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lunes, 8 de octubre de 2018

COMPRA COMPULSIVA DE LIBROS



CÓMPRATE UN LECTOR DE LIBROS ELECTRÓNICOS
O CREA UNA BALDA DE PRÓXIMAS LECTURAS

Sabemos cómo eres. Te gusta tanto el aspecto y el tacto de los libros que deseas poseerlos. Te emocionas solo con entrar en una librería. Para ti no hay mayor placer que llevar los nuevos libros a casa y colocarlos en tus inmaculadas baldas. Te apartas un poco para contemplarlos, te preguntas cómo será haberlos leído... y te vas a hacer otra cosa.

Invierte en un lector de libros electrónicos. Al reducir un libro a sus palabras-sin una portada elegante, sin el nombre de algún autor desconocido o de moda que vaya a llamar la atención de la gente-, enseguida descubrirás si de verdad quieres leer el libro o si solo quieres poseerlo. Si supera la prueba, espera hasta que realmente estés listo para leerlo antes de pulsar «descargar» (mientras tanto, puedes añadirlo a la lista de libros que quieres). Solo en el caso de que te encante cuando lo leas en formato electrónico te puedes permitir un precioso ejemplar en papel para ponerlo en tu estantería, para leerlo y releerlo, para amarlo y tocarlo y babearlo, para presumir delante de tus amigos y simplemente para tenerlo.

Si no te gustan los libros electrónicos, convierte una de las baldas de tu casa en una balda de «próximas lecturas». Esta balda deberá estar cerca de la cama, o del sitio donde más te guste leer; y contener los seis o siete títulos siguientes de tu lista de libros «pendientes de leer». Mantén una rotación constante en esta balda, ya que la primera regla es que solo puedes comprarte un libro nuevo cuando hayas leído uno de los libros de la balda de «próximas lecturas» y lo hayas devuelto a su sitio en las baldas normales. La segunda regla es que debes leer los libros de esta balda más o menos en el orden en el que lleguen allí. Y la tercera regla es que, si te saltas alguno de los títulos más de una vez o si un libro se pasa más de cuatro meses en la. balda, tienes que regalárselo a un amigo o llevarlo a una tienda de libros de segunda. mano.

¡No vale hacer trampas! Quedarás curado de tu hábito en menos de un año.

Ella Berthoud y Susan Elderkin, Manual de Remedios Literarios

miércoles, 17 de mayo de 2017

MANUAL DE REMEDIOS LITERARIOS


Este libro es un manual de medicina, solo que algo diferente de los demás.

Para empezar, en él no se hace distinción entre dolor físico y dolor emocional; en sus páginas es tan fácil encontrar un remedio para la pérdida del apetito como lo es hallar la cura para la pérdida de la esperanza. También incluye situaciones habituales en las que puede encontrarse el lector, como tener muchas cosas que hacer, estar buscando a tu media naranja o pasar por la crisis de los cuarenta. Los episodios más difíciles de la vida, como perder a un ser querido o criar a tus hijos solo, también aparecen recogidos. Tanto si tienes hipo como si tienes resaca, si sufres de miedo al compromiso o si tienes la sensación de que te falta sentido del humor, para nosotras se trata de una dolencia que merece un remedio.

Pero además hay otra diferencia. Nuestros medicamentos no son cosas que vayas a encontrar en la farmacia, sino en las librerías, las bibliotecas o descargándotelas con tu lector de libros electrónicos. Somos biblioterapeutas y las herramientas de nuestro oficio son los libros. Nuestra botica contiene bálsamos beckettianos, torniquetes tolstoianos, los calmantes de Calvino y las purgas de Proust y Perec. Para crearla, hemos recorrido dos mil años de literatura en busca de las mentes más brillantes y las lecturas más reconstituyentes, desde Apuleyo y El asno de oro, del siglo II, hasta los tónicos contemporáneos de Jonathan Franzen y Haruki Murakami.

La biblioterapia ha gozado de popularidad durante décadas en forma de libros de autoayuda. Pero los amantes de la literatura llevan usando las novelas como bálsamos —consciente o inconscientemente— desde hace siglos. La próxima vez que necesites algo que te estimule, o que requieras ayuda con algún embrollo emocional, recurre a una novela. Nuestra creencia en que las obras de ficción ofrecen la mejor biblioterapia, además de la más pura, está basada en nuestra propia experiencia con nuestros pacientes y reforzada por una enorme cantidad de casos de los que tenemos conocimiento. A veces lo que funciona es el argumento de la novela; otras veces es el ritmo de la prosa lo que tiene un efecto calmante o estimulante sobre el alma. En ocasiones es una idea o una actitud sugerida por un personaje que se encuentra en un dilema o un aprieto parecido. Sea como sea, las novelas tienen la capacidad de transportarte a otra vida y hacerte ver el mundo desde otra perspectiva. Cuando estás enfrascado en una novela, incapaz de despegar la mirada de sus páginas, estás viendo lo que ve un personaje, tocando lo que toca, aprendiendo lo que aprende. Quizá creas que estás sentado en el sofá de tu salón, pero las partes más importantes de tu ser —tus pensamientos, tus sentidos, tu espíritu— se encuentran en un lugar completamente distinto. «Para mí leer a un autor no es solamente entender lo que dice, sino ponerme en marcha con él y viajar en su compañía», dijo André Gide. Nadie regresa de un viaje como ese siendo la misma persona.

Sea cual sea tu dolencia, nuestras recetas son muy sencillas: una novela (o dos) que deberás leer a intervalos regulares. Algunos tratamientos te curarán por completo. Otros simplemente te ofrecerán consuelo, mostrándote que no estás solo. Todos ellos calmarán temporalmente tus síntomas, debido al poder de la literatura para distraernos y transportarnos. A veces es mejor administrar el remedio en forma de audiolibro, o leído en voz alta con un amigo. Como con cualquier medicamento, para obtener los mejores resultados es recomendable seguir el tratamiento hasta el final. Además de los remedios, ofrecemos consejos sobre algunos problemas relacionados con la lectura, como no tener tiempo para leer o qué leer cuando no puedes dormir, así como las diez mejores novelas para leer en cada década de tu vida y los mejores acompañamientos literarios para algunas etapas de transición importantes, como tener un hijo... o encontrarte en tu lecho de muerte.

Te deseamos el máximo placer con nuestras píldoras y pomadas literarias. Con ellas ganarás en salud, en felicidad y en sabiduría.

Ella Berthoud y Susan Elderkin