viernes, 24 de julio de 2015

EL RETABLO DE MAESE PEDRO

Maese Pedro es un personaje del Quijote de Miguel de Cervantes, que inspiró la obra musical El Retablo de Maese Pedro de Manuel de Falla.

Este personaje aparece en el capítulo 22 de la primera parte del Quijote: es uno de los galeotes liberado por Don Quijote y responde al nombre de Ginés de Pasamonte, que tras ser liberado le roba el asno a Sancho Panza en Sierra Morena. Reaparece en la segunda parte, en el capítulo 25, presentado como titiritero, con un parche de tafetán verde en el ojo izquierdo y acompañado de un mono con propiedades adivinatorias. En el capítulo 26, presenta su retablo y en el capítulo 27 se explica su origen y el secreto del mono.

El Retablo de Maese Pedro es una obra musical para títeres de Manuel de Falla, que se inspira en el episodio mencionado del Quijote. La obra fue compuesta para ser interpretada en los conciertos y representaciones privadas que ofrecía en París la Princesa de Polignac a quien está dedicada, compartiendo dedicatoria junto a Miguel de Cervantes por el autor, Manuel de Falla.

La acción tiene lugar en una venta manchega donde Maese Pedro y su ayudante, el joven Trujamán, ofrecen una función de títeres para los huéspedes. Entre estos se encuentran Don Quijote y Sancho Panza. Los títeres representan “el retablo de la libertad de Melisendra”, un romance medieval que cuenta cómo Gaiferos rescata a su esposa Melisendra, prisionera por el rey moro Marsilio en la ciudad de Sansueña (Zaragoza). Don Quijote, al observar la escena, metido de lleno en la acción, se vuelve loco pensando que es cierto lo que ocurre y queriendo hacer justicia, desenvaina su espada cuando la pareja huye perseguida por los moros. Pero, con su reacción, el caballero  destroza el teatro y los muñecos, ante el asombro y desesperación de Maese Pedro y los espectadores. Ante los lloros de Maese Pedro, Don Quijote culpa a los encantadores y le compensa por los destrozos.

Os ofrecemos el montaje que realizó Enrique Lanz, nieto del titiritero del montaje original Hermenegildo Lanz, que engrandece la obra de su abuelo con un montaje monumental, con títeres de Carlos Montes y con Josep Vicent en la dirección musical.