miércoles, 2 de noviembre de 2016

CUANDO SE ABRE UN LIBRO


y se echa un vistazo a la primera página, no sin cierta prevención, la frase inicial es el factor determinante de que se siga leyendo o se descarte el ejemplar. Tras una larga reflexión acerca de la primera frase de esta novela, he llegado a la conclusión de que debéis escribirla vosotros mismos, los lectores. Quizá se os ocurran tópicos tales como «Había una vez...», «Hace mucho tiempo...» o «Muy, muy lejos, en un país mágico...», si, por desgracia, andáis escasos de imaginación. ¡QUÉ MUERMAZO! Deberás esforzarte mucho más para estar a la altura de la historia en la cual estás a punto de embarcarte. Tal vez os resulte útil leer una muestra del relato antes de adoptar una decisión al respecto, pues de todos es sabido cuán poco conviene precipitarse a la hora de escribir la primera frase. De todos los comienzos que conozco, uno de mis favoritos de siempre es: «Todos los niños crecen, menos uno». ¡Una apertura como esa no puede dejar de atrapar tu atención! Bueno, mientras caviláis acerca de la frase inicial, será mejor que deje de parlotear y comience a contarte la historia, pues, al fin y al cabo, para eso has abierto el libro.

Alexandra Adornetto, El Ladrón de Sombras