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jueves, 15 de abril de 2021

ÉSTA ES UNA NOVELA POLICÍACA

 

Siobhan dijo que debería escribir algo que a mí mismo me apeteciera leer. En general leo libros de ciencias y matemáticas. No me gustan las novelas propiamente dichas. En las novelas propiamente dichas la gente dice cosas como «Estoy veteado de hierro, de plata y del barro más burdo. No puedo contraerme en ese puño firme que aprietan aquellos que no dependen de estímulos». ¿Qué significa eso? Yo no lo sé. Padre tampoco. Siobhan y el señor Jeavons tampoco. Se lo he preguntado.

Siobhan tiene el pelo largo y rubio y lleva unas gafas de plástico verde. Y el señor Jeavons huele a jabón y lleva unos zapatos marrones con aproximadamente 60 agujeritos circulares en cada uno de ellos.

Pero sí me gustan las novelas policíacas. Así que estoy escribiendo una.

En una novela policíaca alguien tiene que descubrir quién es el asesino y luego atraparlo. Es un acertijo. Si el acertijo es bueno a veces puedes deducir la solución antes de que el libro acabe.

Siobhan dijo que el libro debería empezar con algo que atrajera la atención de la gente. Por eso empecé con el perro. También empecé con el perro porque fue algo que me ocurrió a mí y se me hace difícil imaginar cosas que no me hayan ocurrido a mí.

Siobhan leyó la primera página y dijo que era diferente. Puso esa palabra entre comillas con el gesto de los dedos índice y medio. Dijo que en las novelas policíacas normalmente asesinan a personas. Dije que en El perro de los Baskerville matan a dos perros, el perro del título y el spaniel de James Mortimer, pero Siobhan dijo que ellos no eran las víctimas del asesinato, que la víctima era sir Charles Baskerville. Dijo que era así porque a los lectores les importa más la gente que los perros, así que si en el libro matan a una persona los lectores querrán seguir leyendo.

Le dije que yo quería escribir sobre algo real y que conocía a gente que había muerto de muerte natural pero no conocía a nadie que hubiera muerto de forma violenta, excepto al padre de Edward, del colegio, el señor Paulson, y que eso había sido un accidente de planeador, no un crimen, y que en realidad no lo conocía. También dije que me gustan los perros porque son leales y honestos, y algunos perros son más listos y más interesantes que algunas personas. Steve, por ejemplo, que viene al colegio los martes, necesita ayuda para comer y ni siquiera es capaz de traerte un palo si se lo lanzas. Siobhan me pidió que no le dijera eso a la madre de Steve.

Mark Haddon, El Curioso Incidente del Perro a Medianoche

 

jueves, 17 de enero de 2019

METÁFORA



La gente me provoca confusión. Eso me pasa por dos razones principales.

La primera razón principal es que la gente habla mucho sin utilizar ninguna palabra. Siobhan dice que si uno arquea una ceja puede querer decir montones de cosas distintas. Puede significar «quiero tener relaciones sexuales contigo» y también puede querer decir «creo que lo que acabas de decir es una estupidez».

Siobhan también dice que si cierras la boca y expeles aire con fuerza por la nariz puede significar que estás relajado, o que estás aburrido o que estás enfadado, y todo depende de cuánto aire te salga por la nariz y con qué rapidez y de qué forma tenga tu boca cuando lo hagas y de cómo estés sentado y de lo que hayas dicho justo antes y de cientos de otras cosas que son demasiado complicadas para entenderlas en sólo unos segundos.

La segunda razón principal es que la gente con frecuencia utiliza metáforas. He aquí ejemplos de metáforas.

Se murió de risa.
Era la niña de sus ojos.
Tenían un cadáver en el armario.
Pasamos un día de mil demonios.
Tiene la cabeza llena de pájaros.

La palabra metáfora significa llevar algo de un sitio a otro, y viene de las palabras griegas μετα (que significa de un sitio a otro) y φερειν (que significa llevar), y es cuando uno describe algo usando una palabra que no es literalmente lo que describe. Es decir, que la palabra metáfora es una metáfora.

Yo creo que debería llamarse mentira porque no hay días de mil demonios y la gente no tiene cadáveres en los armarios. Cuando trato de formarme una imagen en mi cabeza de una de estas frases me siento perdido porque una niña en los ojos de alguien no tiene nada que ver con que algo le guste mucho y te olvidas de lo que la persona decía.


PREMIO LIBRO DEL AÑO WITHBREAD 2003
PREMIO AL MEJOR LIBRO PARA JÓVENES LECTORES 2005
PREMIO PARA ESCRITORES DE LA COMMONWEALTH 2004

miércoles, 9 de abril de 2014

EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE

Enviado por Juan Emilio

Es una novela del escritor británico Mark Haddon. La novela ganó en 2003 el premio Libro del Año Withbread, en 2005 el premio al Mejor primer libro para jóvenes lectores y en 2004 el Premio para Escritores de la Commonwealth como mejor primer libro. El título de la novela es una cita a un comentario hecho por el detective de ficción Sherlock Holmes en el cuento Estrella de Plata de Sir Arthur Conan Doyle.

El curioso incidente del perro a medianoche es una novela que no se parece a ninguna otra. Elogiada con entusiasmo por autores consagrados como Oliver Sacks e Ian McEwan, ha merecido la aprobación masiva de los lectores en todos los países donde se ha publicado. Su protagonista, Christopher Boone, es uno de los más originales que han surgido en el panorama de la narrativa internacional en los últimos años, y está destinado a convertirse en un héroe literario universal de la talla de Oliver Twist y Holden Caulfield. A sus quince años, Christopher conoce las capitales de todos los países del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507, pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos, debido a sus problemas de autismo. Le gustan las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Si bien nunca ha ido solo más allá de la tienda de la esquina, la noche que el perro de una vecina aparece atravesado por un horcón, Christopher decide iniciar la búsqueda del culpable. Emulando a su admirado Sherlock Holmes —el modelo de detective obsesionado con el análisis de los hechos—, sus pesquisas lo llevarán a cuestionar el sentido común de los adultos que lo rodean y a desvelar algunos secretos familiares que pondrán patas arriba su ordenado y seguro mundo.

El libro está repleto de ciencia y no solo de referencias matemáticas. El protagonista quiere ser astronauta, y a lo largo del libro irá comparando sus experiencias con lo que ha leído acerca de biología, física, química… Lo que más le relaja en momentos de estrés es calcular las potencias de números o bien resolver problemas matemáticos que es capaz de representar visualmente en su cabeza. Por otra parte, nos presenta el lado más humano de un trastorno poco entendido actualmente y que podría afectar a más gente de la que pensamos.