viernes, 23 de septiembre de 2016

GLORIOUS, LA PEOR CANTANTE DEL MUNDO


            Advertencia, no me he equivocado con el titular de la entrada.

Hoy estrenan en pantalla grande la película Florence Foster Jenkins, de Stephen Frears, con Meryl Streep, Hugh Grant y Simon Helberg (Howard, el ingeniero de Big Bang Theory), una película biográfica.

Hace unos años, producida por Yllana, vi en Madrid, Glorious, de Peter Quilter, una representación bastante divertida sobre esta excéntrica “cantante”, que no sabía cantar, pero que fue uno de los personajes más populares de su época y llegó a llenar el mítico Carnegie Hall de Nueva York.

                Su sipnosis (Internet es Dios) es la siguiente

Dicen que Florence Foster Jenkins comenzó su carrera como cantante en el año 1912, el año en que se hundió el Titanic. La tragedia del Titanic, como todos ya sabemos, fue por culpa del hielo, y la de Florence… pues que no había quien le afinara.

Aun así, la historia de Florence está lejos de ser una tragedia. Florence consiguió desembarcar contra viento y marea en uno de los ‘puertos’ musicales más importantes del mundo; el Carnegie Hall de Nueva York. Ahí dió todo un recital con el teatro abarrotado. Una gloriosa hazaña, teniendo en cuenta que no sabía cantar.


Con tres actores, y un piano, se desarrollaba toda la trama. Llum Barrera interpretaba a Florence, obsesionada con cantar, creyendo tener una voz es maravillosa, pero sin oído musical y con más moral que el Alcoyano, y, finalmente, alcanzará el triunfo, aunque no por cantar bien. Le acompañaba Ángel Ruiz como el pianista Cosme Mcmoon (juraría que los actores pronunciaban el apellido como Mamón); este personaje fue transformado por  Peter Quilter, pues el personaje real intentó aprovecharse de Florence, mientras que en la obra pasa de reírse de ella a ser su mayor defensor (ignoro en qué línea lo representará Howard). El trío lo cerraba Alejandra Jiménez- Cascón, quien desempeñaba varios papeles