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martes, 19 de febrero de 2019

UNA PERFECTA EDUCACIÓN


Enviado por Pedro

La adolescencia te prepara para todo... menos para sobrevivir a ella.

Cuando su padre la acompaña hasta la entrada del prestigioso internado Ault de Massachusetts, no parece que Lee Fiora añore demasiado a la familia que deja atrás en su pequeña ciudad de Indiana, seducida por las brillantes fotografías del elegante folleto promocional del centro: chicos de uniforme delante de vetustos edificios de ladrillo y chicas con falda escocesa y palos de lacrosse sobre un césped inmaculado. Pero como no tarda en descubrir, Ault es un mundo aparte, habitado por jóvenes ricos, hastiados y atractivos que se rigen por sus propios códigos. Tan intimidada como atraída por su deslumbrante entorno, Lee luchará por construir una nueva identidad que le permita seguir adelante, un delicado equilibrio entre dejar de sentirse una extraña y no olvidarse de ser ella misma.

Con una protagonista tan auténtica y llena de matices como el Holden Caulfield de Salinger o el Mick Kelly de Carson McCullers, Curtis Sittenfeld nos ofrece un afilado retrato de la intensa y contradictoria edad de los ritos de paso, una divertida, desprejuiciada y sensual puesta al día de la eterna novela de aprendizaje.

                En el libro, Lee nos va contando sus cuatro años de internado y todo lo que va experimentando y sintiendo: su inseguridad, sus miedos, sus dudas con respecto al sexo  (esa obsesión al principio por Gates Medkowski), sus problemas para hacer amistades y encajar en Ault (la mayoría de sus compañeros están muy por encima en la escala social y con mayores posibilidades económicas, por lo que a veces se avergüenza de sus orígenes), su primer amor (sí, ese, Cross, el chico más deseado por sus compañeras)… Y es esa forma de contar sus vivencias la que nos atrapa y la que hace que sigamos a Lee en su adolescencia.

domingo, 3 de febrero de 2019

SI DE VERDAD LES INTERESA LO QUE VOY A CONTARLES,


lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante lasNavidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco. A D. B. tampoco le he contado más, y eso que es mi hermano. Vive en Hollywood. Como no está muy lejos de este antro, suele venir a verme casi todos los fines de semana. Él será quien me lleve a casa cuando salga de aquí, quizá el mes próximo. Acaba de comprarse un «Jaguar», uno de esos cacharros ingleses que se ponen en las doscientas millas por hora como si nada. Cerca de cuatro mil dólares le ha costado. Ahora está forrado el tío. Antes no. Cuando vivía en casa era sólo un escritor corriente y normal. Por si no saben quién es, les diré que ha escrito El pececillo secreto, que es un libro de cuentos fenomenal. El mejor de todos es el que se llama igual que el libro. Trata de un niño que tiene un pez y no se lo deja ver a nadie porque se lo ha comprado con su dinero. Es una historia estupenda. Ahora D. B. está en Hollywood prostituyéndose. Si hay algo que odio en el mundo es el cine. Ni me lo nombren.

J.D. Salinger, El Guardián entre el Centeno

viernes, 27 de abril de 2018

VERDAD


          Enviado por Sara:     

      Este libro es la continuación de Mentira de Care Santos, comenzando donde termina éste con la puesta en libertad de Eric.

Eric es un joven de un barrio marginal de Barcelona que se niega a aceptar su destino y busca escapar de un entorno marcado por el tráfico de drogas y el crimen, a base de coraje, amor y literatura.

Con sólo 18 años ha pasado los últimos cuatro de su vida encerrado en un centro de menores por un delito que no cometió. En su primer día de libertad se dará de bruces con la dura realidad e intentará construir una nueva vida alejada de su conflictivo barrio: los padres de Xenia harán todo lo posible para que nuestra pareja de adolescentes corten su relación; el piso, que le había dejado Ben, se lo han quitado y se ha convertido en un centro de distribución de drogas; le tienden una trampa para verse obligado a seguir en ese mundo y vender droga; quiere averiguar quién mató a Ben y por qué; le roban el poco dinero que tiene y no encuentra trabajo por haber estado encerrado.

Solo y sin apenas dinero, intentará a toda costa conservar la dignidad, el ingenio y el amor de su chica, Xenia.

El único trabajo que va a encontrar Eric es convertirse en lector para Hugo, joven de familia acomodada que está postrado en una silla de ruedas y sufre una enfermedad degenerativa en la retina.  Y siguen la referencias a El Principito de Antoine de Saint-Exupéry y  a Él Guardián entre el Centeno de J. D. Salinger

Care Santos con su prosa sencilla, fluida, nos sigue atrapando con las desventuras del pobre Eric, que ve cómo se le van cerrando todas las puertas y se ve obligado a continuar en el barrio del que quiere huir. Se reflejan los problemas que tiene al reincorporarse a la sociedad,  el pasado le pasa factura y casi todas las puertas se cierran, ya que la mayor parte de la gente no quiere saber la verdad de lo ocurrido anteriormente. Parece que el determinismo de los naturalistas se va a cumplir, pero Eric se sabe diferente e intentara huir de ese entorno y hacer realidad sus sueños: convencer a los padres de Xenia de que no es cómo creen que es, estudiar literatura en la universidad, convertirse en escritor...

 En esta novela Xenia pasa a un segundo plano (su voz sólo aparece en tres o cuarto cartas), pero va a ser uno de los motores para que Eric intente escapar de esa situación. Este va a ser el protagonista absoluto, pues la acción se centra en él; se le ve maduro, seguro de sí mismo; está muy bien desarrollado, siendo muy acertadas sus reflexiones personales. Los demás personajes van a ser muy secundarios, salvo Alberto, el abogado, que es el único que le tiende una mano para poder salir adelante (vale, de acuerdo, también está su tía Carmen, quien le ayudará pero le recriminará por lo que cree que ha hecho).

viernes, 5 de mayo de 2017

UNOS LIBROS Y UN MAPA


En la clase de inglés de primera hora, descubrí que la profesora, de setecientos años de edad, cuyo nombre era, aunque parezca increíble, señora English, esperaba que nos hubiéramos leído Matar a un Ruiseñor durante el verano, así que suspendí la primera prueba. Genial. Me había leído el libro hacía por lo menos dos años, pues era uno de los favoritos de mi madre, pero había pasado mucho tiempo y me equivoqué en los detalles.

Hay algo que pocos saben de mí: me paso todo el tiempo leyendo. Los libros eran lo único con lo que podía evadirme de Gatlin, aunque sólo fuera durante un rato. Tenía un mapa en la pared de mi cuarto y cada vez que leía sobre un lugar que me gustaría conocer lo marcaba en él. El Guardián entre el Centeno me había mostrado Nueva York. Hacia Rutas Salvajes me condujo a Alaska. Cuando leí En el Camino añadí Chicago, Denver, Los Ángeles y Ciudad de México. Kerouac te podía llevar a casi cualquier sitio. Cada pocos meses, trazaba una línea para unir los puntos. Una fina línea verde que seguiría en un viaje por carretera el verano anterior a la universidad, si es que alguna vez conseguía salir de este pueblo. Me guardaba para mí solo lo del mapa y la lectura. En este lugar, los libros y el baloncesto hacían mala mezcla.

Kami Garcia & Margaret Stohl, Hermosas Criaturas

martes, 3 de enero de 2017

UNA MANERA COMPLETAMENTE IDIOTA DE COMENZAR UNA HISTORIA


Aquellos días encontraba justificación para cualquier cosa. Cuando mis padres vieran las notas seria horrible, pero de momento vivía en una nube. Siempre había sido buena estudiante, así que no me preocupaba demasiado: ya lo arreglaría. De lo que no quería privarme -¡de ningún modo!- era de vivir aquella montaña rusa de sentimientos que de pronto había aparecido en mi vida.

Me estaba pasando algo muy importante.

Tal vez tendría consecuencias, pero deberían asumirlas. Yo ya lo había hecho.

¿0 tal vez alguien cree que cuando un huracán de fuerza cinco pasa por tu vida deja algo en su lugar?

Mi huracán de fuerza cinco se llamaba Marcelo y era un fantasma. Quiero decir que no era -aún- un ser de carne y hueso. Era un ser virtual, que vivía dentro de mi cabeza y de mi ordenador.

Le conocí de una manera muy curiosa: gracias a un libro que tomé en préstamo en la biblioteca municipal. Era una recomendación de la profesora de filosofía que servía para subir nota: El guardián entre el centeno, de un tal J. D. Salinger. La bibliotecaria me lo entregó junto a un punto de libro donde se leía: «Comparte tu lectura con otros jóvenes como tú en el fórumlector de nuestra página web». Me pareció buena idea echarle un vistazo. Para ver de qué iba y al menos saber qué opiniones les merecía a los demás.

Entré en el fórum aquella misma noche. Husmeé aquí y allá, en busca de opiniones interesantes. Entonces tropecé con esto:

¿Pensáis que un libro puede cambiaros la vida? Yo antes habría dicho que no sin ni siquiera pensarlo. Pero este libro me ha hecho cambiar de opinión. Me lo he leído un montón de veces y cada vez me pregunto cómo se las ingenió el autor, ese Salinger, para escribir exactamente las cosas que yo a veces pienso o siento. Punto por punto, sin olvidar nada. Os prometo que da un poco de miedo. Me gustaría mucho ser amigo del autor para llamarle por teléfono e invitarle a una cerveza. Le diría: «Yo soy el nuevo Holdert Caulfield. Un caso perdido, como él. Yo también estoy un poco loco a veces. También estoy convencido de que casi siempre es mejor no contarle nada a nadie, porque la gente nunca te entiende en realidad». También me gustaría hacerle algunas preguntas. Por ejemplo: «¿Ese Caufield del libro eres tú? ¿Todo eso que cuentas ha ocurrido en realidad? Porque si ha ocurrido comprendería por qué parece tan real. Si no, la verdad es que no sé cómo lo has hecho, tío, en serio». Venga, ya termino. Este libro es una pasada, hacedme caso. Es el único consejo que pienso daros en toda mi vida.

Aquel mensaje en el fórum despertó mi curiosidad, y eso que entonces aún no sabía que El guardián entre el centeno es una novela muy famosa, que podría resumirse más o menos así: un tío que está colgado hace un montón de estupideces en NuevaYork después de ser expulsado del instituto por holgazán y problemático. Es algo así como la obra maestra de su autor, que también debió de estar un poco colgado, creo yo. Esta novela le hizo rico. Ahora ya está muerto, pero el libro sigue teniendo miles de lectores todos los años.

Me lo llevé a la cama y comencé a leerlo. Cuando miré la hora era medianoche y ya iba casi por la mitad. ¡Todo un récord! Estaba en aquella escena en que Holden recibe a Sunny en la habitación del hotel, página 103. ¡Me tenía completamente enganchada! Igual porque era lo más fuerte que había leído hasta entonces.

Al día siguiente regresé al fórum virtual de la biblioteca y busqué el comentario que me había inspirado semejante maratón de lectura. En realidad, buscaba el correo electrónico de su autor. Encontré su ficha, con algunos datos. Edad: 17. Instituto: Ricard Salvat. Correo: HoldenCaulfield@... ¡Por supuesto! No podía ser otro. El nombre del protagonista desgraciado, como él había escrito. Sonreí al leerlo. Le comprendí un poco.

Escribí un mensaje de inmediato:

Hola, caso perdido. Solo te escribo para decirte que gracias a tu recomendación anoche empecé a leer El guardián entre el centeno y estoy superenganchada.. Creo, a diferencia de ti, que a mí no me gustaría nada conocer a su autor y aún menos al desastre del protagonista. Me cae bastante mal él Caulfield este y voy ya por la página 103. También me da un poco de miedo. ¿Por qué dices que te pareces a él? Ya sé que dices que no merece la pena explicar nada a nadie, pero a mí me gustaría que lo hicieras porque de verdad me interesa saberlo. Espero que me contestes, Holden. Abrazos, Xenia.

¿Verdad que es una manera completamente idiota de comenzar una historia? La vida a veces es completamente idiota.

Care Santos, Mentira

PREMIO EDEBE DE LITERATURA JUVENIL 2015

lunes, 28 de marzo de 2016

MENTIRA

             
  Enviado por Marta (S3C)

            Xenia, intentando sacar mejores notas, va a leer El Guardián entre el Centeno; por la lectura del libro de J. D. Salinger, Xenia entra en un foro y allí encuentra la opinión de otro lector, Marcial, con el que va a comenzar una relación por email, ya que ambos comparten la pasión por la lectura.

            Poco a poco esas palabras le van atrayendo y, como Xenia es decidida y su amor virtual se niega a una cita, se propone sorprenderlo, de modo que inicia sus averiguaciones con los pocos datos de que dispone. Y todo resulta ser falso, una mentira, ni la foto ni el nombre son reales. ¿Quién es en realidad su alma gemela?

            Arrepentida por el abandono de sus estudios confiesa todo a sus padres, segura de haber sido víctima de algún desaprensivo. Pero pronto un paquete inesperado va a revelarle la identidad del muchacho con el que compartió sus más íntimas emociones. Proviene de la cárcel de menores y contiene la historia de un asesino.

                Al principio, cuando habla Xenia, no estaba del todo segura de si el libro de Care Santos me iba a gustar, porque la protagonista no era de mi agrado, me parecía una persona bastante tonta e inmadura. Pero mejora muchísimo cuando Eric comienza a narrar. Nos hace pensar en cosas como en qué medida te afecta el entorno en que vives, o en si Ben es buena o mala persona, o ninguna de las dos opciones;  o en cómo se tiene que vivir en un centro de menores.

                Vamos un momento con los protagonistas.

                Xenia es impaciente, decidida, obsesiva, un poco tonta, en mi opinión, ingenua (aunque ella diga que es por amor). Al principio del libro opina, como muchos adolescentes, que no soporta a sus padres, aunque al final se da cuenta de que no son monstruos. También me perece un poco estúpido que no hable con su amiga por envidia del novio que tiene.

                Eric es una persona que ha sufrido mucho y no ha crecido en un entorno adecuado, con una madre prostituta que le abandona, un padre que pasa de él, y un primo, que, a pesar de no ser una buena influencia, le ha ayudado a sobrevivir, y por el cual sacrificará todo.  Es callado, le gusta el silencio y estudiar. No es como los que le rodean. No le importa nada (excepto los libros, quizá), antes de conocer a Xenia. Ahora, gracias a ella, quiere luchar. No habla casi con nadie ni le interesa que nadie le diga nada, excepto Xenia. Es un personaje, en mi opinión, bien construido y bastante interesante.

                En definitiva, me ha gustado la novela, y, sobre todo, la evolución que tienen los personajes.

PREMIO EDEBÉ DE LITERATURA JUVENIL 2015

martes, 28 de abril de 2015

MENTIRA

            Xenia, intentando sacar mejores notas, va a leer El Guardián entre el Centeno, a raíz de la lectura del libro de J. D. Salinger, Xenia entra en un foro y allí encuentra la opinión de otro lector, Marcial, con el que va a comenzar una relación vía email, ya que ambos comparten la pasión por la lectura.

            Poco a poco esas palabras le van atrayendo y, como Xenia es decidida y su amor virtual se niega a una cita, se propone sorprenderlo, de modo que inicia sus averiguaciones con los pocos datos de que dispone. Y todo resulta ser falso, una mentira, ni la foto ni el nombre son reales. ¿Quién es en realidad su alma gemela?

            Arrepentida por el abandono de sus estudios confiesa todo a sus padres, segura de haber sido víctima de algún desaprensivo. Pero pronto un paquete inesperado va a revelarle la identidad del muchacho con el que compartió sus más íntimas emociones. Proviene de la cárcel de menores y contiene la historia de un asesino.

            Care Santos, tal y como nos cuenta en su blog, a partir de unos hechos reales y de unas reflexiones, ha escrito una historia sobre el trato que reciben por parte de la sociedad los jóvenes criminales. Mentira es un relato que intriga desde el comienzo: primero, queremos conocer lo que le ha sucedido a Xenia; luego, saber quién es Marcelo. El ritmo de lectura es ágil, facilitado por los diálogos. Los dos personajes principales se van desarrollando a lo largo de la historia, lo que nos permite conocerlos poco a poco y, sobre todo, saber cómo piensan, cómo reaccionan.

PREMIO EDEBÉ DE LITERATURA JUVENIL 2015