lunes, 9 de mayo de 2016

BAJO EL FUEGO DE LAS BALAS PENSARÉ EN TI


Entre julio y noviembre de 1938, tuvo lugar una de las mayores batallas de la Historia. Perdieron la vida cerca de doscientos mil combatientes. Con el tiempo, se conocería como la Batalla del Ebro.

Así empieza Bajo el Fuego de las Balas Pensaré en Ti, de Roberto Santiago y Santiago García-Clairac; primera novela de padre e hijo coautores.

En ella se nos narra la historia de la dividida familia Sandiego, entrelazada con la de España, en el momento que marcó el desenlace de la guerra que cambió el país para siempre. Una parte en un bando y la otra en el otro. La madre muerta; el padre considerado como un héroe en el bando republicano; el hijo, falangista, condecorado por Franco;  la hermana se alista como miliciana.  ¿Cómo podía un hijo estar en el bando contrario al de su familia?

El día en que estalla la guerra, Rodrigo conoce a Sofía en Madrid. Se enamoran en el acto. La familia de Sofía desconfía de las raíces comunistas de Rodrigo, pero ella cree ciegamente en él.

Pero el destino le depara la amarga misión de pasar por traidor, desertar y espiar al ejército republicano. A su padre. A su hermana.

Narrada desde todas las voces de la historia dispersadas por los enclaves de España convertida en campo de batalla, Bajo el fuego de las balas es un cara a cara con el horror y el absurdo de la guerra fratricida. Lo que empieza como enfrentamiento entre enemigos termina como la lucha por la supervivencia de los seres queridos, atravesados todos sin excepción por la tragedia. Una desgarradora y bella crónica cimentada tanto en rigor histórico como talento narrativo; un canto a los lazos inquebrantables del amor.

                En ningún momento los autores consideran un bando bueno y otro malo,, pues, en cortos capítulos, los personajes se van alternando con su diferente punto de vista, que a lo largo de la novela va cambiando. La ambientación, sobre todo en las escenas bélicas y en las represalias de ambos bandos, puede llegar a ser dura, reflejando fielmente lo que es una guerra civil.

                Se entrelazan las historias de los distintos personajes, hasta que convergen, y padre e hijo, los dos protagonistas, se olvidan de cuál es su bando. Los personajes, tanto principales como secundario, bien definidos, cada uno con sus motivaciones.

                La novela se lee rápido, engancha, con un estilo directo, sencillo, donde lo que predomina es la acción, pues el conflicto o, mejor dicho, los conflictos que atañen a los personajes no permiten la reflexión, sino decisiones rápidas, casi inconscientes.