jueves, 28 de agosto de 2014

LAS VIOLETAS DEL CÍRCULO SHERLOCK

¿Qué sucedería si la ficción se hiciera realidad y el detective más famoso de la literatura fuera la clave para resolver un misterio? Ahora el enigma se plantea de verdad.

Es el verano del 2009 cuando Sergio Olmos, escritor experto en Sherlock Holmes, se ve inmerso en un terrible misterio: un resucitado Jack el Destripador comienza a sembrar el terror entre las mujeres inmigrantes de su ciudad y lo elige a él como interlocutor. Previamente a cometer los crímenes, el asesino lo reta a través del envío de cinco hojas de violeta acompañadas de enigmáticos mensajes en relación a los textos de las novelas de Conan Doyle sobre el ingenioso detective Holmes.

Sergio se reunirá con algunos antiguos amigos de la universidad con los que formaba el “Círculo Sherlock”, un club dedicado exclusivamente a las historias del detective. Así, junto a los demás integrantes, irá descifrando los enigmas que el asesino le plantea.

En estrecha colaboración con la policía y la prensa, y no sin contratiempos, Sergio intentará superar el reto de desenmascarar a este nuevo destripador, con resultados un tanto imprevistos y desconcertantes.

Mariano F. Urresti rinde un espléndido homenaje a la obra de Arthur Conan Doyle en Las violetas del círculo Sherlock. A lo largo de sus 680 páginas, Urresti no sólo resucita al mítico detective con una precisión extraordinariamente documentada sino que, además, plantea un escenario nuevo y trasladado en el tiempo: Sherlock Holmes dando caza a Jack el Destripador. Policías, detectives, periodistas, víctimas, políticos... un impresionante número de personajes, todos ellos minuciosamente construidos y trabajados para encarnar a un homónimo actual de la época victoriana, desfilan por entre estas páginas para ofrecer al lector un universo único e inquietante. 

En Las violetas del Círculo Sherlock de Mariano F. Urresti subyacen temas actuales: el racismo y la intolerancia hacia los inmigrantes,la escasez de medios de las instituciones sociales con los dichosos recortes presupuestarios y las pretensiones de algunos políticos más preocupados, en obtener votos, que en ayudar y resolver los problemas de la gente.