Dirigido tanto a alumnos de Secundaria (que pueden encontrar reseñas -algunas hechas por ellos- y fragmentos de libros, o cuentos y poemas) como a padres (incidiendo en diversos aspectos sobre bibliotecas o animación a la lectura).
Cuando tienes
diecisiete años y toda tu vida pasa en YouTube, llega un momento en el que ya
no sabes quién eres. Eso es precisamente lo que le sucede a Cali: su familia
tiene un canal con dos millones de seguidores y su novio es el youtuber más
conocido del momento.
Por su parte,
Héctor vive en una residencia de menores y lucha por averiguar de dónde
proviene. Pero el único recuerdo que conserva de su pasado es una cinta de
casete con una canción que toca siempre en el metro con la esperanza de que
algún día alguien la escuche y la reconozca.
Y ahí es donde
se cruzan sus miradas.
Las vidas de
ambos quedarán entrelazadas para siempre cuando descubran el origen de la
canción, el póster de una película olvidada y un cine abandonado lleno de
secretos… Todo sin romper la única norma que Héctor sigue a rajatabla: Está
prohibido creer en el amor.
Desde que el
escritor, Javier Ruescas, anunció que iba a sacar este libro, yo tenía muchas
ganas de leerlo, ya que, imaginaba que lo iba a disfrutar mucho, y no me equivocaba,
ya que este libro cuenta con una trama sencilla rodeada por un aura de misterio
que te sumergen totalmente en la historia.
Y aunque la
historia está muy bien lo que más me ha gustado han sido los personajes,
sobretodo Héctor, ya que todos son muy diferentes y cada uno de ellos tiene una
forma muy distinta de ver la vida debido a lo que han tenido que pasar.
Remo acaba de cruzarse con Carol
en el aeropuerto. ¿Lo bueno? Han conectado. ¿Lo malo? Remo va de camino a Los
Ángeles para tomarse un año sabático mientras que Carol viaja a Japón para
vivir con su padre.
¿Qué puede pasar entre dos
desconocidos que están en la otra punta del mundo? ¿Qué pueden saber el uno del
otro por las fotos que cuelgan en HeartPic o las entradas que escriben en
BlogBits? ¿Y por qué cada vez que reciben un mensaje en HeartBits su corazón
parece dejar de latir?
Cuando me compre este libro de Javier
Ruescas y Francesc Miralles, pensé que no podría superar a Pulsaciones,
ya que tanto los personajes como la trama de éste último me gustaron bastante,
pero tras haberme terminado latidos, me di cuenta de que si podía superarlo, y
pormucho.
Lo que más me ha gustado de este
libro es que no solo se centra en la historia, sino que también cuentan algunas
leyendas japonesascomo la del hilo
rojo, la de las carpas koi o la del espejo de Matsuyama. Pero no soloeso, ya que Carol, la protagonista ,
tambiénhabla del idioma japonés, y ella
y Remohablan del sitio en el que se
encuentran y explican un poco como es, aunque yo creo que hablan demasiado de
Tokio mientas que de los Ángeles no dicen casi nada.
Si hay una diferencia notable
entre los dos libros es de formato, ya que aunque los dos están escritos en
forma de mensajes de texto, el libro de Latidos también incluye fotografías de
remo en el heartPic o las diferentes entradas que Carol crea en su blog de
blogBits, lo que en mi caso, me permitió adentrarme más en la historia.
Yo recomendaría este libro, pero
aconsejaría leer antes el de Pulsaciones, ya que en latidos también aparecen
algunos personajes de pulsaciones como Sue, la mejor amiga de Elia, la
protagonista de Pulsaciones.
Un
año más, en víspera de las vacaciones de Semana Santa, hemos celebrado en el
IES Octavio Cuartero de Villarrobledo (Albacete), nuestro concurso de tartas.
Como el curso pasado tuvo mucha aceptación el tema de tartas literarias, este
año hemos decidido repetir el tema dar rienda suelta a vuestra imaginación.
Desde
aquí os damos las gracias a todos los participantes: ¡ENHORABUENA, CHICOS, SIN VOSOTROS NO SERÍA POSIBLE EL CONCURSO! Esperamos que os hayan gustado los libros, que habéis tenido como premio y que nos los comentéis.
Os
ofrecemos una selección de las tartas que nos hemos comido esta mañana.
Esta novela reúne
de forma ejemplar los temas recurrentes de Jane Austen en la historia de las cinco
hijas de la señora Bennett, que no tiene otro objetivo en su vida que conseguir
una buena boda para todas ellas. Dos ricos jóvenes, el señor Bingley y el señor
Darcy, aparecen en su punto de mira e inmediatamente se ven señalados como
posibles presas. De hecho, la relación entre la hija mayor, Jane, y el señor
Bingley parece muy prometedora, pero, por
influencia del arrogante señor Darcy,
se frustran todas las esperanzas. La intervención
de Elizabeth, la hija segunda, perspicaz, consciente de su valor, y algo
rebelde, determinará el rumbo de la novela.
En ella el
opresivo ambiente de la familia, la presión del matrimonio, la diferencia de
clases, el fantasma de la pobreza y la delicada sensibilidad de una heroína
decidida, pero no libre de errores de juicio y dudas de comportamiento, se
conjugan para crear una obra maestra leída a lo largo de más de dos siglos.
Jane
Austen introdujo cambios en el género de la novela que han llegado
hasta nuestros días, al dotar a sus personajes de una profundidad psicológica
desconocida hasta ese momento. Creó retratos de sus protagonistas, a menudo
irónicos, pero que resultan bastante reales, casi naturalistas. A pesar de los finales
felices, en los que los protagonistas consiguen sus anhelados deseos, en su
obra subyace una crítica a las costumbres y a la rigidez social de la época.
Elizabeth, la
hija segunda de los Bennet es inteligente, divertida e independiente, no
importándole quedarse soltera, pero se deja llevar por las primeras
apariencias. Su figura se aleja de los personajes femeninos que abundaban hasta
ese momento en la literatura de la época.
Fitzwilliam
Darcy es el rico y atractivo heredero de una gran fortuna. Arrogante, orgulloso,
tímido y honesto. Al igual que Elizabeth, aprenderá a no fiarse de las
apariencias, y, poco a poco, se alejará de las rígidas normas sociales para dar
rienda suelta a sus verdaderos sentimientos.
Jane Bennet es
el modelo perfecto de mujer: guapa, cariñosa, tiene vocación de esposa y madre.
Tiene todo lo que se necesita para conseguir un buen partido, excepto una
familia un tanto particular y una escasa dote.
Charles
Bingley es un joven influenciable, prefiere escuchar los consejos de su familia
y amigos, a seguir los dictados de su corazón.
George Wickham
se nos presenta como un hombre guapo y amable que atraerá a Elizabeth; pero, en
realidad, es un hombre deshonesto, aficionado al juego y derrochador que
intentó raptar a la hermana de Darcy para acceder a su dote, y que hará lo
propio con Lydia, la hermana menor de Elizabeth.
El orgullo y
el prejuicio son los dos temas básicos de la novela de Austen y se encuentran en
distinta medida en los protagonistas. La arrogancia, la vanidad, el exceso de
estimación de uno mismo caracteriza a Darcy, un hombre que mira a todo el mundo
por encima del hombro y solo considera acertadas sus ideas, gustos y
decisiones. A su vez, Elizabeth peca de prejuzgar a las personas, casi siempre
de forma desfavorable, aunque en el caso de Wickham creyó a pies juntillas su
historia, y se equivocó terriblemente.
Jane
Austen critica la forma en la que la posición social de la mujer y la
poca libertad que está puede tener. Las jóvenes solo pueden pensar en conseguir
el matrimonio más ventajoso posible, dentro de sus posibilidades (clase social,
dote…). Elizabeth se rebela contra esto, ella piensa por sí misma y no está
dispuesta a que nadie le diga cómo debe vivir su vida. Además, la autora
apuesta para que las mujeres sean educadas de forma similar a los hombres, ya
que tienen potencial para ello, a pesar de que la sociedad las relegue a
cultivar sus talentos (música, pintura, manualidades, danza…) para atraer un
marido. Las hermanas Bennet tuvieron una educación muy particular, bastante
alejada de las de sus amigas y vecinas. Su padre decidió no dejarlas al cuidado
de ninguna institutriz, sino encargarse él mismo de su formación. Poniendo a sus
disposición maestros y animándolas a leer.
Con su fina
ironía, y usando algunos componentes cómicos, asistimos a bailes, reuniones,
conversaciones tan superficiales y banales que
nos podemos hacer una idea de lo difícil que debía ser en la época establecer
una auténtica relación sentimental o, por lo menos, amistosa, con alguien. Y,
como no, la forma en la que se conciertan los matrimonios, la necesidad de
poseer una buena dote, la importancia del buen nombre familiar, etc. Por
supuesto, Austen destaca el hecho de que las hermanas Bennet no tengan
acceso a la propiedad de su padre solo por ser mujeres, algo que las llevaría a
la pobreza si no consiguen casarse.
Os dejamos con
una reseña de Javier Ruescas sobre el libro:
-¿Puedo
hacerte yo una pregunta ahora? -te interrumpe, y aunque al principio te
molesta, terminas asintiendo-. ¿Lo que hay en el salón... son libros?
¿Libros... reales?
Extrañado,
frunces el ceño.
-Claro, ¿qué
van a ser si no?
-¿Podemos ir a
verlos, por favor? -La emoción reluce en sus ojos,
La petición te
resulta tan extraña e inocente que respondes que sí. Abandonáis la cocina y,
cuando llegáis a la estancia principal, Fiara corre esquivando los sofás y la
mesa principal hasta una de las estanterías de la pared. Es tan inesperada su
reacción que te descubres con el puñal en la mano, aunque enseguida vuelves a
envainarlo en tu cinturón.
La chica
acaricia los cantos polvorientos de los libros con una delicadeza reverencial.
Sus labios se mueven casi imperceptiblemente mientras va leyendo en voz baja
los títulos de cada uno de ellos. La mayoría son enciclopedias antiguas,
tratados históricos de tiempos ya olvidados, atlas de tierras que tú siempre
has creído tan lejanas como si pertenecieran a mundos inventados...
-¿Puedo...?
-pregunta, señalando uno con el dedo.
-Eh... sí,
adelante -contestas, y ella lo libera de su hueco de la estantería.
Después camina
hasta la chimenea y se sienta delante del fuego con las piernas cruzadas bajo
la falda del vestido. Cuando abre la tapa, se levanta una nube de polvo que, a
la luz del fuego, te recuerda las partículas que se desprendían del vuelo de
las hadas que aparecían en los cuentos que Padre te leía de niño.
Hojea las
primeras páginas por encima, pero sobre todo se entretiene pasando las hojas
hacia delante y hacia atrás, con una sonrisa creciente en sus labios.
-¿También es
la primera vez que... ves un libro?
-Es la primera
vez que veo un libro de papel, sí. Había oído hablar de ellos, claro, pero no
existen allí de donde yo vengo.
-Pero sabes
leer.
Ella asiente.
-Utilizamos
dispositivos con pantallas que...
-¿Dispositivos?
-Sí, ¿no sabes
qué son? -te pregunta, tan extrañada como si le hubieras dicho que ignoras qué
es una nube-. Es raro que tu padre...
-Mi padre
prefirió enseñarme todo lo que necesitaba conocer a este lado del muro -la
interrumpes, ofuscado-. ¿Qué son esas cosas?
Si a Fiara le
molesta tu desplante, no lo demuestra. Medita unos instantes buscando la manera
de explicarse hasta que da con la solución.
-Son... como
espejos negros -responde-, Espejos mágicos que te permiten ver lo que desees.
Momentos del pasado, lugares lejanos, realidades inventadas... Puedes
comunicarte con quienes se encuentran a miles de kilómetros. Llevaba uno en mi
bolsa. Si quieres...
-No -la
detienes, asustado-. No es necesario.
Todo lo que
ella cuenta te parece imposible, como sacado de un cuento, fantasías idénticas
a las que aparecen en el...
Charlie, un
chico ingenuo, mordaz y solitario, acaba de empezar el instituto. Vive con sus
padres, su popular hermana y un hermano mayor que está a punto de comenzar la
universidad. La cosa no pinta demasiado bien el primer día de instituto cuando
solo consigue hacer un amigo: un alternativo profesor de Lengua interesado en
despertar el genio creativo de Charlie.
Cuando conoce
a la bella Sam y al excéntrico Patrick, unos chicos llenos de ganas de exprimir
la vida al máximo, empieza a comprender lo que es crecer y hacerse adulto.
Junto a ellos recorrerá caminos nuevos e inesperados: descubrirá música nueva,
empezará a beber, a fumar, a salir de fiesta, tonteará con las drogas... e
incluso se enamorará por primera vez.
Querido amigo:
Te escribo porque ella dijo que
escuchas y comprendes y que no intentaste acostarte con aquella persona en esa
fiesta aunque hubieras podido hacerlo. Por favor, no intentes descubrir quién
es ella porque entonces podrías descubrir quién soy yo, y la verdad es que no
quiero que lo hagas. Me referiré a la gente cambiándole el nombre o por nombres
comunes porque no quiero que me encuentres. Por la misma razón no he adjuntado
una dirección para que me respondas. No pretendo nada malo con esto. En serio.
Solo necesito saber que alguien
ahí afuera escucha y comprende y no intenta acostarse con la gente aun pudiendo
hacerlo. Necesito saber que existe alguien así.
Creo que tú lo comprenderías
mejor que nadie porque creo que eres más consciente que los demás y aprecias lo
que la vida significa. Al menos, eso espero, porque hay gente que acude a ti en
busca de ánimos y amistad. Por lo menos, eso he oído.
Bueno, esta es mi vida. Y quiero
que sepas que estoy al mismo tiempo contento y triste y que todavía intento
descubrir cómo eso es posible.
La novela de Stephen
Chbosky es una serie de cartas, a modo de diario, que Charlie dirige a
un receptor desconocido durante su primer año de instituto; no importa quién
sea, más bien somos nosotros, lectores, a quienes van dirigidas, y, de esa
forma, al estar escritas desde el punto de vista del protagonista se nos hacen
más cercanas, y vemos sus pensamientos, sueños, problemas, dramas, y cómo reacciona
alguien que es bastante simple, y que a veces aparenta una edad mental inferior
a sus quince años. La forma que tiene Charlie de contar sus experiencias va
mejorando poco a poco (se notan las redacciones de Bill, el profesor de
literatura), conforme se va haciendo adulto, y quieres saber qué va contar en
la siguiente carta.
A través de
sus personajes trata temas muy diversos relacionados con los adolescentes y con los no tan jóvenes, como
los complejos, la amistad, la literatura (las lecturas que le da Bill se
relacionan con las experiencias por las que pasa Charlie en ese momento), el
amor, las dudas, la homosexualidad, la música, el sexo, las drogas, los malos
tratos, los abusos sexuales.
Os dejo con
una reseña de Javier Ruescas sobre el libro y el trailer de la película:
Elia se acaba
de despertar de un coma y está un poco perdida. Lo último que recuerda es un
concierto y una frase: "No puedo devolverte la canción, pero puedo
mostrarte cómo danzan los peces". No recuerda nada de los tres días
anteriores a su accidente.
Ahora que sus
padres le han comprado un Smartphone, Elia por fin tiene acceso al Heartbits
(un programa en la línea del WhatsApp) y los lectores somos testigos de todas
sus conversaciones.
Con la ayuda
de su mejor amiga, Sue, Elia intentará recuperar los tres días que ha olvidado
y, mientras tanto, conocerá a Tommy, un estadounidense que viene de intercambio
a España; a Marion, una chica con media cara quemada que asiste a su terapia de
grupo, y a Phoenix, un desconocido que no deja de enviarle mensajes y del que
poco a poco se ha ido enamorando.
Lo primero que
nos llama la atención es que los dos autores, Javier Ruescas y Francesc
Miralles, construyen la trama solamente a través de los diálogos de un
programa de mensajería instantánea, utilizando un lenguaje y un estilo propios
de los jóvenes. A través de esos mensajes, el lector conocerá tanto la historia
en sí misma (sin descripciones ni pensamientos), como la personalidad de los
distintos personajes
Además, la
novela muestra cómo los acontecimientos negativos de la vida pueden servir para
lograr una mayor autoconciencia y, en general, para encontrar un mayor sentido
a las relaciones humanas, al amor y al compromiso vital.
A sus
diecisiete años, Ray sueña con marcharse a la universidad y salir de Origen, el
pueblo en el que ha crecido.
Pero una
mañana, al despertar, descubre que el mundo que conocía ha dejado de existir.
No queda nadie: ni sus padres, ni sus amigos, ni sus vecinos, y en esta nueva
realidad los humanos ya no son las criaturas más poderosas del planeta.
¿Qué ha
sucedido? ¿Dónde está todo el mundo? ¿Por qué parece que han pasado años desde
la última vez que se fue a dormir?
Para
sobrevivir, Ray deberá confiar en Eden, una joven fugitiva curtida en la
batalla cuyo corazón depende de energía externa para seguir latiendo. Guiados
por un misterioso diario, que ha encontrado nada más huir de su casa,
emprenderán juntos un viaje lleno de peligros en busca de respuestas sin saber
que algunos secretos es mejor que permanezcan enterrados para siempre...
Esta novela, la primera de una
trilogía, de Javier Ruescas y Manu Carbajo está ambientada en un
mundo post-apocalíptico, con criaturas que tienen la sombra de lo que antes era
un ser humano y una ambientación atrayente para el lector. Con un ritmo ágil,
encontramos episodios que nos producen miedo, otros son emotivos, pero lo que más engancha es la intriga que hay que
resolver. Es interesante el diario que encuentra Ray, cuyas páginas se van
intercalando con la historia presente: otro joven, en primera persona, nos
cuenta el temor que reina en su mundo, cómo comienza la Tercera Guerra Mundial,
cómo sobrevive en un complejo y vamos encontrando respuestas a lo que sucede.
Con
decir que me he leído el libro en un par de semanas, puedo decir cómo me ha
parecido y lo que me ha sorprendido. La historia está ambientada en un mundo
post-apocalíptico, y una vez que coges el libro no puedes dejarlo. Esto es
debido no sólo gracias al ritmo de la novela, sino también por los personajes,
que te enganchan nada más conocerlos y quieres saber lo que traman y conocer
todos sus secretos. Además tenía mucha curiosidad porque Javier Ruescas es uno de
mis autores favoritos.
Me
ha entretenido mucho la trama y la tensión de los primeros capítulos, cuando
Ray se encuentra solo en el centro comercial y descubre en la pared esas frases
tan intimidantes, que te ponen en tensión conforme continuas con la lectura. Me
identifico con Ray en la mayoría de las decisiones que toma, pero admiro la
fuerza y la valentía de Eden; de Ferguson, me da rabia lo que hace en ese hotel
abandonado, aunque la traición pueda estar justificada.
Luego,
las dos historias, la de Ray y la del diario, que ambas se unen y tienen
sentido al final de libro; me ha encantado esa de organizar la historia.
Pronto
caerán Aura y Némesis, las siguientes partes de la
trilogía.
Laura
Gallego, Javier Ruescas y el autor mexicano Benito Taibo reinterpretan
el cuento de La Bella y la Bestia muy distintos de la historia que conocemos
gracias a la casa Disney. Junto a la Bella y la Bestia también encontramos como
nexo de unión entre estos tres mundos, estos tres cuentos, una flor, la rosa,
que con sus espinas nos pinchará, a no ser que sea de plástico o… En todas
ellas, hay una historia de amor, de amor verdadero, como dirían en La
Princesa Prometida, pero esas historias las tendréis que leer, pues yo
os voy a hablar de lo que me ha llamado la atención en esos cuentos
Laura
Gallego en El Zorro y la Rosa nos vuelve a llevar al mundo de Todas
las Hadas del Reino con sus peculiares hadas madrinas. Aquí Ren, ese
ancestral con figura de zorro, entra en el castillo de la Bestia; tras hablar
con el monstruo, Ren querrá averiguar quién y por qué ha lanzado ese horrible
hechizo. Lo malo es que yo, al igual que Ren, sufro una pequeña maldición y no
me acuerdo de lo que os iba a contar.
Benito
Taibo en Anabella y la Bestia nos lleva al mundo real, al mundo actual,
el de los espaldas mojadas, los pollos, como dice en el relato, el de los
inmigrantes ilegales que quieren cruzar la frontera con Estados Unidos
(advierto, la bestia no es Trump, y no es ningún spoiler). En un relato duro,
Anabella, a quien su madre le ha dado este nombre por una muñeca de juguete que
es una princesa y sin ningún parecido con la niña, tendrá que enfrentarse a dos
terribles bestias: una, el tren que utilizan los inmigrantes para cruzar México
y acercarse a los Estados Unidos; la otra, el monstruo que muchos de nosotros
llevamos dentro.
Javier
Ruescas en Al Cruzar el Jardín nos transporta a un mundo post-apocalíptico.
Es un historia contada de una forma delicada, casi poética, con un narrador en
segunda persona, que logra desde el primer momento sumergirnos en este sorprendente
relato, que en el fondo esconde una historia de Montescos y Capuletos (no digo
Romeo y Julieta, pues los protagonistas, en ningún momento, se quieren matar o
fingir su suicidio). Una vez que Fiara descubre su secreto, podríamos pensar
que los protagonistas han intercambiado sus roles.
Os dejo con un
video donde Javier Ruescas presenta y lee fragmentos del libro:
A sus
diecisiete años, Ray sueña con marcharse a la universidad y salir de Origen, el
pueblo en el que ha crecido.
Pero una
mañana, al despertar, descubre que el mundo que conocía ha dejado de existir.
No queda nadie: ni sus padres, ni sus amigos, ni sus vecinos, y en esta nueva
realidad los humanos ya no son las criaturas más poderosas del planeta.
¿Qué ha
sucedido? ¿Dónde está todo el mundo? ¿Por qué parece que han pasado años desde
la última vez que se fue a dormir?
Para
sobrevivir, Ray deberá confiar en Eden, una joven fugitiva curtida en la
batalla cuyo corazón depende de energía externa para seguir latiendo. Guiados
por un misterioso diario, que ha encontrado nada más huir de su casa,
emprenderán juntos un viaje lleno de peligros en busca de respuestas sin saber
que algunos secretos es mejor que permanezcan enterrados para siempre...
Esta
novela, la primera de una trilogía, de Javier Ruescas y Manu
Carbajo está ambientada en un mundo post-apocalíptico, con criaturas
que tienen la sombra de lo que antes era un ser humano y una ambientación
atrayente para el lector. Con un ritmo ágil, encontramos episodios que nos
producen miedo, otros son emotivos, pero lo
que más engancha es la intriga que hay que resolver.
Es
interesante el diario que encuentra Ray, cuyas páginas se van intercalando con
la historia presente: otro joven, en primera persona, nos cuenta el temor que
reina en su mundo, cómo comienza la Tercera Guerra Mundial, cómo sobrevive en
un complejo y vamos encontrando respuestas a lo que sucede.
En
una entrevista, los dos autores contaron cómo desarrollaron la historia y los
personajes, combinando las habilidades de uno como guionista (Manu se encargaba
más de los diálogos) y del otro como escritor experimentado (Javier se
encargaba más de la narración).
Miles ve cómo
su vida transcurre sin emoción alguna. Su obsesión con memorizar las últimas
palabras de personajes ilustres le lleva a querer encontrar su Gran Quizá (como
dijo François
Rabelais justo antes de morir). Decide mudarse a Culver Creek, un
internado fuera de lo común, donde disfrutará por primera vez de la libertad y
conocerá a Alaska Young. La preciosa, descarada, fascinante y autodestructiva
Alaska arrastrará a Miles a su mundo, lo empujará hacia el Gran Quizá y le
robará el corazón...
Después nada
volverá a ser lo mismo.
Miles y Alaska
se enfrentan a preguntas intemporales: ¿Qué significado tiene nuestra
existencia? ¿Podemos llevar una vida plena tras vivir una tragedia sin resolver?
En mi opinión,
la novela de John Green es un libro de adolescentes bastante diferente al
resto, tanto por su trama como por su lenguaje coloquial ameno. No es el típico
libro de adolescentes en la edad del pavo, enamorados, con un final feliz, sino
que es un libro que te muestra la ida tal y como es, con sus dificultades y sus
trabas.
También hay que valorar que en esta historia
mucha gente pueda sentirse muy identificada y quizá es eso lo que hace especial
al libro.
En primer
lugar, con Miles, el típico chico adolescente, muy tímido e inteligente, que se
siente marginado porque no encuentra su lugar y cree que no encaja en ningún
sitio. Por ello se traslada al internado de Culver Creek, donde se enamora de
Alaska. Es un tanto raro, y su mayor afición es memorizar las últimas palabras
de personas célebres y famosos. Una de esas citas le lleva a buscar su gran
aventura.
Por otra
parte, con Alaska, una chica con problemas mentales causados por una infancia
muy dura que la conducen directamente al suicidio. Es una adolescente
misteriosa y diferente, una chica rebelde que lucha por lo que quiere. No ha
tenido una vida fácil, pues su madre murió cuando ella tenía 6 años, su novio
no se preocupa de ella, y tiene miedo a su padre. Es adicta al tabaco, al alcohol
y a la literatura en iguales proporciones
Para mi, Buscando
a Alaska ha sido un libro que realmente me ha hecho reflexionar y
sentirme muy identificada con ciertos personajes. Sin embargo, me ha sabido a
poco. No sé exactamente si por su final inconcluso y abierto, o por sus escasos
giros de guión. No es un libro con el que constantemente te preguntes que va a
pasar, si no que más bien, te preguntas el por qué, Y quizás ese sea el
problema, que en este libro, nunca hay un por qué. Me parece la novela más realista
del autor, porque pienso que puedes empatizar con los personajes y que son
cercanos al lector.
Os dejo con la
reseña que subió el novelista Javier Ruescas a internet: