domingo, 30 de abril de 2017

TOLKIEN Y EL VIÑA


                Teniendo en cuenta el agua que ha caído este año y toda la gente que ha venido (se esperaban 200.000 personas), creo que el siguiente fragmento es bastante adecuado:

Había pasado ya la medianoche. El cielo era un espeso manto de negrura, y la quietud del aire pesado anunciaba una tormenta. De pronto un relámpago enceguecedor rasgó las nubes. Unas ramas luminosas cayeron golpeando las colinas del este. Durante un momento los vigías apostados en los muros vieron todo el espacio que los separaba de la Empalizada: iluminado por una luz blanquísima, hervía, pululaba de formas negras, algunas rechonchas y achaparradas, otras gigantescas y amenazadoras, con cascos altos y escudos negros. Centenares y centenares de estas formas continuaban descolgándose en tropel por encima de la Empalizada y a través del Foso. La marea oscura subía como un oleaje hasta los muros, de risco en risco. En el valle retumbó el trueno, y se descargó una lluvia lacerante.

J. R. R. Tolkien, Las dos Torres

Algunos asistentes afirman que ha caído tanta agua estos días que jurarían haber visto cruzar a Gollum la explanada en una barca: