miércoles, 14 de diciembre de 2016

LA PUERTA DE LOS TRES CERROJOS


Niko, un chico solitario de 14 años, descubre un mensaje en el techo de su cuarto que le invita a modificar sus hábitos y decide no seguir el camino que cada día recorre para llegar al instituto. Al variar su ruta, descubre una casa que nunca antes había visto. Atraído por el misterio, se adentrará en ella y se verá inmenso en un extraño universo.

Dentro del Mundo Cuántico ocurren cosas sorprendentes, desde una guerra entre la materia y la antimateria a las desapariciones del gato de Schrödinger, pasando por un taller de relojería donde se pone a prueba la relatividad del tiempo. Inmerso en esta aventura inesperada, Niko tiene la misión de devolver el equilibrio, ahora en peligro, entre su mundo y el universo cuántico que acaba de descubrir, pues sus desafíos a las leyes físicas conocidas y los experimentos tienen un reflejo –no siempre positivo– en el mundo que acaba de dejar atrás.

Sonia Fernández-Vidal a partir de una narración sencilla, nos explica de una forma sencilla  conceptos y teorías físicas (el gato de Schrodinger, el bosson de Higgs…). La lectura es fácil, rápida, y los acertijos que se nos van planteando a lo largo del libro nos enganchan y nos obligan a  fijarnos bien en comprender el enunciado adecuadamente para resolver un problema.

Los personajes nos resultan modernos en su forma de relacionarse, en sus actitudes ante los hechos que les suceden, y todos tienen en común su pasión por el estudio. Niko nos plantea la necesidad del conocimiento y el poder de la curiosidad: “¡Si quieres llegar a alguna parte, haz las preguntas correctas!” .