lunes, 13 de noviembre de 2017

TUNEL 56


            Este viernes fueron al Gran Teatro 4º de ESO y 1º de Bachillerato CH. La obra era Tunel 56, una obra futurista distópica, interpretada por Juan Castilla y Segundo Belmonte, al que mucho conoceréis del grupo teatral La Troya de Villarrobledo.

                Los alumnos de bachillerato han hecho unas reseñas sobre la obra y aquí os dejamos alguna:

Túnel 56 es una obra a simple vista cómica, aunque a mi parecer esta intenta ir un poco más allá tratando de hacer una pequeña crítica sobre la guerra.
La obra transcurre en uno de los túneles del subsuelo de la ciudad, ya que la parte superior se encuentra infestada de francotiradores, en este túnel podemos ver a los dos únicos personajes de toda la obra, pero estos son suficientes para mostrarnos los dos extremos de la guerra y a su vez dar lugar a esas situaciones cómicas que caracterizan a la obra, ambos personajes llegan a tener sus momentos de seriedad y sus momentos divertidos.
Es cierto que esta crítica a la guerra solo puede apreciarse en ciertos momentos de la obra, que no llegan a profundizar demasiado en el porqué de la guerra y que no nos dan casi información sobre ella, pero aun así no creo que la intención del autor fuera describir de forma detallada la guerra si no que este prefiere centrarse en como la guerra ha afectado a dos personas distintas y como aun siendo dos personas muy distintas pueden llegar a hacerse amigos tras vivir momentos difíciles, y es que el tema de la guerra no creo que sea más que eso, una simple excusa para juntar a dos personas distintas y centrarse en el desarrollo de estas.
En general su trama no es demasiado compleja, ya que la obra parece estar destinada a un público joven, nos presenta un contexto más bien sencillo y se centra en desarrollar a nuestros dos protagonistas, esto hace que al final, cuando uno de los dos personajes muere y la guerra se termina, no sintamos prácticamente nada respecto al final de la guerra, pero si nos causa un cierto impacto (tampoco llega a ser muy alto debido a la corta duración de la obra) el hecho de que este personaje muera, se puede apreciar esto en la misma obra, ya que a nuestro segundo protagonista no parece importarle el hecho de que la guerra haya acabado, el solo quiere intentar salvar al que llegó a ser su amigo.
Algo que a mí me pareció muy positivo de la obra es el denominado “setting”, yo no he estado en muchas obras de teatro, pero en las que he estado los elementos que utilizaban eran más bien escasos y el decorado era muy simple, pero en el caso de esta obra me llamó la atención la cantidad de elementos que utilizan, un fuego que se mantiene activo toda la obra, unas ratas falsas, réplicas de armas reales…, todos estos elementos ayudan a que la obra se vea más real y que seas capaz de meterte más en la historia y en la situación de los personajes
En general es una obra entretenida que recomiendo a toda la familia, aunque como he dicho antes me parece que está más destinada a un público joven debido al tipo de humor que se utiliza y a la trama sencilla, esto no quiere decir que un público más adulto no pueda disfrutar la obra, al contrario, una persona adulta también puede llegar a disfrutarla mucho.

Ismael Lozano Ortega

Túnel 56 es una obra de teatro dirigida a todos los públicos, cosa que un espectador de cierta edad agradece. Está basada en una España en la que se vive una nueva Guerra Civil, donde los ciudadanos viven con la constante presión de los francotiradores. Por ello, unos pocos han decidido esconderse en los túneles subterráneos de metro. Allí abajo, el mundo no es mucho mejor que en la superficie: nos encontramos un mundo donde prima la supervivencia; la amistad y el compañerismo, si uno quiere seguir viviendo, han quedado atrás en el tiempo, nada es fiable. Esto es, un mundo en el que prima los instintos vitales, más allá de cualquier resquicio humano de una sociedad avanzada (viendo esto siempre desde el punto de vista de la exageración poética). 
Así pues, el eje principal de la obra es la contraposición entre los instintos más primarios de supervivencia del hombre y todo aquello que legitima nuestra condición de hombre: la poesía, el arte, el compañerismo, nuestra humanidad en resumen. Esta antítesis deriva en una crítica a la guerra, culpable de todos los males que sufre la sociedad, y a la cual el ser humano llega víctima de su propia estupidez e irracionalidad. 
¿Cual es el objetivo de la obra entonces, desalentarnos sobre el futuro de la humanidad? Todo lo contrario. 
Cabe destacar que esta alternancia entre puntos de vista está encarnada en los dos únicos personajes de la obra. Por desgracia, ya sea por la mala acústica del lugar, ya sea por mi mal oído, no pude oír los nombres, por ello los llamaremos “el abuelo” (que encarna la racionalidad, la humanidad) y “el joven” (quien representa la supervivencia). Así pues, como veremos en las intervenciones de “el abuelo”, se defiende siempre esos ideales de cultura humana y racionalidad, por encima de la guerra y la insensatez y decadencia a la que llega la sociedad. 
El argumento de la obra es sencillo, un hombre tiene su refugio subterráneo y vive tranquilamente en él, cuando se le aparece un viejo malherido, al que al final, tras cierta reticencia, acaba aceptando como compañero. El viejo, demuestra constantemente su ineptitud para las tareas de supervivencia, aunque él siempre insistirá en su utilidad como hombre letrado. Para no destripar el final, diré que simplemente acaba bien. Cabe destacar también que, a pesar de los temas serios tratados en la obra, haya lugar para cierta dosis de humor. 
Como conclusión, no cabe más que decir que la obra ha sido entretenida y merece la pena verla, le damos un resultado positivo. Aún así, diré dos aspectos de la obra que no me han gustado, esto siempre desde el punto de vista personal. El primero sería el humor un tanto absurdo (incluso malo) que algunas veces podemos encontrar, como cuando se supone que los espectadores tienen que reírse por el simple hecho de que “el joven” le grite a “el abuelo” con todas sus fuerzas. El siguiente punto, y esta vez todavía más personal, y diciendo que esto no le influirá a la mayoría en la visualización de la obra, es el hecho de que como motivo para la guerra utilicen el tema del independentismo, pues parece que es siempre tratado despectivamente y rebajado a lo absurdo. Aún así, repito, la obra es bastante disfrutable.

Fran Nueda