viernes, 22 de agosto de 2014

COLLIGE, VIRGO, ROSAS

Hace unos días hicimos algún comentario sobre el tema del Carpe Diem, aprovecha el momento, la oportunidad; relacionado con él está el Collige, Virgo, Rosas, moza, coge las rosas. Ambos temas invitan a aprovechar las ocasiones frente a la brevedad de la vida; la diferencia es que al primero, Carpe Diem, con el paso del tiempo, se le ha ido despojando de su sentido erótico.

Veamos como Luis Alberto de Cuenca desarrolla este tema:

Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin pararte a pensar si son malas o buenas.
Que no quede ni una. Púlete los rosales
que encuentres a tu paso y deja las espinas
para tus compañeras de colegio. Disfruta
de la luz y del oro mientras puedas y rinde
tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico
que va por los jardines instilando veneno.
Goza labios y lengua, machácate de gusto
con quien se deje y no permitas que el otoño
te pille con la piel reseca y sin un hombre
(por lo menos) comiéndote las hechuras del alma.
Y que la negra muerte te quite lo bailado.



Me gustas cuando dices tonterías, 
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa. 
Me gustas más cuando es mi cumpleaños 
y me cubres de besos y de tartas, 
o cuando eres feliz y se te nota,
  o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes 
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido. 
Pero aún me gustas más, tanto que casi
  no puedo resistir lo que me gustas, 
cuando, llena de vida, te despiertas
  y lo primero que haces es decirme: 
«Tengo un hambre feroz esta mañana. 
Voy a empezar contigo el desayuno».