domingo, 29 de enero de 2017

HA MUERTO EL CUENTACUENTOS

     Esta semana ha fallecido el actor británico John Hurt. 

       Muchos de los personajes que ha encarnado o prestado su voz pertenecen a libros: el vendedor de varitas mágicas Ollivander, en Harry Potter de J. K. Rowling; el sádico Calígula, en Yo, Claudio, de Robert Graves; Control, el jefe del MI6, en El Topo de John Le Carre; el matemático Arthur Seldom, de Los Crímenes de Oxford de Guillermo Martínez; el doctor Iannis de La Mandolina del Capitán Corelli de Louis de Bernieres; Winston Smith, en 1984 de George Orwell; o aporta su voz como narrador en El Perfume, de Patrick Süskind, o Aragorn en la versión de dibujos animados de El Señor de los Anillos de Tolkien. Y puestos a ser frikis ha sido el dictador de Gran Bretaña en V de Vendetta, o El Hombre Elefante; ha trabajado en Indiana Jones, Contact, Alien, o ha encarnado al doctor Who

          Pero uno siempre lo recordará imbuido en una bata y sentado en un sillón junto a una chimenea encendida en un antiguo castillo, siempre acompañado por su perro parlante (algo cínico a veces), introduciéndonos a legendarios cuentos europeos: Juan Sin Miedo, Cenicienta, Hans el niño erizo, etc…

       Él era el Cuentacuentos, en la serie de televisión creada por Jim Henson en 1987, donde se combinaba la actuación de actores reales con marionetas y se recogían historias  propias del folclore y de la tradición de los cuentos de hadas.