miércoles, 19 de julio de 2017

A ZARAGOZA …. O AL CHARCO


De mi pueblo salí un día
pa ir a Zaragoza a ver
a un primo de mi mujer
que estaba con pulmonía.
Eché al cesto p´almorzar
un ocho y un chorizico
y amontao en mi burrico
ala, ala, principié andar.
No había andau tan siquiera
dos horas cuando de pronto
se quedó el burro hecho un tonto
parau en la carretera.
Como era cosa muy rara
que el animal de improviso
y sin pedirme permiso
tan en seco se parara
me dije el burro ha barruntao
que por aquí cerca hay gente
miré, y efectivamente
había un hombre a mi lao.
Era un viejo setentón
barbudo, coloradote,
buen mozo y con un cogote
más afeitao que un melón.
Yo al verlo dí atrás un paso
y me eche mano a la faja
y sacando la navaja
me preparé por si acaso.
Sin movérseme miró
y yo fuí y le pregunté
tío gueno ¿ Quién es usté?
soy San Pedro, contestó
¿San Pedro?. El mismo Colás
pues ¿a que ha venido aquí?
Vengo pa verte a ti
quiero saber ande vas.
Pues pa que uste se entere
A Zaragoza me voy
¿y cuando piensas llegar? ¡hoy !
eso será si Dios quiere
¿si Dios quiere? pregunté
Es natural añadió
Ni que quiera ni que no
le contesté, llegaré
Tengo mu duro el tozuelo
Y ni todos los santos del cielo
harán que me vuelva atrás.
Respeto tu tozudez
me dijo con retintín
sigue tu viaje hasta el fin,
pero si vuelvo otra vez
a encontrarme en mi camino
y ande vas te preguntara
de un modo cortés y fino
si no quieres que me altere
y te castigue Colás,
después de icir ande vas,
añadirás si Dios quiere
¿Prometes hacerlo así?
Veremos, le contesté
y mi camino seguí.
Llegué a Zaragoza bien
y estuve allí una semana
y un día por la mañana
me dije: me vuelvo a Mallén.
Aparejé mi burrico
mientras cantaba una jota
coloqué a mano la bota
el ocho y el choricico
y en unión del animal
que nunca iba sin mí
de Zaragoza salí
mas tieso que un concejal.
Al poquico de emprender
la marcha de ésta manera
San Pedro en la carretera
se me volvió a aparecer.
El burrico se paró
cuando lo tuvo delante
y callaos por un instante
quedamos San Pedro y yo.
Por fin me dijo: ¿ande vas?
y yo le dije a Mallén.
Aunque no te paizca bien
dí: si Dios quiere, Colás
Quiá, quiá. No se desespere
ni ponga usté empeño en ello
que aunque me cuerten el cuello
no añadiré si Dios quiere.
¿No quieres icirlo? ¡No!
pues por no querer,
desde hoy rana vas a ser.
Y en rana me convirtió.
me echó al Ebro y me dió un baño
mayor de lo que creía
mira que baño sería
que estuve en el Ebro un año.
Ya estaba desesperao
no fue nada lo del ojo
de tanto estar a remojo
quedé como un bacalao.
Bien me fastidió el indino
pues mientras estuve allí
tan harto de agua salí
que ahora solo bebo vino.


Después de mucho esperar
San Pedro un día volvió
y del charco en que me echó
quiso volverme a sacar.
Cuando me tuvo a su lao
me dijo: ¿Qué tal amigo?
creo que con el castigo
ya estarás escarmentao
Por consiguiente Colás
Aprende bien la lección
y para obtener perdón
contesta bien: ¿ande vas?
Y yo que pa hablar soy parco
conteste de esta manera:
¿Qué ande voy? ande uste quiera
a Zaragoza o al charco.