jueves, 26 de marzo de 2015

EL JUICIO DE PARIS


Canta, ¡oh, diosa!, la cólera del Pelida Aquiles, cólera funesta… la cólera… la cólera… Para el carro, que hoy no vamos a contar esa historia… la cólera… anda ya… la colera… la discordia… si, la discordia… vamos a representar el  Juicio de Paris con la manzana de la discordia.

                Esta mañana en la bilbioteca del IES Octavio Cuartero, Villarrobledo (Albacete), un grupo de alumnos de 4º ESO y 1º Bachillerato se han metido en la piel de héroes y dioses olímpicos y nos han contado el origen mítico de la guerra de Troya. Una breve pieza teatral, pero interpretada con ganas (ya, las vacaciones estaban a la vuelta de la esquina).

                Canta, ¡oh, diosa!, esta pequeña y gran historia:

                ¡Qué nadie me pregunte quién soy! Os lo voy a decir en pocas palabras: mi nombre es Afrodita. El semen que me engendró pertenecía a Urano que estaba casado con Gea, diosa de la Tierra. Gea, cansada de que Urano le hiciera tantos hijos, les pidió que mataran a su padre. . Sólo el pequeño Cronos se atrevió, y con una hoz bien afilada cortó los genitales a su padrey los arrojó al mar. De la espuma nací yo, mezcla de humedad y sal… Por eso soy la diosa del Amor, la urania, que penetra en las almas con su poderoso poder de seducción. Pero hoy hemos venido las tres Gracias y yo para haceros pasar a vosotros, simples mortales, un rato agradable y contar una de mis hazañas más memorable. ¿Verdad, niñas?

                Así es, querido público, hemos venido aquí para contaros una historia muy antigua, que tiene como protagónistas a grandes dioses y héroes, dioses y héroes que han que perduran en la memoria de la humanidad a través de los siglos. ¿Quién de vosotros no ha oído hablar de la guerra de Troya? Todavía resuenan en nuestros oídos los grandes nombres: Aquiles, el más fiero guerrero de los griegos; Hector, el más valiente de los troyanos; Helena, la bella Helena, causa de tanta desgracia y de tantas muetes en uno y otro bando; y Paris, el hermoso Paris, que, la verdad, era un poco tonto y más cobarde todavía, aunque, en eso del amor, parece que el chico funciona bastante bien.