viernes, 28 de marzo de 2014

FRANKENSTEIN, O EL MODERNO PROMETEO

Enviado por Cristina y Esperanza, B2H:

Robert Walton encuentra en su expedición hacia el Polo Norte a un hombre desfallecido. 

Este hombre, Víctor Frankenstein, le comienza a contar el motivo por el cual se encuentra allí. 

Frankenstein es un doctor, experto en Filosofía Natural, que un día decide ir más allá en sus investigaciones, pretendiendo crear vida humana. Una noche de tormenta y lluvia en su laboratorio, Frankenstein, valiéndose de la electricidad, consigue infundir vida a una enorme criatura construida con jirones de cadáveres. El resultado es un monstruo de más de dos metros, de piel amarillenta y transparente, cuya apariencia desagrada de tal modo a su creador que éste lo deja desamparado. 

Aunque la criatura al principio tiene un alma noble, el rechazo de la gente lo volverá agresivo y cruel.

Años más tarde, Víctor lo encuentra y éste le comienza a contar lo que ha vivido y ha logrado aprender imitando a seres humanos. El monstruo está enfadado y le reprocha a su creador por qué le ha hecho así, ya que es rechazado y odiado por todo el mundo. El monstruo le pide a Frankenstein que cree una compañera para no sentirse sólo, y promete así dejar tranquila a la especie humana. Frankenstein accede, pero a mitad de su nueva creación, decide destruirla por miedo a que sea tan vengativa como el monstruo anteriormente creado. 

Al verse condenado a la soledad y al desamparo, toma esta terrible decisión: Si no puedo generar amor, causaré terror: se convierte en un cruel asesino. En primer lugar, odia a su “padre” a quien considera responsable de su infelicidad. Decide, entonces, privarlo de todo aquello que ama, incluso de su propia vida. Todas las muertes causadas directa o indirectamente por la criatura parecen tener un significado simbólico: William, el hermano menor de Víctor simboliza la inocencia; el padre de Víctor simboliza la familia y la mujer de Víctor, Elizabeth es el símbolo del amor. La criatura desea que Víctor sienta la misma sensación de vacío y soledad que él mismo se ve obligado a sentir.

Esta obra fantástica, perteneciente al Romanticismo Inglés, muestra la plenitud de la rebeldía de la criatura contra su creador (de ahí el doble título de la obra). Las detalladas descripciones del paisaje se integran para plasmar el lúgubre y desolado del protagonista.

Su lectura es bastante fluida y amena, pues el argumento despierta el interés del lector, siendo un buen ejemplo de novela gótica, cuyos rasgos nos va mostrando a lo largo de la obra: los paisajes sombríos, las casas abandonadas, el sentimiento de rebeldía ante el creador y la sociedad, el personaje marginado...

Destaca la caracterización de Victor y de la criatura, pues el monstruo evoluciona a lo largo de la novela, logrando en el juicio del lector una evolución semejante: de rechazarlo a compadecer a un alma llevada a la crueldad por el desprecio de una sociedad infame y amarrada a los preceptos éticos establecidos.

La animadversión de la sociedad hacia la criatura nos invita a reflexionar sobre el rechazo de otras personas únicamente por ser diferente o por la primera impresión que producen en nosotros