miércoles, 12 de octubre de 2016

RECORDANDO: 12 DE OCTUBRE


                12 de octubre.
                El día de mi tierra, de mi ciudad.
                Recordándola y echándola de menos.
                El siguiente fragmento de Juan Bolea me retrotrae a mi niñez:

EL VICIO DE MI PADRE

En vida, no tuvo otro vicio reconocido que la lectura de novelas policíacas, y me contagió su afición. En cuanto tuve edad para husmear por librerías de viejo, me dediqué a completar sus colecciones.

Vivíamos en Zaragoza, en la parte vieja y siempre en sombras de El Tubo, cerca del café El Plata y de la librería de lance de Inocencio Ruiz. Me encantaba esa minúscula librería, sus desvencijados estantes, respirar el polvo de las cubiertas y descubrir autores que me hicieran sentir la magia y la emoción de la intriga.


Por respeto a mamá, que siempre tenía jaqueca, nuestras lecturas eran furtivas. Desde los bombardeos de la guerra, mi madre experimentaba un invencible repudio hacia el empleo de cualquier arma, incluidos los cuchillos de cocina y, casi, los revólveres y venenos de la ficción. Pero eso no evitaba que a mi padre y a mí nos sorprendiese la medianoche y, a menudo, si él no tenía que madrugar, las claras del alba, recreándonos en las andanzas de Sherlock Holmes, Philo Vance o el malvado Ripley. (...)

Desde entonces, creo un poco más en la bondad de Dios. También creo en Shakespeare y en Milton, en San Juan de la Cruz y en Miguel de Cervantes, en el diablo y en la omnipotente voluntad del hombre que tan a menudo, por desgracia, le suplanta.

Juan Bolea, Un Asesino Irresistible


Para terminar por hoy el tráiler de la última película de Carlos Saura, uno de nuestros aragoneses universales, Jota, y uno de sus fragmentos, donde uno de mis violinistas preferidos, Ara Malikian, interpreta la Jota de Sarasate