martes, 10 de abril de 2018

EL POZO DETRÁS DE LA PUERTA


Un ascensor que se detiene cuando no debe, una joven que apunta en su cuaderno todas las anomalías y microfenómenos que ocurren con él, un buzón que acumula los deseos de los vecinos, dos adolescentes que se conocen por casualidad y un misterio que los unirá hasta el final de la trama.

Álex y Olga sospechan que un intruso de su edificio mueve los hilos (literalmente) de las vidas de los vecinos. Todos han sufrido pequeños "incidentes" con el ascensor, incidentes que han cambiado drásticamente sus destinos. Cuando los dos jóvenes se atreven a investigar el asunto, todas las pistas los llevan al mismo lugar: el entresuelo del edificio, un lugar inexistente en el panel de botones del ascensor. Pero lo que los espera allí podría no ser humano, ni tampoco un monstruo, sino un ser mucho más poderoso. Los deseos de los vecinos se cumplen del modo más siniestro... pero el pozo no concede ningún favor sin recibir un sacrificio a cambio.

Josep Sampere en esta novela nos va sumergiendo en un ambiente claustrofóbico, sobrenatural, que nos recuerda la obra de Edgar Allan Poe y de H. P. Lovecraft. Sitúa la trama en una ciudad monótona, cuya única discordante es el rascacielos de treinta pisos donde viven nuestros protagonistas, donde los ascensores, unos aparatos de uso cotidiano, van adquiriendo tintes siniestros por los pequeños incidentes en los que se ven implicados (por si fuera poco, en el fondo del ascensor hay monedas, joyas, como si fuera un pozo de los deseos, pero un pozo tenebroso con deseos que se hacen esperar largamente, deseos por los que hay que pagar un precio). Es más, esos tintes siniestros, sobrenaturales, se van extendiendo a otros lugares del edificio: Alex cree en un momento que las puertas de los rellanos le están espiando y que las mirillas son, en realidad, corneas.

Los protagonistas son: Olga, una joven de dieciséis años que vive con sus abuelos desde que sus padres fallecieron en un accidente de avión, no deja de hacerse preguntas sobre los microfenómenos que tienen lugar en el ascensor y apunta todos los sucesos relevantes en una libreta o los graba en su móvil.  Álex, cuyos padres no pasan por un buen momento, intentará ayudar a Olga con objeto de desentrañar ese misterio. El ascensor con sus microfenómenos será el tercer protagonista en discordia.

La narración es fluida, con un ritmo in crescendo, que nos atrapa enseguida y nos lleva a ese final que no esperamos; por medio sueños, ilusiones, temores, miedos, deseos. La atmosfera que recrea el autor e impregna toda la novela nos recuera el universo de Edgar Allan Poe y de H. P. Lovecraft

PREMIO BARCANOVA 2008
PREMIO FUNDACIÓN CUATROGATOS 2016