jueves, 18 de junio de 2015

EL VIRUS DE LAS PALABRAS

Alena Graedon nos sitúa en un mundo en el que los libros, las bibliotecas y los periódicos son parte del pasado, panorama tristemente creíble a la vez que aterrador. Las palabras han desaparecido de la faz de la tierra para siempre.

A lo largo de la compleja trama vamos conociendo las características de un mundo original, un futuro alternativo y distópico en el que el papel se ha convertido en una reliquia para nostálgicos, y el lenguaje y la escritura han sido sustituidos por unos dispositivos portátiles a los que las personas viven pegados, unos memes que son algo más que un instrumento para comunicarse, son tan intuitivos que toman decisiones y se anticipan a las necesidades de cada ser humano, piensan por él. nos encontramos en un mundo donde el lenguaje pierde su sentido y hace enfermar a sus usuarios hasta casi llevarlos a la muerte.

 Anana Johnson se encuentra ayudando a su padre, Douglas Samuel Johnson, en la confección del Diccionario Norteamericano de la Lengua Inglesa, un diccionario que nunca se imprimirá. Pero un día, Doug desparece sin dejar rastro.

Douglas había sido la única persona en advertir sobre el peligro de la desaparición de todo lo relacionado con la escritura: notas de agradecimiento, caligrafía, periódicos, bibliotecas, archivos, sellos, etc. Ni gobiernos, ni medios de comunicación ni la industria editorial hicieron caso de sus advertencias sobre las consecuencias de “la enfermedad de descomprensión que pudiera provocarnos el progreso”.
Anana creía que su padre siempre había actuado solo en su cruzada, pero después de su desaparición comprueba que había otras personas que compartían sus extrañas convicciones, además de descubrir un código secreteo de su padre para advertirla de una situación de peligro.

Comienza así una peligrosa aventura, una búsqueda que la lleva irremediablemente a sótanos oscuros, pasajes subterráneos, reuniones secretas y los sagrados recintos del hogar espiritual de la palabra escrita.

El virus de las palabras es una original e inquietante novela de Alena Graedon que nos invita a reflexionar sobre hacia dónde nos dirigimos con la invasión tecnológica, qué ventajas tiene, cuáles son sus inconvenientes y peligros, y qué capacidades y valores estamos sacrificando por el camino, si algún centro de poder utilizara esa tecnología para su propio beneficio sin pensar en las consecuencias. Nos muestra los aspectos más controvertidos del avance tecnológico en nuestra sociedad, y nos advierte sobre la excesiva dependencia de las nuevas tecnologías.

El punto de partida es muy simple: la práctica desaparición de los diccionarios y la simultánea comercialización por parte de una compañía de dispositivos móviles de sus definiciones que pasan a ser de propiedad privada, y si las máquinas pueden llegar a transmitir un virus informático a los humanos. Se van alternando dos narradores en primera persona, Anana y Bart (mediante  fragmentos de su diario). Junto a ello encontramos textos "infectados" que pueden resultar pertubadorores. Su ritmo de lectura es bueno, lo que facilita el interés del lector por el relato

Los temas que subyacen son los mecanismos de creación del lenguaje y su influencia en la sociedad, junto a la dependencia de los dispositivos informáticos que favorecen la pérdida de comprensión lectora e impiden la comunicación. Como la propia autora dice: “El final de las palabras significaría el final de la memoria y del pensamiento. En otras palabras, de nuestro pasado y futuro”.