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domingo, 19 de agosto de 2018

CÓRDOBA


Córdoba.
Lejana y sola.

Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.

Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.

¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay, que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!

Córdoba.
Lejana y sola.

Federico García Lorca

sábado, 18 de agosto de 2018

SE QUEDÓ EL AGUA DESNUDA



Creo que pocos poetas de mi generación y de generaciones inmediatas podrían negar la presencia de Lorca como el paisaje preponderante que acompañó sus orígenes. Algunos lo han confesado, otros no, pero lo cierto es que para los que nos lanzamos a partir de los 60 del siglo pasado, sus poemas fueron una de las primeras cartillas. Inolvidables para mí son las reuniones en cafés con mis compañeros de la Universidad de Barcelona, donde se trataba ante todo de leer a Lorca en voz alta. Yo llegué a más: escribí en mis zapatos blancos de verano unos versos de Federico, en uno "¡Ay que trabajo me cuesta quererte como te quiero!"; en el otro, “¡Por tu amor me duele el aire, el corazón y el sombrero!".

También fui protagonista de un proyecto del entonces estudiante, hoy reconocido pintor, Julián Grau Santos, que consistía en una exposición entera sobre el Romancero Gitano. Hizo el boceto completo, con guache, página a página, en mi libro -un tesoro por su belleza-, y en él yo soy Soledad Montoya y la Virgen que acompaña al Romance de San Gabriel...

Años más tarde, esta presencia viva de Lorca se produjo a través de dos de sus amigos, que fueron grandes amigos míos: Rafael Martínez Nadal y Marcelle Auclair. Conocí a la segunda cuando buscaba datos para su Enfances et mort de Federico Garcia Lorca, que empieza con una Introduction a la mort donde habla del Llanto por Ignacio Sánchez Mejías y da muchas claves: detalles de aquella corrida última, sucesos posteriores, recuerdos de Ignacio de sus primeras tentativas, cuando, contando 16 años, se iba a torear vaquillas sin testigos, pero con el aplauso de los olivos agitados por el viento que le hacía levantar la mano y saludar, lo que explica el último verso del poema: "y recuerdo una brisa triste por los olivos".

A cada pregunta concreta que hacía yo a Marcelle sobre Lorca, me contestaba: "Llama a Rafael". Así fue como un día, sin más, marqué el número de Rafael Martínez Nadal de Londres. Desde aquel momento, cuando venía a Madrid, cenar en el Olivar de Castillejo con él y su mujer, Jacinta, y muchas veces los hermanos de ésta, David y Leonardo, Rosa Chacel, Jeannine Mestre, José Luis Gómez o el escultor Juan Haro se hizo habitual. Rafael recitaba a Federico, y sus imágenes volaban por encima de las jaras y las retamas... Todo tenía un sentido secreto. Era un poeta tan universal y fuerte que en cualquier lengua caía de pie... Bien comprobé yo esto cuando me lo recitó en farsi el gran Ahmad Shamlu, que, a través de Lorca, llevó a cabo la modernidad de la lírica en su país.

Aún los veo a todos, atentos a la palabra. Y la sonrisa destella en cada hoja tocada por la noche luminosa mientras la llama de una vela oscila sobre la mesa junto a la fruta y una ráfaga de viento mece las sombras del ramaje. Y es la felicidad esa armonía, siempre bajo el ala del poema, mientras Rafael recita:

Eran tres
(vino el día con sus hachas.)
Eran dos
(alas rastreras de plata.)
Era uno.
Era ninguno
(se quedó desnuda el agua).

Clara Janés

jueves, 8 de febrero de 2018

SOLO DEL PASTOR BOBO

Comienza el Carnaval

El pastor bobo guarda las caretas.
Las caretas
de los pordioseros y de los poetas
que matan a las gipaetas
cuando vuelan por las aguas quietas.
Careta
de los niños que usan la puñeta
y se pudren debajo de una seta.
Caretas
de las águilas con muletas.
Careta de la careta
que era de yeso de Creta
y se puso de harinita color violeta
en el asesinato de Julieta.
Adivina. Adivinilla. Adivineta
de un teatro sin lunetas
y un cielo lleno de sillas
con el hueco de una careta.
Balad, balad, balad, caretas.
Los caballos se comen la seta
y se pudren bajo la veleta.
Las águilas usan la puñeta
y se llenan de fango bajo el cometa,
y el cometa devora la gipaeta
que rayaba el pecho del poeta.
¡Balad, balad, balad, caretas!
Europa se arranca las tetas,
Asia se queda sin lunetas
y América es un cocodrilo
que no necesita careta.
La musiquilla, la musiqueta
de las púas heridas y la limeta.

Federico García Lorca, El Público

domingo, 22 de octubre de 2017

SEÑORAS Y SEÑORES:


No voy a abrir el telón para alegrar al público con un juego de palabras, ni con un panorama donde se vea una casa en la que nada ocurre y a donde dirige el teatro sus luces para entretener y haceros creer que la vida es eso. No. El poeta, con todos sus cinco sentidos en perfecto estado de salud, va a tener, no el gusto, sino el sentimiento de enseñaros esta noche un pequeño rincón de realidad. Ángeles, sombras, voces, liras de nieve y sueños existen y vuelan entre vosotros, tan reales como la lujuria, las monedas que lleváis en el bolsillo, o el cáncer latente en el hermoso seno de la mujer, o el labio cansado del comerciante. Venís al teatro con el afán único de divertiros y tenéis autores a los que pagáis, y es muy justo, pero hoy el poeta os hace una encerrona porque quiere y aspira a conmover vuestros corazones enseñando las cosas que no queréis ver, gritando las simplísimas verdades que no queréis oír.

¿Por qué? Si creéis en Dios, y yo creo, ¿por qué tenéis miedo a la muerte? Y si creéis en la muerte, ¿por qué esa crueldad, ese despego al terrible dolor de vuestros semejantes? ¡Ja, ja, ja! Diréis que esto es un sermón. Y bien, ¿es que es feo un sermón? Casi todos los que me oyen han dado un portazo y han salido de casa dejando a su padre o a su madre en un momento en que por su bien les reñían, y en este instante darían todo lo que tienen, hasta los ojos, por volver a oír las dulces voces desaparecidas. Lo mismo ahora. Pero ver la realidad es difícil. Y enseñarla, mucho más. Es predicar en desierto. Pero no importa. Sobre todo a vosotros, gentes de la ciudad, que vivís en la más pobre y triste de las fantasías. Todo lo que hacéis es buscar caminos para no enterarse de nada. Cuando suena el viento, para no entender lo que dice, tocáis la pianola; cubrís de encajes las ventanas; para poder dormir tranquilos y acallar al perenne grillo de la conciencia, inventáis las casas de caridad.

¡Sermón!, sí, ¡sermón! ¿Por qué hemos de ir siempre al teatro para ver lo que pasa y no lo que nos pasa? El espectador está tranquilo porque sabe que la comedia no se va a fijar en él, ¡pero qué hermoso sería que de pronto lo llamaran de las tablas y le hicieran hablar, y el sol de la escena quemara su pálido rostro de emboscado! La realidad empieza porque el autor no quiere que os sintáis en el teatro, sino en la mitad de la calle; y no quiere, por tanto, hacer poesía, ritmo, literatura; quiere dar una pequeña lección a vuestros corazones; para eso es poeta, pero con gran modestia. Cualquiera lo puede hacer. El autor sabe hacer versos, los ha hecho, a mi juicio, bastante buenos, y no es mal nombre de teatro, pero ayer me dijo que en todo arte había una mitad de artificio que por ahora le molestaba, y que no tenía gana de traer aquí el perfume de los lirios blancos o la columna salomónica turbia de palomas de oro (Hace unas palmas) ¿Quiere traerme un café? Bien cargado. (Se sienta. Se oyen unos violines.) El olor de los lirios blancos es agradable, pero yo prefiero el olor del mar. Yo puedo decir que el olor del mar mana de los pechos de las sirenas, y mil cosas más, pero a él ni le importa ni lo oye, él sigue llamando a las costas en espera de nuevos ahogados, esto es lo que le importa al hombre. Pero, cómo se llevaría el olor del mar a una sala de teatro o cómo se inunda de estrellas el patio de butacas?

Federico García Lorca, Comedia sin Título

martes, 21 de marzo de 2017

DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA 2017


No tenemos alas, no podemos elevarnos,
mas tenemos pies para trepar y escalar
paso a paso, más y más,
las nubosas cumbres de nuestros tiempos

En una época en que los retos a que nos enfrentamos, desde el cambio climático, la desigualdad y la pobreza hasta el extremismo violento, parecen tan ingentes, las palabras del poeta Henry Wadsworth Longfellow nos aportan esperanza.

Compuesta de palabras, coloreada con imágenes, tañida con la métrica perfecta, la poesía tiene un poder singular. El poder de arrancarnos de la vida cotidiana y recordarnos la belleza que nos rodea y la resiliencia del espíritu humano que compartimos.

La poesía es una ventana a la diversidad excepcional de la humanidad. En la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO se incluyen decenas de formas de expresión oral y poesía, desde el duelo poético Tsiattista de Chipre o la poesía cantada Ca trù de Viet Nam hasta Al-Taghrooda, la poesía cantada tradicional de los beduinos de los Emiratos Árabes Unidos y Omán. La poesía es tan antigua como el lenguaje, y en los períodos turbulentos es más necesaria que nunca, como fuente de esperanza, como manera de compartir lo que significa vivir en este mundo.

El poeta Pablo Neruda escribió que “la poesía es siempre un acto de paz”. La poesía es única por su capacidad de hablar a través del tiempo, el espacio y la cultura, de llegar directamente a los corazones de las personas de todo el mundo. Es un manantial de diálogo y entendimiento y ha sido siempre una fuerza para desafiar a la injusticia y promover la libertad. Como dijo Deeyah Khan, Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO para la libertad y la creatividad, todas las formas de arte, incluida la poesía, tienen la capacidad extraordinaria de expresar resistencia y rebelión, protesta y esperanza.

La poesía es una parte esencial de quiénes somos en cuanto que mujeres y hombres que vivimos juntos en el presente, nos valemos del patrimonio de las generaciones pasadas y somos custodios del mundo para nuestros hijos y nietos.

Irina Bokova, Directora General de la Unesco

           
     Os dejo con el siguiente poema de Benedetti


LA PALABRA

La palabra pregunta y se contesta
tiene alas o se mete en los túneles
se desprende de la boca que habla
y se desliza en la oreja hasta el tímpano

la palabra es tan libre que da pánico
divulga los secretos sin aviso
e inventa la oración de los ateos
es el poder y no es el poder del alma
y el hueso de los himnos que hacen patria

la palabra es un callejón de suertes
y el registro de ausencias no queridas
puede sobrevivir al horizonte
y al que la armó cuando era pensamiento
puede ser como un perro o como un niño
y embadurnar de rojo la memoria
puede salir de caza en silencio
y regresar con el moral vacío

la palabra es correo del amor
pero también es arrabal del odio
golpea en las ventanas si diluvia
y el corazón le abre los postigos
y ya que la palabra besa y muerde
mejor la devolvemos al futuro

Mario Benedetti


lunes, 6 de febrero de 2017

VAMOS DE EXCURSIÓN

     
         
          Este jueves nos vamos a Madrid con los Segundos de Bachillerato y con parte de los alumnos del S4B.
Por la mañana, en la facultad de Filología de la Complutense, asistiremos al espectáculo teatral España Siglo XX, interpretado por el grupo El Aedo Teatro. El curso pasado ya comentamos la obra y dimos nuestra opinión sobre ella; no hace falta decir que nos gustó, pues repetimos.
Por la tarde, nos espera el Museo del Prado: unos tendrán que atender a las pinturas que les entrarán en la EVAU; otros podrán aprender algo de mitología; los demás, nos conformamos con apreciar algunas obras maestras de nuestro arte.
Os dejo con dos textos. Con el primero de ellos, se abre la obra de teatro que vamos a ver. El segundo pertenece al escritor argentino Manuel Mújica Laínez, y es una invitación para encontrarnos con la magia del museo, donde por la noche los cuadros cobran vida.


INVOCACIÓN AL SIGLO XX

Con tornillos de hierro,
con olor a vapor,
con grasa en el pelo,
con cuchillos de acero clavados en el corazón entramos en ti.

A la luz del cinematógrafo,
al compás del Mecanógrafo,
al olvido del historiógrafo,
al instante del fotógrafo entrarnos en ti.

Inventando por última vez la ciudad,
desafiando a los dioses de arriba y abajo,
cambiando por armas la libertad,
entramos en ti vendiendo una vida por un trabajo.

Siglo XX.
Inventor dei hambre, arquitecto de guerra, maestro de perdición.
El siglo de todo lo que mis ojos alcanzan a ver.
El siglo en el que todo lo que mis ojos alcanzan a ver pudo ser destruido.
Eres todo tan de cerca y sin embargo nada alejando la mirada.

Eres abuelo, padre e hijo a la vez.
Por ti perdí mi Dios, mi partido y mi identidad.
En tus espejos me veo reflejado y no me reconozco.
Busco a tu Luna de plata y no sé dónde está.

Hago malabares con tres sombreros que por arte de magia se convierten en tres guerras.
Una escuadra esperando a la muerte de un siglo que parecía no acabar.
Sin esperanzas subo una escalera que me lleva a lo más bajo.
Me bajo al moro, me subo a Europa y no me consigo encontrar.

Desde aquí, Siglo XX, yo te invoco, buscando una segunda oportunidad.
Trae a mi memoria tu humo, tus máquinas y tu sangre
para que la Luna de plata vuelva a brillar.
Jesús Torres

VISITANDO EL MUSEO DEL PRADO


A poco que cae la tarde y que empieza a anochecer, los personajes de las pinturas y las estatuas del Museo del Prado, se desperezan y sacuden. Durante el día entero, permanecieron inmóviles, dentro de sus marcos o encima de sus pedestales, para admiración y tranquilidad de los turistas. Nadie, ni el estudioso más avizor, pudo advertir alguna mudanza en sus actividades a menudo embarazosas, tan habituados están a cumplir con la plástica tarea que les asignó la imaginación de sus creadores. Entonces descabalga el feroz caballero y cesa la fuga, en los óleos de Sandro Botticelli; suelta Velázquez el pincel, y las Meninas se frotan los brazos entumecidos; aletean los ángeles del Beato, de Van der Weyden, de Memling, de Correggio, de Tiépolo, se echan a volar, y concluyen posándose en las cornisas, donde dialogan con los extraños pájaros del Bosco; bosteza la Maja Desnuda; el Duque de Mantua, harto de acariciar el perrito que le acoló Tiziano, le ordena de mal modo que lo deje en paz; el Caballero de la Mano al Pecho la baja, cierra los dedos helados, los masajea y hace crujir; el Carro de Heno se pone pesadamente en marcha; Gioconda suspende la cansada, difícil sonrisa; los muchachos griegos de mármol estiran las piernas, y el más inclinado reanuda su queja cotidiana de cuánto le duele la cabeza de Antinoo que le injertaron en el cuello; Justino de Nassau guarda la llave de la ciudad de Breda, que diariamente entrega a Spínola en la gran tela de Las Lanzas; en el Jardín de Rubens se desquitan del obligado mutismo, con un parloteo que cacareo parece, por la contribución de tantas opulentas señoras; los Niños Jesús españoles, flamencos, italianos, juegan en el piso; descienden de las nubes las Inmaculadas; arrojan al suelo los fusiles, los del Tres de Mayo, y sus víctimas comentan lo bien que, una vez más, han mimado su patético cuadro vivo ante el público; el Emperador… Felipe II… Felipe III… Felipe IV… ¿a qué continuar?… Así y así, de sala en sala, en las rotondas, en las escaleras, en las galerías, las escenas se reproducen, como en innúmeros teatrejos de maravillosa hermosura, donde los actores lían los bártulos y se aprestan, luego del espectáculo, a vivir la vida, la supuesta verdadera vida. Sólo los guardianes previstos recorren con paso cadencioso los ambientes del Museo, en el transcurso de las horas de cierre. Controlan los relojes; verifican la normalidad de las obras expuestas, revisan rincón tras rincón; charlan en voz mesurada. El palacio impresiona con su grandeza vacía y con la fama y majestad de sus moradores. No advierten los custodios en sus rondas la vibración secreta que estremece a la asamblea ilustre, ni captan sus leves ademanes, sus reclamos, murmurios y frufrúes, porque toda esa conmoción se desarrolla en un plano inaccesible a sus sensaciones, y cada personaje esculpido o pintado es como el fantasma o la proyección de sí mismo, y al desgajarse del sitio glorioso que ocupa y en el Catálogo lo encierra, deja en su lugar una imagen (la imagen de una imagen), un quieto reemplazante exacto que engañará pasajeramente los alcances de la humana vigilancia. Ciertas noches, el novelista ha gozado de un privilegio singular. Ignora a quién o a qué lo adeuda. ¿Será a los propios y astutos residentes del Museo del Prado? ¿Lo habrán escogido a él, extranjero, habitante amistoso de un remoto país, para transmisor del misterio de su vida oculta, para testigo de la existencia doble que bulle dentro de los muros del palacio de Juan de Villanueva, como se elige la complicidad de un confesor desconocido? ¿Lo deberá a la decisión de la Musa que abre puertas inverosímiles, la Musa que conduce a infranqueables regiones? ¿Habrá en el Museo un funcionario con autoridad y poderes sobrenaturales? El novelista repite que lo ignora. En el espacio de esas noches encantadas, ha dado fe, simultáneamente, de la noble inercia de las pinturas y esculturas, fijas en sus puestos, y de las andanzas de quienes, para los demás imperceptibles, fluyen de la sustancia de las obras maestras. Y como es su oficio, el novelista cuenta aquí lo que vio y oyó.

Manuel Mujica Láinez, Un novelista en el Museo del Prado

jueves, 18 de agosto de 2016

LORCA: 18 DE AGOSTO DE 1936


                En este aniversario de la muerte de García Lorca, os dejo con dos poemas de Poeta en Nueva York, junto con sus respectivas versiones musicales. Las de Enrique Morente pertenecen al disco Omega, que grabó ha ce 20 años junto con el grupo de rock alternativo Lagartija Nick

LA AURORA



La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de  cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.





PEQUEÑO VALS VIENES




En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, say, ay!
Toma este vals del "Te quiero siempre".

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orillas tengo de jacintos!

Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.




domingo, 27 de marzo de 2016

EL TELÓN NUNCA CAERÁ


El equipo creativo de GYCN (Guionycuentanueva), para celebrar el Día Mundial del Teatro,  ha querido con este video, y a través de una de las canciones más reivindicativas de su musical de éxito “Esos Locos Fantasmas” hacer un llamamiento a nuestra sociedad actual, para defender la cultura, un bien preciado que debemos inculcar desde pequeños y el eje central de su espectáculo. Para ello, ha contado con la colaboración de los artistas de musicales que más trabajan en nuestra cartelera.

Como dice la propia canción, nuestra misión es defender la libertad, juntos venceremos la función va a continuar, y porque queremos que no caigan más telones, que no cierren más teatros, que no se acabe la cultura es que hemos hecho este videoclip, aunando el talento y el corazón de todos los artistas en un verdadero “canto” al Día Mundial del Teatro.


A continuación os dejamos el Mensaje del Día Mundial del Teatro 2016,

¿Necesitamos al teatro?
Esa es la pregunta que miles de profesionales decepcionados del teatro y millones de personas que están cansados de él se preguntan.
¿Qué necesitamos del teatro?
En estos años en que la escena es tan insignificante, en comparación con las plazas de las ciudades y los tierras de los países, donde se están jugando las tragedias auténticas de la vida real.
¿Qué pasa con el teatro?
Galerías y palcos chapadas en oro en las salas de teatro, sillones de terciopelo, alas sucias en escenarios, bien pulidas voces de los actores, - o viceversa, algo que puede tener un aspecto aparentemente diferentes: cajas negras, manchadas de barro y sangre, con un montón de cuerpos desnudos rabiosos en el interior -.
¿Qué es capaz de decirnos?
¡Todo!
El teatro nos lo puede decir todo.
Como los dioses habitan en el cielo, o cómo los presos languidecen en cuevas olvidadas bajo tierra, o cómo la pasión nos pueden elevar, o cómo el amor nos puede arruinar, o cómo nadie necesita una buena persona en este mundo, o como reina el engaño, o cómo la gente vive en apartamentos, mientras los niños se marchitan en campos de refugiados, o las formas en que todos tienen que volver de nuevo al desierto, o cómo día tras día nos vemos obligados a desprendernos de nuestras personas queridas, el teatro puede decirlo todo.
El teatro siempre ha sido y seguirá siendo siempre.
Y ahora, en estos últimos cincuenta o setenta años, es particularmente necesario. Porque si usted lanza un vistazo a todas las artes públicas, se puede ver de inmediato lo que sólo el teatro nos da, una palabra de boca en boca, una mirada de ojo a ojo, un gesto de mano en mano, o de cuerpo a cuerpo. No se necesita ningún intermediario para trabajar entre los seres humanos, que constituya el lado más transparente de la luz, que no pertenezca a ningún sur o norte o este u oeste, oh no, es la esencia de la propia luz, que brilla en todos los rincones del mundo, inmediatamente reconocible por cualquier persona, ya sea hostil o amigable hacia ella.
Y necesitamos al teatro que permanece siempre diferente, necesitamos teatro de muchos tipos diferentes.
Aún así, creo que entre todas las formas y formas de teatro posibles, sus formas arcaicas ahora resultan ser la mayoría en la demanda.
Teatro de las formas rituales, no hay que oponerse artificialmente a las de las naciones "civilizadas".
La Cultura secular está siendo cada vez más castrada, la llamada "información cultural" sustituye gradualmente y empuja a entidades simples, casi como nuestra esperanza de que con el tiempo se acabe el día.
Pero puedo verlo claramente ahora: el teatro está abriendo sus puertas ampliamente. Entrada gratuita para todos y para todo el mundo.
Al diablo con aparatos y equipos;- sólo tienen que ir al teatro, ocupar filas enteras en el patio de butacas y en las galerías, escuchar la palabra y mirar las imágenes vivir!
 Es el teatro que está delante de usted, no se descuide y no se pierda la oportunidad de participar en él, tal vez la oportunidad más preciosa que tenemos en nuestras vidas vanas y apresuradas.
Necesitamos cada tipo de teatro.
Sólo hay un teatro que seguramente no es necesitado por nadie, me refiero a un escenario de juegos políticos, un teatro de políticas "ratoneras", un teatro de políticos, un teatro inútil de la política.
Lo que sin duda no necesitamos es un teatro de terror cotidiano - ya sea individual o colectivo, lo que no necesitamos es el teatro de cadáveres y sangre en las calles y plazas, en las capitales o en las provincias, un teatro falso de los enfrentamientos entre religiones o grupos étnicos ...

Anatoli Vassiliev

martes, 8 de marzo de 2016

LAS SINSOMBRERO

               
            Hace justo un año, comentábamos en este blog la pertenencia de mujeres a la Generación del 27. Hoy volvemos sobre ellas, para daros a conocer un proyecto que se está consolidando

LAS SINSOMBRERO es un proyecto crossmedia, producción única en España, que utiliza diferentes formatos y plataformas (televisión, internet y publicación), con el objetivo de recuperar, divulgar y perpetuar el legado de las mujeres olvidadas de la primera mitad del siglo XX en España. Desde las figuras femeninas de la Generación del 27 hasta todas aquellas mujeres que con su obra, sus acciones y su valentía fueron y son fundamentales para entender la cultura y la historia de un país que nunca las reivindicó. Este proyecto comprende las siguientes actuaciones:

Documental: un  documental de 60 minutos, coproducido por TVE. En el se tratan las vidas de nuestras protagonistas, las artistas pertenecientes a la Generación del 27, y se las contextualizará en la época que vivieron

Webdoc: Documental Interactivo. Un viaje único a través del conocimiento de una parte de la Historia olvidada. A través de distintas capas el usuario irá profundizando en el conocimiento sobre la vida de las artistas pertenecientes a la Generación del 27 y de la época que les tocó vivir. Esta experiencia interactiva se construirá a través de propuestas de contenido y acciones virales, que podrán ser compartidas en las redes sociales. Coproducido y emitido en la url de TVE.

Socialmedia: Una Campaña en facebook que descubre, narra y difunde la vida de las mujeres olvidadas de principios del s XX. A través de las redes sociales difundimos también las novedades del proyecto.

Libro, donde se recopilan en formato papel las apasionantes vivencias de estas transgresoras que nunca fueron tan visibles como sus contemporáneos masculinos, aunque su obra es tan brillante como la de ellos.

Wikiproyecto: Se ha firmado un acuerdo con Wikimedia España para la creación de un Wikiproyecto bajo el nombre de Las Sinsombrero que albergará toda la información sobre el tema tratado. Este Wikiproyecto será traducido a distintos idiomas.

Además se va a llevar a cabo una exposición y un proyecto educativo, en colaboración con el Ministerio de Educación.

El proyecto se origina a partir de una lectura de Ian Gibson sobre los intelectuales del 27, que hablaba de mujeres de las que no se sabía nada. A partir de aquí, Tania Balló y  Jorge Carrasco comienzan a investigar y ven que todas las autoras estaban desperdigadas. “Nos encontramos un blog en la red que hablaba de ellas, de una maestra que explicaba que lo había creado, precisamente, porque una alumna le había preguntado por qué no se estudiaban a las intelectuales de esa época. Eso nos enganchó, porque la Generación del 27 es el gran momento de la marca cultural de España”.

De esta manera se recupera la memoria de Rosa Chacel, Ángeles Santos, Ernestina de Champourcín, Margarita Gil Röesset, María Teresa León, Maruja Mallo, Concha Méndez, Margarita Manso y Josefina de la Torre. «Hay muchas más, como Remedios Varó, Zenobía Camprubí o Carmen Conde, por lo que espero que la búsqueda siga avanzando», matiza la autora. Pertenecen a una generación cercenada por la Guerra Civil. «Durante la contienda, de una manera u otra, parte de estos nombres fueron silenciados y, tras la dictadura, la transición recuperó solo los masculinos».

                ¿De dónde el nombre de Las Sinsombrero?

A mediados de los años 20, la gallega Maruja Mallo era una joven inquieta que estudiaba en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, donde se aburría lo suficiente como para tramar todo tipo de performances con el único objetivo de llamar la atención. Su atrevimiento era tal que, cierto día, mientras paseaba con sus amigos Salvador Dalí, Federico García Lorca y Margarita Manso, se le ocurrió preguntarse qué pasaría si decidiera quitarse el sombrero como señal de emancipación. Estaban en la Puerta del Sol y los transeúntes no se lo perdonaron: empezaron a apedrearlos de tal forma que tuvieron que salir corriendo para ponerse a salvo en el metro. Que unas muchachas fueran por la calle con la cabeza descubierta era entonces una provocación inadmisible. Justo lo que buscaba la joven aunque, en ese instante, desconocía que su gesto daría nombre a toda una generación.

En 1930, en el periódico El Sol, Ramón Gómez de la Serna afirmó: «el sinsombrerismo es más amplio y significativo de lo que parece. Es el final de una época, como fue el lanzar por la borda las pelucas. Quiere decir presteza en comprender y en decidirse, afinidad con los horizontes que se atalayan y ansía de nuevas leyes».

          Os dejamos con el documental que comentábamos a principio de este artículo:    
      

viernes, 4 de marzo de 2016

DISCURSO DE FEDERICO GARCÍA LORCA


AL INAUGURAR LA BIBLIOTECA DE SU PUEBLO EN SEPTIEMBRE DE 1931

                "Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

domingo, 28 de febrero de 2016

ESPAÑA SIGLO XX


Siglo XX.
Un recuerdo para no olvidar.
Siglo XX.
Un olvido aún tan presente.
El siglo de todo lo que mis ojos alcanzan a ver.
El siglo en el que todo lo que mis ojos alcanzan a ver pudo ser destruido.
Buscando tu Luna de plata me he perdido en ti.
Permíteme buscarte siempre que queramos saber de dónde venimos.
Siglo XX.
Permíteme visitarte siempre que queramos aprender de los errores cometidos.
Siglo XX.
Tan cercano y tan lejano.
Déjanos mirarte como quien busca el rostro perdido de un viejo amigo.

                Tras estas palabras, en el paraninfo de mi vieja facultad, se fueron apagando las luces y la sensación de magia y espectáculo, que había atrapado a nuestros alumnos.

                Antes, durante hora y media, el grupo Aedo nos ofreció ocho escenas de las más representativas de nuestro teatro del siglo XX (Valle, Lorca, Mihura, Buero, Sanchis Sinisterra, Alonso de Santos, Mayorga), con un telón de vídeos reales de archivo y del NO-DO de fondo.

                Un escenario desnudo. Sólo las palabras, los gestos, la luz y nuestra imaginación. No hacía falta nada más. Sólo tres actores en el escenario, recordándonos lo que se dice del teatro griego clásico que se representaba con tres actores y diferentes máscaras según el personaje.

                Jesús Torres y sus compañeros utilizaban la falta de luz para cambiar de personaje antes de iniciar el nuevo fragmento; mientras tanto, uno de ellos, en un aparte, nos introducía en la nueva corriente, en la nueva obra, sirviendo como nexo de unión entre todas ellas la melodía de Suspiros de España.

                Sorprendente y trágico ese poema de Vicente Aleixandre para representar el interludio de la guerra civil:

Bajo la luz de la luna se vieron
las hediondas aves de la muerte :
aviones, motores, buitres oscuros cuyo plumaje encierra
la destrucción de la carne que late,
la horrible muerte a pedazos que palpitan
y esa voz de las víctimas,
rota por las gargantas, que irrumpe en la ciudad como un gemido.

                Mis alumnos quedaron atrapados desde el primer momento con la borrachera agónica de
Max Extrella, y fueron descubriendo que muchas veces tras esa sonrisa se ocultaba una trágica ironía: la muerte de Carmela, o ese diálogo entre vecinos, por citar algún ejemplo.

                 Me sorprendió esa Comedia sin Título de Lorca, que no conocía,  pero que encierra gran parte de las ideas vanguardistas de su autor y su afán por acercar a toda la población el espectáculo teatral:

No he venido a recibir lecciones de moral ni a oír cosas desagradables (...) No estamos en el teatro. Ahí dentro hay un terrible aire de mentira, y los personajes de las comedias no dicen más que lo que pueden decir en alta voz delante de señoritas débiles, pero se callan su verdadera angustia. Por eso yo no quiero actores, sino hombres de carne y mujeres de carne, y el que no quiera oír que se tape los oídos.

                Un buen espectáculo, que esperamos poder repetir

martes, 2 de febrero de 2016

NOS VAMOS AL TEATRO

                A finales de mes, más o menos, nos vamos a Madrid, al teatro. A las funciones organizadas por la Fundación CRETA. La compañía: El Aedo Teatro. La obra: España Siglo XX.

Se trata de un viaje por la Historia de España, durante el siglo pasado a través de ocho escenas de las más representativas de nuestro teatro, con un telón de vídeos reales de archivo y del NO-DO de fondo.

Con Ramóm María del Valle-Inclán (Luces de Bohemia), veremos la decadencia y el pesimismo en el que estaba inmerso el país; Federico García Lorca (Bodas de Sangre) será el abanderado de las gentes del pueblo y de la tradición, pero también de las nuevas tendencias, sesgadas por la Guerra Civil. Y después de la Guerra, hay que olvidar con autores como Miguel Mihura (Tres Sombreros de Copa), y no olvidar con Antonio Buero Vallejo (Historia de una Escalera). Asistiremos al teatro de denuncia con Alfonso Sastre (Escuadra hacia la Muerte), llegando al teatro de las dos últimas decadas: José Sanchis Sinisterra (¡Ay, Carmela!), José Luis Alonso de Santos (Bajarse al Moro) y Juan Mayorga (Animales Nocturnos).

En definitiva, la Historia de España contada por el teatro.

miércoles, 10 de junio de 2015

LA CASA DE BERNARDA ALBA

                Enviado por Camila, S3C:

Se trata de la obra culminante en la producción dramática de Lorca y, aunque se acerca más a la realidad de su tiempo, no abandona la línea clave de su teatro poético. La obra ahonda en las obsesiones y en la personalidad conflictiva de un grupo de mujeres obligadas a vivir un encierro sofocante. El título alude a un mundo interior y cerrado, donde un personaje, Bernarda, mantiene sometidos a los otros personajes femeninos.

Lo que llama la atención de La casa de Bernarda Alba es el mundo interior representado en escena: las relaciones entre los personajes, los conflictos desarrollados dentro de la casa, los sentimientos que provocan el drama... El tema central es el enfrentamiento entre una moral rígida y convencional (representada por Bernarda) y el deseo de libertad (encarnado por Mª Josefa y Adela), el enfrentamiento entre dos actitudes vitales e ideologías: la actitud que defiende una forma de vida dominada por las apariencias, las convenciones sociales, la moral tradicional basada en el autoritarismo; y la actitud que proclama por encima de todo la libertad del individuo para pensar, opinar y actuar. En este enfrentamiento reside el núcleo temático y estructurador de la obra. El resto de los temas o motivos, completan la visión dramática de Lorca. Entre los temas secundarios sobresalen: el amor sensual y la búsqueda del varón; la hipocresía (el mundo de las falsas apariencias); los sentimientos de odio y de envidia; la injusticia social; la marginación de la mujer; la honra.

Me ha gustado mucho el libro, ya que utiliza bastante bien la psicología, al trazar y el tratar a los personajes, y por esa situación dramática que presenta, pues daba ganas de leer más y más sobre el tema.

Vemos una sociedad que utilizaba a los pobres como animales y que, por supuesto, no pueden manchar la imagen del que manda. Las relaciones humanas están jerarquizadas y dominadas por la crueldad y la mezquindad del que ocupa el estrato superior con quien se encuentra en una posición inferior; y por la sumisión resignada y teñida de odio de quienes están en los escalones inferiores hacia Bernarda, que ocupa el lugar más elevado.

Me ha llamado la atención el uso de animales para mencionar y caracterizar a determinados personajes: Pepe el Romano es el caballo (símbolo lorquiano que refleja la pasión sexual y el deseo amoroso), la fiel criada Poncia el perro (nuevo símbolo que refleja la sumisión).

Es un libro que refleja la condición de las mujeres en ese momento, tema que me gusta, pues lo considero importante y serio en este siglo. 


martes, 7 de abril de 2015

EL BLOG DE CYRANO

Sofía, el fin de semana antes de comenzar Periodismo, en el Retiro conoce a un actor, Segis, disfrazado de Cyrano de Bergerac, y como él no puede mostrar sus sentimientos a la persona que ama.

Ya en la facultad conoce a Pablo, joven con gustos parecidos a los suyos (pasear, leer, etc…), por el que se siente atraída. Pero el chico tiene novia. Y Sofía decide esconder sus sentimientos y volcarlos en un blog, donde cree que nadie leera las cartas que escribe a Pablo, como las que Cyrano escribe a Roxanne a través de la figura de Christian. pero una voz anónima le va a responder.

Los muchachos tienen que preparar un trabajo de investigación sobre un Boletín del Sindicato de Actores que se publicaba en la guerra civil española, pero encuentran dificultades para conseguir información. Pablo da con un anciano que les entrega unos documentos en los que se cuenta una historia de amor, anterior a la guerra civil, que terminó trágica y misteriosamente por el asesinato de ella,  y que tiene como protagonistas a los actores de la compañía teatral de Margarita Xirgu que estrenaba las obras de García Lorca.. Por fin tienen algo interesante que contar.

El libro de Rosa Huertas es una historia romántica clásica, de amor y de sentimientos que nadie se atreve a confesar por no salir herido, algo con lo que muchos lectores se sentirán identificados. Las dos historias se van a entrelazar en una trama que nos va atrayendo y donde la autora va mezclando realidad y ficción: por una parte, el blog de Sofia y sus cartas a Pablo; por otra, la triste historia de amor en el mundo del teatro del Madrid de los años treinta.

                Por cierto, seguid el enlace si quereis ver El Blog de Cyrano
                Y un fragmento de la novela aquí