la vista rápidamente, mientras la profesora McGonagall ponía en silencio un taburete de cuatro patas frente a los de primer año. Encima del taburete puso un sombrero puntiagudo de mago. El sombrero estaba remendado, raído y muy sucio. Tía Petunia no lo habría admitido en su casa.

Tal vez tenían que intentar sacar un conejo del sombrero, pensó Harry algo irreflexiblemente, eso era lo típico de... Al darse cuenta de que todos los del comedor contemplaban el sombrero, Harry también lo hizo. Durante unos pocos segundos, se hizo un silencio completo. Entonces el sombrero se movió. Una rasgadura cerca del borde se abrió, ancha como una boca, y el sombrero comenzó a cantar:

Oh, podrás pensar que no soy bonito,
pero no juzgues por lo que ves.
Me comeré a mí mismo si puedes encontrar
un sombrero más inteligente que yo.
Puedes tener bombines negros,
sombreros altos y elegantes.
Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts
y puedo superar a todos.
No hay nada escondido en tu cabeza
que el Sombrero Seleccionador no pueda ver.
Así que pruébame y te diré
dónde debes estar.
Puedes pertenecer a Gryffindor,
donde habitan los valientes.
Su osadía, temple y caballerosidad
ponen aparte a los de Gryffindor
Puedes pertenecer a Hufflepuff
donde son justos y leales.
Esos perseverantes Hufflepuff
de verdad no temen el trabajo pesado.
O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,
Si tienes una mente dispuesta,
porque los de inteligencia y erudición
siempre encontrarán allí a sus semejantes.
O tal vez en Slytherin
harás tus verdaderos amigos.
Esa gente astuta utiliza cualquier medio
para lograr sus fines.
¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!
¡Y no recibirás una bofetada!
Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).
Porque soy el Sombrero Pensante.

J.K. Rowling, Harry Potter y la Piedra Filosofal

lunes, 26 de junio de 2017

EL GRAN COMEDOR DE HOGWARTS


HOY SE CUMPLEN 20 AÑOS DE LA PRIMERA EDICIÓN

Con la extraña sensación de que sus piernas eran de plomo, Harry se puso detrás de un chico de pelo claro, con Ron tras él. Salieron de la habitación, volvieron a cruzar el vestíbulo, pasaron por unas puertas dobles y entraron en el Gran Comedor.


Harry nunca habría imaginado un lugar tan extraño y espléndido. Estaba iluminado por miles y miles de velas, que flotaban en el aire sobre cuatro grandes mesas, donde los demás estudiantes ya estaban sentados. En las mesas había platos, cubiertos y copas de oro. En una tarima, en la cabecera del comedor, había otra gran mesa, donde se sentaban los profesores. La profesora McGonagall condujo allí a los alumnos de primer año y los hizo detener y formar una fila delante de los otros alumnos, con los profesores a sus espaldas. Los cientos de rostros que los miraban parecían pálidas linternas bajo la luz brillante de las velas. Situados entre los estudiantes, los fantasmas tenían un neblinoso brillo plateado. Para evitar todas las miradas, Harry levantó la vista y vio un techo de terciopelo negro, salpicado de estrellas. Oyó susurrar a Hermione: «Es un hechizo para que parezca como el cielo de fuera, lo leí en la historia de Hogwarts».


Era difícil creer que allí hubiera techo y que el Gran Comedor no se abriera directamente a los cielos.

J K Rowling, Harry Potter y la Piedra Filosofal

domingo, 29 de enero de 2017

HA MUERTO EL CUENTACUENTOS

     Esta semana ha fallecido el actor británico John Hurt. 

       Muchos de los personajes que ha encarnado o prestado su voz pertenecen a libros: el vendedor de varitas mágicas Ollivander, en Harry Potter de J. K. Rowling; el sádico Calígula, en Yo, Claudio, de Robert Graves; Control, el jefe del MI6, en El Topo de John Le Carre; el matemático Arthur Seldom, de Los Crímenes de Oxford de Guillermo Martínez; el doctor Iannis de La Mandolina del Capitán Corelli de Louis de Bernieres; Winston Smith, en 1984 de George Orwell; o aporta su voz como narrador en El Perfume, de Patrick Süskind, o Aragorn en la versión de dibujos animados de El Señor de los Anillos de Tolkien. Y puestos a ser frikis ha sido el dictador de Gran Bretaña en V de Vendetta, o El Hombre Elefante; ha trabajado en Indiana Jones, Contact, Alien, o ha encarnado al doctor Who

          Pero uno siempre lo recordará imbuido en una bata y sentado en un sillón junto a una chimenea encendida en un antiguo castillo, siempre acompañado por su perro parlante (algo cínico a veces), introduciéndonos a legendarios cuentos europeos: Juan Sin Miedo, Cenicienta, Hans el niño erizo, etc…

       Él era el Cuentacuentos, en la serie de televisión creada por Jim Henson en 1987, donde se combinaba la actuación de actores reales con marionetas y se recogían historias  propias del folclore y de la tradición de los cuentos de hadas.

martes, 10 de enero de 2017

EL CALLEJÓN DIAGON


Hagrid, mientras tanto, contaba ladrillos en la pared, encima del cubo de basura.

—Tres arriba... dos horizontales... —murmuraba—. Correcto. Un paso atrás, Harry

Dio tres golpes a la pared, con la punta de su paraguas.

El ladrillo que había tocado se estremeció, se retorció y en el medio apareció un pequeño agujero, que se hizo cada vez más ancho. Un segundo más tarde estaban contemplando un pasaje abovedado lo bastante grande hasta para Hagrid, un paso que llevaba a una calle con adoquines, que serpenteaba hasta quedar fuera de la vista.

—Bienvenido —dijo Hagrid— al callejón Diagon.

Sonrió ante el asombro de Harry Entraron en el pasaje. Harry miró rápidamente por encima de su hombro y vio que la pared volvía a cerrarse. El sol brillaba iluminando numerosos calderos, en la puerta de la tienda más cercana. «Calderos - Todos los Tamaños - Latón, Cobre, Peltre, Plata - Automáticos - Plegables», decía un rótulo que colgaba sobre ellos.

—Sí, vas a necesitar uno —dijo Hagrid— pero mejor que vayamos primero a conseguir el dinero.

Harry deseó tener ocho ojos más. Movía la cabeza en todas direcciones mientras iban calle arriba, tratando de mirar todo al mismo tiempo: las tiendas, las cosas que estaban fuera y la gente haciendo compras. Una mujer regordeta negaba con la cabeza en la puerta de una droguería cuando ellos pasaron, diciendo: «Hígado de dragón a diecisiete sickles la onza, están locos...».


Un suave ulular llegaba de una tienda oscura que tenía un rótulo que decía: «El emporio de las lechuzas. Color pardo, castaño, gris y blanco». Varios chicos de la edad de Harry pegaban la nariz contra un escaparate lleno de escobas. «Mirad —oyó Harry que decía uno—, la nueva Nimbus 2.000, la más veloz.» Algunas tiendas vendían ropa; otras, telescopios y extraños instrumentos de plata que Harry nunca había visto. Escaparates repletos de bazos de murciélagos y ojos de anguilas, tambaleantes montones de libros de encantamientos, plumas y rollos de pergamino, frascos con pociones, globos con mapas de la luna...

J.K. Rowling, Harry Potter y la Piedra Filosofal

viernes, 18 de noviembre de 2016

ANIMALES FANTÁSTICOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS


Me sentí profundamente honrado cuando Newt Scamander me pidió que escribiera el prólogo para esta edición tan especial de Animales Fantásticos y dónde Encontrarlos. La obra maestra de Newt fue aprobada como libro de texto para el Colegio Howgarts de Magia y Hechicería desde que se publicó por primera vez, y tiene gran parte del mérito de las buenas calificaciones que nuestros estudiantes obtienen en la asignatura Cuidado de Criaturas Mágicas, aunque no es un libro relegado a un uso meramente académico. Ningún hogar de magos está completo sin un ejemplar de Animales Fantásticos… bien manoseado por las generaciones que lo hojearon intentando dar con la mejor manera de extirpar del césped una plaga de horklumps, interpretar los gritos luctuosos del augurey o quitarle a la mascota puffskein la costumbre de beber en el inodoro.

Sin embargo, esta edición tiene un propósito más elevado que la instrucción de la comunidad mágica. Por primera vez en la historia de la noble casa editorial Obscurus, uno de sus títulos estará al alcance de los muggles(…).

Tienes en tus manos un duplicado del ejemplar de Harry Potter de Animales Fantásticos… que hasta incluye las informativas notas al margen que escribieron él y sus amigos. Aunque Harry no estaba muy dispuesto a que su libro se reimprimiera en su forma actual, nuestros amigos de Comic Relief consideraron que esos pequeños añadidos ampliaban el entretenido tono del libro. El señor Newt Scamander, resignado hace tiempo a que su obra maestra fuera garabateada sin cuartel, lo aceptó.

Sólo me resta advertir a cualquiera que haya leído este libro sin comprarlo que tiene la maldición de los ladrones. También quiero aprovechar esta oportunidad para asegurar a los muggles que las asombrosas criaturas que se describen a continuación son imaginarias y no pueden hacerles daño. A los magos, simplemente les digo: Draco dormiens nunquam titillandus.

Albus Dumbledore

J.K. Rowling, Animales Fantásticos y dónde Encontrarlos

miércoles, 28 de septiembre de 2016

¡MI TESORO, MUGGLES, MI TESORO!


Acto 1. Escena 1.

King's Cross

Una estación abarrotada .y bulliciosa, llena de gente intentando llegar u su destino. Entre el alboroto, dos grandes jaulas traquetean sobre sendos carritos cargados hasta arriba y empujados por dos muchachos: James Potter y Albus Potter, seguidos por Ginny, su madre. Un hombre de treinta y siete años, Harry, lleva a su hija Lily sobre los hombros.

ALBUS.-- ¡Papa!. ¡No para de repetirlo!
HARRY.-- James, dejalo correr.
JAMES.-- Solo he dicho que podría tocarle Slytherin. Y la verdad es que... (eludiendo la mirada enfadada de su padre) vale.
ALBUS,-- (levantando la mirada hacia su madre) Me escribiréis, ¿no?
GINNY.-- Todos los dial. si quieres.
ALBUS.-- No. Todos los dias no. Dice James que lo normal es que tus padres te escriban una vez al mes. No quiero que...
HARRY.-- El año pasado escribíamos a tu hermano tres veces por semana.
ALBUS.-- ¿Que? ¡James!

Albus lanza una mirada acusadora a James.

GINNY.-- Si. Creo que no te conviene creer todo lo que te cuente sobre Hogwarts. Tu hermano es muy bromista.
JAMES.-- (sonriendo) ¿Podemos irnos ya, por favor?

Albus mira a su padre y luego a su madre.

GINNY.-- Lo único que tienes que hacer es andar recto hacia la pared que hay entre los andenes nueve y diez.
LILY.-- ¡Qué emoción!
HARRY.-- No te detengas y no te asustes, si lo hace, chocaras. esto es muy importante. Si tienes miedo, la mejor es hacerlo deprisa.
ALBUS.-- Estoy listo.

Harry, y Lily se agarran al carrito de Albus. Ginny se agarra al de James. Toda la familia avanza con decisión hacia la pared.

J. K. Rowling y Jack Thorne, Harry Potter y el Legado Maldito

domingo, 18 de septiembre de 2016

COMIENZA EL CURSO


VOSOTROS ESTÁIS AQUÍ

para aprender la sutil ciencia y el arte exacto de hacer pociones —comenzó. Hablaba casi en un susurro, pero se le entendía todo. Como la profesora McGonagall, Snape tenía el don de mantener a la clase en silencio, sin ningún esfuerzo—. Aquí habrá muy poco de estúpidos movimientos de varita y muchos de vosotros dudaréis que esto sea magia. No espero que lleguéis a entender la belleza de un caldero hirviendo suavemente, con sus vapores relucientes, el delicado poder de los líquidos que se deslizan a través de las venas humanas, hechizando la mente, engañando los sentidos... Puedo enseñaros cómo embotellar la fama, preparar la gloria, hasta detener la muerte... si sois algo más que los alcornoques a los que habitualmente tengo que enseñar.

J. K. Rowling, Harry Potter y la Piedra Filosofal

sábado, 30 de julio de 2016

HARRY POTTER Y EL NIÑO MALDITO


Hoy en el Palace Theatre de Londres se estrena oficialmente la última entrega de J.K. Rowling sobre Harry Potter  (hay que aclarar que el guion es una idea original de Jack Thorne), aunque el 7 de junio comenzaron las sesiones de preestreno y para la crítica especializada, que ha alabado la obra.  

Leslie Felperin escribió: "Sorprendentemente el medio del teatro se ajusta mejor al material que una película, ya que en un teatro realmente se siente eso: la magia. Nadie se asombra hoy que un cineasta haga que un niño vuele en una escoba, o que un personaje se transforme en otro en pantalla, pues siempre se tratará de efectos especiales. Sin embargo, cuando esta producción utiliza un sencillo truco de iluminación para sugerir una ondulación en el tejido del tiempo, o hace desaparecer a alguien en una cabina telefónica, estos antiguos recursos teatrales producen asombro y aplausos del público".

Matt Trueman comenta: "Rowling ha encontrado una clara forma de volver a su origen, lo que permite tanto la novedad como la nostalgia".

El libro se presenta mañana en cierta librería portuguesa, de momento sólo en inglés, y habrá que esperar a octubre hasta que la editorial Salamandra lo publique en castellano.

J.K. Rowling, llegó a pedir por videomensaje a sus seguidores que no revelaran nada que pudiera arruinar el disfrute del público. Pero estaba claro que algunos detalles saldrían a la luz, por los prestrenos.


¿Qué sabemos por ahora?

La obra tiene una duración de 5 horas, y está dividida en dos partes. Trucos sencillos que simulan magia exitosamente, búhos falsos, un supuesto tren en movimiento y una difícil relación entre Harry Potter y su hijo Albus son algunos de los detalles de la obra que se han revelado hasta al momento.

Sobre la trama:

Harry Potter es un funcionario saturado del Ministerio de Magia, casado con Ginny, la hermana de su amigo Ron. El hijo de ambos, Albus Severus, va por libre y ya desde su primer día en Hogwarts se hace amigo de Scorpius Malfoy, hijo de Draco.

Hermione y Ron, los mejores amigos de Harry, acabaron casándose y Hermione se convierte en ministra de Magia. Y aquí han comenzado los debates y ataques en la red sobre el color de la piel de ésta, pues le da vida la actriz negra Noma Dumezweni; lo malo es tras ver a Emma Watson en ocho películas, no resulta muy creíble una actriz de color.     
           
A los dos jóvenes, se les une Delphi, sobrina del viejo Amos Diggory, todavía dolido por la muerte de su hijo Cedric en el torneo de los tres magos, quien desea cambiar la historia.

miércoles, 27 de julio de 2016

ANDÉN 9 3/4


Llegaron a King Cross a las diez y media. Tío Vernon cargó el baúl de Harry en un carrito y lo llevó por la estación. Harry pensó que era una rara amabilidad, hasta que tío Vernon se detuvo, mirando los andenes con una sonrisa perversa.

—Bueno, aquí estás, muchacho. Andén nueve, andén diez... Tú andén debería estar en el medio, pero parece que aún no lo han construido, ¿no?

Tenía razón, por supuesto. Había un gran número nueve, de plástico, sobre un andén, un número diez sobre el otro y, en el medio, nada.

—Que tengas un buen curso —dijo tío Vernon con una sonrisa aún más torva. Se marchó sin decir una palabra más. Harry se volvió y vio que los Dursley se alejaban. Los tres se reían. Harry sintió la boca seca. ¿Qué haría? Estaba llamando la atención, a causa de Hedwig. Tendría que preguntarle a alguien.

Hagrid debió de olvidar decirle algo que tenía que hacer, como dar un golpe al tercer ladrillo de la izquierda para entrar en el callejón Diagon. Se preguntó si debería sacar su varita y comenzar a golpear la taquilla, entre los andenes nueve y diez.

En aquel momento, un grupo de gente pasó por su lado y captó unas pocas palabras.

—... lleno de muggles, por supuesto...

Harry se volvió para verlos. La que hablaba era una mujer regordeta, que se dirigía a cuatro muchachos, todos con pelo de llameante color rojo. Cada uno empujaba un baúl, como Harry, y llevaban una lechuza.

Con el corazón palpitante, Harry empujó el carrito detrás de ellos. Se detuvieron y los imitó, parándose lo bastante cerca para escuchar lo que decían.

—Y ahora, ¿cuál es el número del andén? —dijo la madre.

—¡Nueve y tres cuartos! —dijo la voz aguda de una niña, también pelirroja, que iba de la mano de la madre—. Mamá, ¿no puedo ir...?

—No tienes edad suficiente, Ginny Ahora estáte quieta. Muy bien, Percy, tú primero.

El que parecía el mayor de los chicos se dirigió hacia los andenes nueve y diez. Harry observaba, procurando no parpadear para no perderse nada. Pero justo cuando el muchacho llegó a la división de los dos andenes, una larga caravana de turistas pasó frente a él y, cuando se alejaron, el muchacho había desaparecido.

—Fred, eres el siguiente —dijo la mujer regordeta.

—No soy Fred, soy George —dijo el muchacho—. ¿De veras, mujer, puedes llamarte nuestra madre? ¿No te das cuenta de que yo soy George?

—Lo siento, George, cariño.

—Estaba bromeando, soy Fred —dijo el muchacho, y se alejó. Debió pasar, porque un segundo más tarde ya no estaba. Pero ¿cómo lo había hecho? Su hermano gemelo fue tras él: el tercer hermano iba rápidamente hacia la taquilla (estaba casi allí) y luego, súbitamente, no estaba en ninguna parte.


No había nadie más.

—Discúlpeme —dijo Harry a la mujer regordeta.

—Hola, querido —dijo—. Primer año en Hogwarts, ¿no? Ron también es nuevo.

Señaló al último y menor de sus hijos varones. Era alto, flacucho y pecoso, con manos y pies grandes y una larga nariz.

—Sí —dijo Harry—. Lo que pasa es que... es que no se cómo...

—¿Cómo entrar en el andén? —preguntó bondadosamente, y Harry asintió con la cabeza.

—No te preocupes —dijo—. Lo único que tienes que hacer es andar recto hacia la barrera que está entre los dos andenes. No te detengas y no tengas miedo de chocar, eso es muy importante. Lo mejor es ir deprisa, si estás nervioso. Ve ahora, ve antes que Ron.

—Hum... De acuerdo —dijo Harry.

Empujó su carrito y se dirigió hacia la barrera. Parecía muy sólida.

Comenzó a andar. La gente que andaba a su alrededor iba al andén nueve o al diez. Fue más rápido. Iba a chocar contra la taquilla y tendría problemas. Se inclinó sobre el carrito y comenzó a correr (la barrera se acercaba cada vez más). Ya no podía detenerse (el carrito estaba fuera de control), ya estaba allí... Cerró los ojos, preparado para el choque..

Pero no llegó. Siguió rodando. Abrió los ojos.


Una locomotora de vapor, de color escarlata, esperaba en el andén lleno de gente. Un rótulo decía: «Expreso de Hogwarts, 11 h». Harry miró hacia atrás y vio una arcada de hierro donde debía estar la taquilla, con las palabras «Andén Nueve y Tres Cuartos».

Lo había logrado.

J K Rowling, Harry Potter y la Piedra Filosofal

miércoles, 29 de junio de 2016

¡OTRO CURSO SE VA!


—¡Otro año se va! —dijo alegremente Dumbledore—. Y voy a fastidiaros con la charla de un viejo, antes de que podáis empezar con los deliciosos manjares. ¡Qué año hemos tenido! Esperamos que vuestras cabezas estén un poquito más llenas que cuando llegasteis... Ahora tenéis todo el verano para dejarlas bonitas y vacías antes de que comience el próximo año...

J. K. Rowling, Harry Potter y la Piedra Filosofal

jueves, 26 de mayo de 2016

LA CARTA DE HOGWARTS


Aunque pocas cosas hay más frikis que recibir la siguiente carta:

Harry extendió la mano para coger, finalmente, el sobre amarillento, dirigido, con tinta verde esmeralda al «Señor H. Potter, El Suelo de la Cabaña en la Roca, El Mar». Sacó la carta y leyó:

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA

Director: Albus Dumbledore
(Orden de Merlín, Primera Clase,
Gran Hechicero, Jefe de Magos,
Jefe Supremo, Confederación
Internacional de Magos).

Querido señor Potter:

Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios.

Las clases comienzan el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.

Muy cordialmente, Minerva McGonagall
Directora adjunta

Las preguntas estallaban en la cabeza de Harry como fuegos artificiales, y no sabía cuál era la primera.

J. K. Rowling, Harry Potter y la Piedra Filosofal

lunes, 18 de abril de 2016

SHAKESPEARE Y HARRY POTTER


                Confesad, muggles, ¿quién de vosotros no ha cantado o tarareado nunca el “Double, double, toil and trouble; // Fire burn and cauldron bubble”?

                Lo sabía, todos vosotros, incluso ese que se esconde diciendo que no ha leído las novelas de J K Rowling, pero ¿a qué te has tragado todas las películas?

                Es la canción que suena en El Prisionero de Azkabán para dar la bienvenida a los nuevos alumnos. Fue una idea que trabajaron el director Alfonso Cuarón y el compositor John Williams.

Double, double, toil and trouble;
Fire burn and cauldron bubble.
Double, double, toil and trouble;
Something wicked this way comes!

                En el siguiente vídeo podréis escucharla y ver la letra completa, y a continuación os dejo la traducción al castellano. Luego iremos con la curiosidad de esta noticia.


Redoblemos el trabajo y el afán,
Y arderá el fuego y hervirá el caldero.
Redoblemos el trabajo y el afán,
Algo malo viene en camino.
Ojo de tritón y dedo del pie de rana,
Piel de murciélago y lengua de perro,
Colmillo de víbora y aguijón de un gusano ciego,
Pierna de lagartija y ala de mochuelo.
Redoblemos el trabajo y el afán….
En el caldero hierve y cuece
El filete de una serpiente,
Escama de dragon, diente de lobo,
Momia de brujas, buche y golfo
Redoblemos el trabajo y el afán……

                Vale, pregunta, ¿Cuántos de vosotros sabéis que “Double, double, toil and trouble; // Fire burn and cauldron bubble” lo escribió hace 400 años William Shakespeare? Pertenece a su tragedia Macbeth, es la primera escena del acto IV, cuando las brujas elaboran un conjuro. Os dejo con el texto original en inglés y su traducción.

First Witch: Thrice the brinded cat hath mew'd.
Second Witch: Thrice, and once the hedge-pig whined.
Third Witch: Harper cries "'Tis time, 'tis time."
First Witch: Round about the chaudron go;
In the poison'd entrails throw.
Toad, that under cold stone
Days and nights has thirty-one
Swelter'd poison sleeping got,
Boil thou first i' the charm'd pot.
All: Double, double toil and trouble;
Fire burn, and cauldron bubble.
Second Witch: Fillet of a fenny snake,
In the cauldron boil and bake;
Eye of newt and toe of frog,
Wool of bat and tongue of dog
Adders fork and blind-worm's sting,
Lizard's leg and howlet's wing,
For a charm of powerful trouble,
Like a hell-broth boil and bubble.
All: Double, double toil and trouble;
Fire burn, and cauldron bubble.
Third Witch: Scale of dragon, tooth of wolf,
Witch's mummy, maw and gulf
Of the ravin'd salt-sea shark
Root of hemlock digg'd i' the dark,
Liver of blaspheming Jew,
Gall of goat and slips of yew
Sliver'd in the moon's eclipse
Nose of Turk and Tartar's lips
Finger of birth-strangled babe
Ditch delivered by a drab,
Make the gruel thick and slab.
Add thereto a tiger's chaudron,
For the ingredients of our cauldron.
All: Double, double toil and trouble;
Fire burn, and cauldron bubble.
Second Witch: Cool it with a baboon's blood,
Then the charm is firm and good.


BRUJA PRIMERA
Por tres veces maulló el gato atigrado.
BRUJA SEGUNDA
Tres veces y una más se quejó el puerco espín.
BRUJA TERCERA
Grita la arpía ¡Es hora! ¡Ya es la hora!.
BRUJA PRIMERA
Rodad, rodad, en torno a este caldero;
arrojemos en él envenenadas vísceras.
Sapo que bajo piedra fría
treinta y un días con sus noches
su veneno destila medio en sueños,
hierve primero en la tina encantada.
TODAS
Dobla, dobla, trabajo y afán.
Avívate, fuego, y tú, caldero, hierve.
BRUJA SEGUNDA
Carne de culebra de pantano,
cuécete y hierve en el caldero;
ojo de tritón, pata de rana,
cabello de murciélago y lengua de can
y lengua de una víbora y aguijón de áspid,
ojo de lechuza, pata de lagarto,
filtro de gran poder,
hierve, hierve, mezcla del infierno.
TODAS
Dobla, dobla, trabajo y afán.
Avívate, fuego, y tú, caldero, hierve.
BRUJA TERCERA
Escama de dragón, diente de lobo,
momia de bruja, y tripas y mandíbula
de voraz tiburón; raíz de cicuta
cogida de la oscuridad;
hígados de judío blasfemo;
bilis de cabra, brotes de un abeto
arrancados en eclipse de luna;
labios de tártaro y nariz de turco,
dedo de niño que se ahogó en el parto
alumbrado en la fosa por perversa mujer;
haz el brebaje espeso, hazlo viscoso.
Y echa tripas de tigre,
como nuevo ingrediente, en el caldero.
TODAS
Dobla, dobla, trabajo y afán.
Avívate, fuego, y tú, caldero, hierve.
BRUJA SEGUNDA
Que te enfríe la sangre del simio;
que el hechizo seguro así funcionará.