miércoles, 4 de enero de 2017

JANE, EL ZORRO & YO


Montreal, finales de los años ochenta del siglo pasado. Hélène es una muchacha de doce años que inexplicablemente ha sido dejada de lado por sus antiguas amigas, que ahora se divierten humillándola en público. El día a día de la protagonista es un infierno y su autoestima se resiente hasta el punto de que llega a asumir como ciertos los insultos recibidos. No quiere recurrir a la ayuda y comprensión de su madre, porque la vida de ésta no es mucho mejor: siempre al borde del colapso por agotamiento, mantiene ella sola a Hélène y sus dos hermanos. El único consuelo de Hélène es la lectura de Jane Eyre, la novela de Charlotte Brontë, con cuya desgraciada protagonista se siente identificada. Sin embargo, un rayo de esperanza llegará a su vida en forma de un zorro, cuya mirada le devolverá su autoestima y la capacidad para volver a relacionarse con los demás, consiguiendo hacer nuevas amigas. Y es que en la mirada de ese animal, que también remite al zorro de Saint-Exupéry en El Principito, halla la ternura que no ha encontrado en sus semejantes; y será el primer paso que le permitirá relacionarse con el mundo.


Sirviéndose del formato de la novela gráfica, Isabelle Arsenault (ilustradora) y Fanny Brit (escritora) han creado una historia conmovedora con temas como el paso de la infancia a la edad adulta, el acoso escolar, los problemas derivados de la baja autoestima y la capacidad del arte en general y la literatura en particular para convertirse en tablas de salvación. Sus dibujos evocadores, con una inteligente utilización del color, ilustran el aislamiento, la tristeza y, finalmente, la esperanza de Hélène.


                Es un cómic que nos atrae por su belleza y por los temas que trata de una forma sincera: la soledad, el poder transformador de la literatura, del deseo de anular la visión que los demás tienen de nosotros, el acoso. Todo está pensado en este libro, desde la tipografía (que remite a la escritura infantil y que varía de tamaño para expresarnos los estados de ánimo de la protagonista), hasta el color (el mundo gris en el que vive Hélène contrasta con el colorido de las páginas de Jane Eyre y del momento en el que aparece el zorro. Y poco a poco, el color irá llegando al mundo de la protagonista).


                Con esta obra las autoras han conseguido más de una quincena de premios y menciones internacionales, entre ellos el Governor General's Literary Award en la categoría de álbum ilustrado; así como la nominación al Premio Eisner en la categoría de libro juvenil.