lunes, 1 de agosto de 2016

SIEMPRE ESTARÁS TÚ


            Enviado por Laura (B1C)

Alice tiene 17 años y es una chica del montón que desea ir de vacaciones con sus amigas cuando acabe el curso escolar. Pero su sueño se rompe ante un hecho inesperado e irreversible: ¡ha suspendido! Ahora no le queda más remedio que pasar el verano con sus padres y su hermano, castigada en un camping donde segurísimo no le sucederá nada especial. Los primeros días en el camping transcurren sin pena ni gloria: su padre programando el día en la playa, su madre cocinando en la caravana porque los restaurantes son demasiado caros y su hermano jugando a las cartas.

Un día Alice, por consejo de su amigo Luca, decide ir a un pequeño bar en una calita escondida, donde chicos de su edad se encuentran para escuchar música y charlar hasta muy tarde. Alice descubre que una de las camareras es la guapísima (y presumidísima) Martina, la chica más popular del colegio, quien pronto se convertirá en su amiga y confidente. Con el paso de los días, Alice irá perdiendo poco a poco la timidez y se lanzará en una relación amorosa con Daniele, un chico de Milan muy fan del reggeae. Como si de un sueño se tratara, Alice y Daniele empiezan a gozar juntos del calor de la playa, las escapadas en moto y los besos interminables sentados en la orilla del mar. Pero el equilibrio parece desestabilizarse con la llegada de Luca que, sin que Alice lo supiera, había planificado pasar con ella los últimos días de verano…

Para mi este libro de Francesco Gungui es muy especial. Me recuerda a todos los veranos que he pasado en mi vida, y no solo con amigos o amigas, sino también con la familia. Hubiera sido un buen libro para leer en verano.

Este libro enseña  cómo cambia la protagonista con el paso de los años, aunque esté en el mismo sitio. Pero se nota el progreso que hace Alice como persona y eso se refleja muy bien en el libro y como lo narra el escritor.

Alice es un poco inmadura al principio y obviamente no lo hace todo bien pero eso es una de las razones porque las que me ha gustado el libro, porque hace que la historia sea más real y creíble. Además, refleja ciertos temas adolescentes. Por ejemplo, la relación de Alice con sus padres, la importancia de la amistad a esa edad, el primer amor, el amor, primeras fiestas y nuevos descubrimientos. Esta novela recoge muchos momentos cotidianos y reflexiones de la protagonista. Los capítulos de este libro son muy cortos, creo que no es un libro de acción propiamente dicho. El narrador está en primera persona por la protagonista Alice y siempre en presente. Para mí no ha sido un libro muy adictivo pero está muy bien. En algunas partes la acción se vuelve un poco lenta pero aun así se le con mucha facilidad.

La novela ha sido muy divertida, puedes llegar a meterte en la piel de los personajes  y vivir esas nuevas experiencias con ellos, así como los momentos tristes y las alegrías. Esto hace, entre otras cosas, que el libro sea más ligero y  ameno de leer.  Es una historia de la que todos nos podemos sentir identificados en alguna parte. Los protagonistas, además, nos llevan a descubrir e imaginar nuevos lugares, campings, el lago donde van a nadar Alice y Daniele… También, se basa en dos acciones de Alice; la primera es con Daniele, el rasta que conoce en el camping y en el chiringuito y luego con Luca, el cual está en Italia como viaje de fin de curso y mantienen el contacto por chat, para ello Alice está pendiente muchas veces y utiliza los ordenadores que hay allí para ello.

El libro me ha gustado mucho, por su realidad para los personajes y los acontecimientos, pero quizá me haya decepcionado un poco por la inmadurez de la protagonista, porque no le encuentro evolución. Al final de la novela sigue igual, piensa igual, siente igual y no creo que haya aprendido nada, por muy bien que lo haya hecho al final y muy bien que haya actuado y pensado las cosas. Otra parte que me ha decepcionado un poco es el final. A pesar de que es verdad que es un final inesperado, ocurre muy de repente, aunque lo ves venir. Pienso que podría haberlo trabajado un poco más y no dejar tantos cabos sueltos.