jueves, 9 de octubre de 2014

CUPIDO 13

Enviado por Jaime: 

La novela de Ricardo Mariño está organizada en diecinueve capítulos que desarrollan, alternativamente, dos argumentos; en principio, estos relatos sólo comparten el marco témporo-espacial. Por un lado, se narran las peripecias de Hitoshi, un ángel que acaba de salir de la Escuela de Ángeles Cupidos con las mejores notas, pero no logra realizar bien su trabajo en el Parque Centenario, donde le han enviado para que enamore a las parejas. Por otro, se cuenta la historia de Confuso, el perro de Dimitri Dimitrovich, un escritor poco atento a los requerimientos de su mascota.

La acción avanza con la huida de Confuso, aburrido de su hogar, y sus aventuras con Nerviosa, una perrita que, despechada, abandona a su dueña por unos días. Estando en el parque y gracias a que Nerviosa es muy lectora, Confuso se entera de que su amo ha escrito varias novelas que lo tienen como protagonista (Confuso en la Prehistoria, Confuso en el lejano Oeste, etcétera).

Las casualidades se multiplican hasta que ambas tramas confluyen en una misma historia: los desaciertos de Hitoshi lo llevan a desempeñar un rol menos comprometido: el de ángel guardián de animales. A partir de ese momento, su misión es velar por la integridad de Confuso.

En este relato se plantea la simultaneidad de acciones y perspectivas; además, la forma de terminar cada capítulo mantiene la tensión entre esos tres mundos (el humano, el animal y el celestial), aparentemente ajenos entre sí. El disparate, la exageración, las acumulaciones, el absurdo, el extrañamiento (dado por la singular mirada de Confuso) y la parodia de otros géneros –como la crítica literaria– y de ciertos productos televisivos, como los talk shows, son algunos de los recursos que encontramos en esta historia, en la voz de un narrador omnisciente y en diálogos, donde prevalece el registro coloquial. El autor también juega con la posibilidad de una ficción dentro de otra –como ocurre en el sueño de Confuso–, y expone algunas críticas que apuntan a la literatura infantil y a sus autores.


Destacan los protagonistas: Confuso, que enternece y divierte con sus pensamientos “perrunos” y sus singulares interpretaciones, e Hitoshi, cuya participación en la historia se asocia con las angustias del primer trabajo, las limitaciones de la teoría frente a la práctica, el fracaso de la tecnología cuando se pretende medir con ella las emociones, y la certeza de que alcanzar el mejor promedio no garantiza el éxito laboral. Ésta es, sin duda, la figura con la que los chicos se podrán identificar, ya que el personaje debe sobrevivir a los discursos del director, a los avatares de la vida escolar, a las burlas de Kikuchi, uno de sus compañeros –quien lo ridiculiza con el apodo de “Nariz”–, y a las permanentes dificultades de su nuevo rol.