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lunes, 21 de junio de 2021

MI ÚLTIMO DÍA DE CLASE

 

Querido amigo:

                Acabo de volver a casa en autobús. Hoy ha sido mi último día de clase. Y ha llovido. Cuando voy en autobús, normalmente me siento en la mitad, porque he oído que sentarte delante es de empollones y sentarte detrás es de macarras, y todo esto me pone nervioso. No sé cómo llaman a los «macarras» en otros institutos.

En cualquier caso, hoy he decidido sentarme delante con las piernas sobre el asiento entero. Estaba medio recostado con la espalda en la ventana. Lo he hecho para poder mirar al resto de la gente del autobús. Me alegro de que los autobuses escolares no tengan cinturones de seguridad, o si no, no habría podido hacerlo.

Lo único que noté es lo cambiados que estaban todos. Cuando éramos pequeños, solíamos cantar canciones en el autobús de vuelta a casa el último día de curso. La canción favorita era una de Pink Floyd, lo descubrí más tarde, llamada Another Brick in the Wall, Part II. Pero había otra canción que nos gustaba todavía más porque acababa con un taco. Era así:

No más lápices, no más libros,

no más miradas sucias de profesores;

cuando el profesor toque la campana,

tirad los libros y corred como cabrones.

Stephen Chbosky, Las Ventajas de Ser un Marginado

lunes, 30 de octubre de 2017

THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW


De todas las cosas que he hecho este año hasta ahora, creo que lo que más me ha gustado es ir a ver el Rocky Horror Picture Show. Patrick y Sam me llevaron al teatro para verlo la noche de Halloween. Es muy divertido, con todos esos chicos disfrazados como la gente de la película, y representándola a la vez delante de la pantalla. Además, el público grita cosas al escenario cuando recibe unas señales especiales. Probablemente ya lo sabías, pero he pensado contártelo por si acaso.
Patrick hace de Frank ’N Furter. Sam de Janet. Es muy difícil ver la película porque Sam se pasea en ropa interior cuando hace de Janet. Estoy intentando en serio no pensar en ella de esa manera, pero se me hace cada vez más difícil.
Si te soy sincero, quiero a Sam. Aunque no es como un amor de película. Solo la miro a veces y me parece que es el ser más bonito y más amable del mundo entero. Es también muy inteligente y divertida. Le escribí un poema después de verla en The Rocky Horror Picture Show, pero no se lo he enseñado porque me da vergüenza. Te lo copiaría, pero creo que sería una falta de respeto hacia Sam.
El caso es que ahora Sam está saliendo con un chico llamado Craig.
Craig es mayor que mi hermano. Creo que puede tener incluso veintiuno, porque bebe vino tinto. Craig hace de Rocky en el espectáculo. Patrick dice que Craig está «más cachas que un cruasán». No sé de dónde saca Patrick sus expresiones (...)


Cuando fui a The Rocky Horror Picture Show esa noche, Mary Elizabeth estaba muy enfadada porque Craig no había aparecido. Nadie sabía por qué. Ni siquiera Sam. El problema era que no había nadie para reemplazar a Rocky, una especie de robot musculoso (no estoy muy seguro de lo que es exactamente). Después de echar un vistazo a todos a su alrededor, Mary Elizabeth se volvió hacia mí.
—Charlie, ¿cuántas veces has visto el espectáculo?
—Diez.
—¿Crees que puedes representar a Rocky?
—Yo no estoy más cachas que un cruasán.
—No importa. ¿Puedes hacer de él?
—Supongo que sí.
—¿Lo supones o lo sabes?
—Lo supongo.
—Me basta.


Lo siguiente que supe es que no llevaba nada puesto aparte de unas zapatillas y un bañador, que alguien había pintado de dorado. No sé cómo me pasan estas cosas a veces. Estaba muy nervioso, sobre todo porque, en el espectáculo, Rocky tiene que tocar a Janet por todo el cuerpo, y Sam hacía de Janet. Patrick bromeaba con que iba a tener una «erección». Deseé con toda mi alma que no me ocurriera. Una vez tuve una erección en clase y me hicieron salir a la pizarra. Fue un momento terrible. Y cuando mi mente recuperó esa experiencia y le añadió un foco y el hecho de que solo llevaría un bañador, me entró el pánico. Estuve a punto de no salir a actuar, pero entonces Sam me dijo que ella quería realmente que yo representara a Rocky, y supongo que aquello era lo que de verdad necesitaba oír.
No entraré en detalles sobre el espectáculo entero, pero no me lo he pasado mejor en mi vida. No bromeo. Tuve que fingir que cantaba, y tuve que bailar por el escenario, y tuve que llevar una «boa de plumas» en la apoteosis final, a lo que yo no le habría dado ninguna importancia porque es parte del espectáculo, pero Patrick no podía dejar de hablar de ello.
—¡Charlie con una «boa de plumas»! ¡Charlie con una «boa de plumas»! —era simplemente incapaz de parar de reír.
Pero la mejor parte fue la escena con Janet, donde tuvimos que tocarnos mutuamente. No fue la mejor parte porque conseguí tocar a Sam y que ella me tocara. Todo lo contrario. Sé que suena tonto, pero es verdad. Justo antes de la escena, pensé en Sam, y pensé que si la tocaba de esa manera en el escenario y lo hacía en serio, sería vulgar. Y aunque creo que algún día podría querer tocarla de esa manera, no querría nunca que fuera vulgar. No quiero que seamos Rocky y Janet. Quiero que seamos Sam y yo. Y quiero que ella de verdad me corresponda. Así que solamente actuamos.


Cuando el espectáculo terminó, todos hicimos una reverencia, y hubo aplausos por todas partes. Patrick incluso me empujó delante de los demás actores para recibir mi propio aplauso. Creo que así es la iniciación de los nuevos miembros del reparto. Yo solo podía pensar en lo agradable que era que todo el mundo me aplaudiese, y en cómo me alegraba de que nadie de mi familia estuviera allí para verme hacer de Rocky con una «boa de plumas». Y menos mi padre.





martes, 10 de octubre de 2017

LAS VENTAJAS DE SER UN MARGINADO


Charlie, un chico ingenuo, mordaz y solitario, acaba de empezar el instituto. Vive con sus padres, su popular hermana y un hermano mayor que está a punto de comenzar la universidad. La cosa no pinta demasiado bien el primer día de instituto cuando solo consigue hacer un amigo: un alternativo profesor de Lengua interesado en despertar el genio creativo de Charlie.

Cuando conoce a la bella Sam y al excéntrico Patrick, unos chicos llenos de ganas de exprimir la vida al máximo, empieza a comprender lo que es crecer y hacerse adulto. Junto a ellos recorrerá caminos nuevos e inesperados: descubrirá música nueva, empezará a beber, a fumar, a salir de fiesta, tonteará con las drogas... e incluso se enamorará por primera vez.

Querido amigo:

Te escribo porque ella dijo que escuchas y comprendes y que no intentaste acostarte con aquella persona en esa fiesta aunque hubieras podido hacerlo. Por favor, no intentes descubrir quién es ella porque entonces podrías descubrir quién soy yo, y la verdad es que no quiero que lo hagas. Me referiré a la gente cambiándole el nombre o por nombres comunes porque no quiero que me encuentres. Por la misma razón no he adjuntado una dirección para que me respondas. No pretendo nada malo con esto. En serio.

Solo necesito saber que alguien ahí afuera escucha y comprende y no intenta acostarse con la gente aun pudiendo hacerlo. Necesito saber que existe alguien así.

Creo que tú lo comprenderías mejor que nadie porque creo que eres más consciente que los demás y aprecias lo que la vida significa. Al menos, eso espero, porque hay gente que acude a ti en busca de ánimos y amistad. Por lo menos, eso he oído.

Bueno, esta es mi vida. Y quiero que sepas que estoy al mismo tiempo contento y triste y que todavía intento descubrir cómo eso es posible.

La novela de Stephen Chbosky es una serie de cartas, a modo de diario, que Charlie dirige a un receptor desconocido durante su primer año de instituto; no importa quién sea, más bien somos nosotros, lectores, a quienes van dirigidas, y, de esa forma, al estar escritas desde el punto de vista del protagonista se nos hacen más cercanas, y vemos sus pensamientos, sueños, problemas, dramas, y cómo reacciona alguien que es bastante simple, y que a veces aparenta una edad mental inferior a sus quince años. La forma que tiene Charlie de contar sus experiencias va mejorando poco a poco (se notan las redacciones de Bill, el profesor de literatura), conforme se va haciendo adulto, y quieres saber qué va contar en la siguiente carta.

A través de sus personajes trata temas muy diversos relacionados con los  adolescentes y con los no tan jóvenes, como los complejos, la amistad, la literatura (las lecturas que le da Bill se relacionan con las experiencias por las que pasa Charlie en ese momento), el amor, las dudas, la homosexualidad, la música, el sexo, las drogas, los malos tratos, los abusos sexuales.

Os dejo con una reseña de Javier Ruescas sobre el libro y el trailer de la película: