jueves, 9 de octubre de 2014

LAS PERSONAS-LIBRO DE FAHRENHEIT 451 ESTÁN ENTRE NOSOTROS

En una era en la que los libros están prohibidos, varias personas se esconden en un bosque huyendo de la represión. Tratan de mantener viva la cultura y, para ello, memorizan una historia que va más allá de la propia vida: son las personas-libro. A grandes rasgos, esta es una parte del universo que crea el escritor Ray Bradbury en una de sus obras más conocidas, Fahrenheit 451, un texto de referencia en la ciencia ficción.

Hace unos años, el profesor y dramaturgo Antonio Rodríguez se reencontró con la historia de esa angustiosa sociedad en la que los libros acaban en la hoguera. Se preguntó cómo sería si realmente esos salvadores que habían surgido de la imaginación de Bradbury existieran de verdad. Así fue como nació el proyecto  Fahrenheit 451 ( las personas libro ) que trata de que, al igual que ocurría en la novela, los individuos se reconozcan en algún texto - no es necesario que sea el libro entero -, lo memoricen y lo puedan recitar en voz alta para los demás.

"Se me ocurrió que cualquiera pudiese elegir un texto, el fragmento del libro que más les gustase con la idea de que cada uno aportase con lo suyo, crease una actitud, un gesto simbólico.” El narrador se ha de implicar lo que dice para llegar no sólo al oído, sino también al corazón de las personas que escuchan. De este modo, el profesor ha ido difundiendo el proyecto por todo el mundo. Ha visitado escuelas, centros penitenciarios, asociaciones de mujeres maltratadas... De manera que cada persona se encontraba con un texto, una palabra, una idea.

La Biblioteca de Babel es un signo del Proyecto Fahrenheit 451 (las personas libro). Cuando el Proyecto dejó su legado en la caja 451 de la Caja de las Letras del Instituto Cervantes el 22 de noviembre de 2007, Martín Carril narró “La biblioteca de Babel” de Borges.

'Momo', 'Cien años de soledad', 'El Principito', 'El lobo estepario', 'El guardián entre el centeno'... Son sólo algunos de los relatos que, según Rodríguez, más éxito tienen entre las personas-libro. De hecho, cuando se llevó este proyecto a los alumnos de la Escuela de Escritores, la mayoría de ellos eligió alguno de esos títulos.

Con el tiempo, el proyecto ha ido creciendo, y hoy existen varios puntos del planeta que acogen a estos seres literarios. “Hay varios grupos de personas-libro por el mundo, que se reúnen con cierta asiduidad”, afirma el dramaturgo orgulloso. “En Italia han surgido numerosas células en distintas ciudades y barrios que son muy activas y en Andalucía, por ejemplo, hay un pueblo en el que quedan alrededor de un cuarto de hora, dicen su texto y luego cada uno se va. No se aplaude y no se hace ningún comentario. Sólo lo cuentas, escuchas y te vas”.

Para poder reconocerse en esas quedadas, su distinción es muy simbólica: un paraguas naranja que representa el fuego, el mismo que en la novela de Bradbury destruía los libros.



Encontrarás más información en Proyecto Fahrenheit 451: las Personas Libro