miércoles, 4 de marzo de 2015

UNA BIBLIOTECA DE VERANO

Corre el año 1946. La guerra ha terminado y la joven norteamericana narradora de esta novela ha perdido en ella a sus padres. También, de muerte natural, ha perdido a su tío Marcel, un extraordinario personaje que la educó en el amor a los libros.

En el pequeño pueblo francés donde pasó los veranos de su infancia, la protagonista deberá ocuparse de poner en marcha una nueva biblioteca tras salir del hospital, ya que las tropas alemanas han destruido la anterior. Tendrá así oportunidad de pensar en el valor de la lectura y en la compañía que le han proporcionado los libros en los peores momentos, e incluso a la hora de tomar una u otra decisión… Sus recomendaciones a los vecinos del pueblo la harán formar parte fundamental de esa comunidad, pues necesitan el consuelo de las grandes páginas de la literatura. Y será esos meses, rodeada de libros, inmersa en el papel de bibliotecaria, cuando descubrirá que, pese a todo, todavía es posible volver a ser feliz.

 Los escritores Marcel Proust, Daniel Defoe, Paul Valéry… y sus obras son tan importantes en esta novela como los personajes de carne y hueso con los que se relaciona cada día la joven protagonista, muchos de ellos convocados bajo la sombra protectora del tío Marcel.

Entretanto, el esplendor del verano invade la naturaleza de los alrededores y el jardín de la vieja casona que ha heredado de su tío.

Pero no es ésta sólo una estampa más o menos evocadora y llena de encanto de una época y de unos autores atemporales: la verdadera vida se cuela en cada página y asistimos así a una hermosísima y cruda búsqueda de la felicidad, del amor y de, por qué no decirlo, la supervivencia. A una historia en primera persona que es también la historia de una época: de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación alemana de Francia al conflictivo nacimiento del estado de Israel.

Como el perfume, que se guarda en frascos pequeños, en las apenas noventa páginas que tiene el libro, nos encontramos con una prosa sencilla, pero de gran calidad, que nos atrapa con cada frase, y con numerosas referencias a grandes escritores y sus obras, así como citas de los mismas. La trama es una excusa para deleitarse en la prosa poética de Mary Ann Clark Bremer y para que ella comparta su pasión: los grandes autores de la literatura y sus obras.