martes, 27 de junio de 2017

VERNE Y LA VIDA SECRETA DE LAS MUJERES PLANTA


El 21 de mayo de 1884, Julio Verne llega con su barco a Vigo, pues, en secreto, desea visitar una pequeña botica y conocer a su dueño, Philipot, porque cree que tiene relación con las mujeres planta. Verne, a pesar de las negativas y reticencias del boticario, pronto descubre que Violeta y Melisa, la nieta y la mujer de Philipot, pertenecen a esa antigua y extraña estirpe.

Las visitas de Verne a Vigo han inspirado a Ledicia Costas para crear una historia llena de misterio, magia, amistad y amor, en la que se desvela un secreto que se remonta al origen de los tiempos, En ella introduce a personajes históricos: Verne, con sus libros y viajes, o Antonio Sanjurjo, con sus inventos e innovaciones técnicas, junto con otros ficticios que rebosan ternura: Pierre, Violeta, Melisa (curioso que ellas tengan nombres de plantas o flores)...

                La novela es un pequeño homenaje a Julio Verne (y especialmente a sus 20.000 Leguas de Viaje Submarino), a ese Verne al que le fascinan las ganas de saber, como nos ha demostrado en su obra, por eso quiere desentrañar el secreto de las mujeres planta y no dudará en ayudar a la familia de Philipot.

                Entre los personajes destacan: Violeta, una muchacha curiosa, que no dudaré en revelar el secreto con tal de conseguir la ayuda que su abuela necesita; Pierre, quien ve en el escritor una figura paterna, pues sus padres le vendieron, y por el cual daría su vida;  pero, tal vez, uno de los personajes más entrañables sea Ne, la nepheas, esa pequeña criatura que vive entre las hojas de la planta que nace a la vez que las mujeres planta, y que contiene su alma.

                El libro se lee rápidamente, y tiene las dosis justas de distintos género: el fantástico, con la leyenda de las mujeres planta; el romántico, con la relación entre Philipot y Melisa, a cuya relación se oponen las familias de ambos; el steampunk, con Antonio Sanjurjo y su máquina (recordemos que estamos en 1884, y hasta cuatro años después Isaac Peral no botará el primer submarino); o ese narrador misterioso que hasta la última página no sabemos quién es.

PREMIO LAZARILLO DE CREACIÓN LITERARIA 2015.