viernes, 19 de mayo de 2017

POR TRECE RAZONES


Enviado por Cari:

No se puede detener el presente, ni tampoco rebobinar el pasado. El único modo de llegar a conocer el secreto… es darle al PLAY.

Clay Jensen es un adolescente como cualquier otro que encuentra, al llegar un día a casa, una misteriosa caja sin remitente dirigida a su nombre. El contenido no es otro que una serie de cintas de grabación, siete en total, que parece haberle enviado Hannah, una compañera de clase que no hace ni dos semanas que se ha suicidado. A pesar del desconcierto que supone volver a oír la voz de Hannah, Clay descubrirá que son trece las razones por las cuales ha decidido quitarse la vida, trece caras de cassete y que, por ello, son trece las personas que deben escucharlas. Él es una de ellas. “Es un juego muy sencillo: primero las escuchas, luego las pasas” dice Hannah en la primera cara.

¿Qué razones son esas y qué tiene que ver él con ellas? A lo largo del día, Clay se irá obsesionando con las grabaciones y hasta recorrerá la ciudad con un mapa que ella misma le ha proporcionado. Pero he aquí un viaje distinto del esperado, un viaje donde el punto de llegada es precisamente el mismo que el de partida y en el que solo hacen falta unos nuevos ojos para verlo todo como por vez primera. Hannah irá desgranando poco a poco su vida en un intento de poner de manifiesto las consecuencias, grandes o pequeñas, de las cosas que hacemos y dejamos de hacer, y que cambian el mundo a veces sin darnos cuenta.

La novela de Jay Asher es un relato duro, estremecedor, que aborda temas como el suicidio, el acoso, los abusos sexuales, la falta de ayuda o empatía, los rumores... pues trece van a ser las razones o los culpables, aunque crean que sus acciones son inofensivas, que han conducido a Hannah al suicidio.

El libro viene narrado a dos voces, y a ello ayuda las dos tipografías distintas: por una parte, Clay, con quien nos situamos en el presente, y que quiere saber por qué está en esa lista de culpables, qué hizo él para empujar al suicidio a una compañera que le atraía, pues le parecía dulce y divertida; por otra, Hannah, es voz de ultratumba que nos habla desde el pasado y comienza con su “yo te acuso”, su lista de acciones, mentiras, rumores que le llevaron a su trágico final. Además están muy trabajadas las dos voces dotando de personalidad a sus personajes: Clay, triste, intentando encontrar una lógica donde no la hay; Hannah, dura, cínica, de vuelta de todo, deprimida…, que nos quiere dar su versión de los hechos, de lo que hay tras esos rumores y mentiras.

Os dejo con el trailer de la serie basada en el libro: