viernes, 17 de noviembre de 2017

EL LIBRO DEL DÍA DEL JUICIO FINAL


Yo, al ver tantos males, he puesto por escrito todas las cosas de las que he sido testigo. Para que las cosas que merecen ser recordadas no perezcan con el tiempo.

Pronto va a ser la navidad del año 2054 en Oxford.

La joven estudiante Kirvin Engle se prepara para hacer un viaje en el tiempo. Junto con otros científicos, pretende recabar información de primera mano sobre una de las épocas más oscuras de la historia de la Humanidad: la Edad Media. Aparentemente, todo ha salido bien. Kirvin se encuentra en una nevada campiña inglesa en pleno siglo XIV, supuestamente en 1320.

 Lo que no sabe es que, en 2054, el técnico que marcó las coordenadas de su viaje ha caído fulminado, presa de una extraña plaga por la que va a ser necesario decretar una cuarentena en Oxford y aislar la población, poco antes de descubrir un error en su lanzamiento al pasado.

La historiadora está atrapada en 1348, en plena época de la peste negra, y su venida es interpretada como un acto de Dios; creen que es un ángel protector llegado del Cielo para evitar el Juicio Final.

                La novela de Connie Willis es una mezcla entre la novela histórica (la Inglaterra de la Peste Negra) y la ciencia-ficción (los viajes en el tiempo), alternándose los escenarios entre el siglo XIV y el siglo XXI. En ambos escenarios vamos a encontrar dos hechos fundamentales en la historia de la humanidad, que la autora va a explorar: las epidemias mortales y el miedo al fin del mundo.

                En el escenario medieval, Kivrin aparecerá, sin quererlo como una observadora, pero no podrá mostrarse distante con los habitantes del poblado y del castillo (el cariño hacia las niñas, Agnes y Rosemund, el padre Roche…), sino que intentará ayudarlos y los irá viendo morir uno a uno. La ambientación y documentación concerniente a este periodo histórico está muy lograda (todo lo relativo a la boda de la joven Rosemund, por ejemplo).

                En el escenario futurista, el profesor Dunwhorthy es el personaje principal. La acción no es tan dramática (va a haber también muertes, pero casi pasamos de puntillas sobre ellas), y se van introduciendo contrapuntos cómicos: el joven estudiante William que parece haberse ligado a toda la escuela de enfermería, y eso que se había quedado para estudiar a Petrarca; su madre, la señora Gaddson, sobreprotectora con su hijo, que cree que todos los males de la enfermedad son un castigo divino y persigue a varios habitantes de Oxford biblia en mano; las campaneras norteamericanas que se ven retenidas por la cuarentena; Finch, el ayudante de Dunwhorthy, que parece un burócrata que se ahoga en un vaso de agua (en este caso, más bien con papel higiénico), o el pequeño Collin, el sobrino de la doctora Mary, que se va a convertir en un chico para todo imprescindible.

PREMIOS HUGO, LOCUS (1993) Y NEBULA (1992)