domingo, 19 de noviembre de 2017

LA ÚLTIMA CANCIÓN DE BILBO



El día ha terminado,
mis ojos se cierran,
pero largo es el viaje
que me espera.
Adiós, amigos.
Oigo la llamada.
Junto al malecón de piedra
la nave aguarda.
Blanca la espuma,
grises las olas;
más allá del ocaso
mi rumbo lleva.
Sal es la espuma,
y libre es el viento;
oigo como ruge
el mar intenso.
Adiós, amigos.
Izadas las velas,
el viento del este
las amarras tensa.
Sombras alargadas
ante mí se extienden,
bajo la inabarcable
bóveda celeste;
Pero hay unas islas
más allá del Sol,
y las alcanzaré
antes de que todo acabe.
Tierras hay
al oeste del Oeste,
donde la noche es quietud,
el sueño, reposo.
Guiado por
la Estrella Solitaria,
más allá
del último puerto
Encontraré refugio,
hermoso y libre,
y las playas
del Mar Estrellado.
Nave, nave mía.
El Oeste busco,
y campos
y montañas
siempre benditos.
Adiós al fin
a la Tierra Media.
¡Sobre tu mástil
diviso ya la Estrella!
J. R. R. Tolkien


BILBO’S LAST SONG

Day is ended,
dim my eyes,
but journey long
before me lies.
Farewell, friends!
I hear the call.
The ship’s beside
the stony wall.
Foam is white
and waves are grey;
beyond the sunset
Foam is salt,
the wind is free;
I hear the rising
of the Sea.
Farewell, friends!
The sails are set,
the wind is east,
the moorings fret.
Shadows long
before me lie,
beneath the
ever-bending sky,
But islands lie
behind the Sun
that I shall raise
ere all is done;
Lands there are
to west of West,
where night is quiet
and sleep is rest.
Guided by the
Lonely Star,
beyond the utmost
harbour-bar
I’ll find the havens
fair and free,
and beaches of
the Starlit Sea.
Ship, my ship!
I seek the West,
and fields
and mountains
ever blest.
Farewell to
Middle-earth at last,
I see the Star
above your mast!
leads my way.

J. R. R. Tolkien