lunes, 15 de febrero de 2016

JULIO VERNE: LOS LÍMITES DE LA IMAGINACIÓN


Puedo decirle que nunca he estudiado Ciencias, aunque gracias a mi hábito de leer he podido adquirir conocimientos que me han sido útiles (…)  Me han preguntado a menudo que fue lo que me dio la idea de escribir lo que se puede llamar novelas científicas. Realmente pienso que mi amor por los mapas y los grandes exploradores me llevaron a componer la primera de la larga serie de novelas geográficas

                Hasta el día 28 podéis contemplar en la Fundación Telefónica de Madrid esta exposición dedicada a la obra de Verne y a los descubrimientos y avances científicos que aparecen en su obras.


Julio Verne está en el origen de la curiosidad, la aventura, el descubrimiento y el conocimiento de muchos lectores que, al llegar a la edad adulta, quisieron acometer lo que el autor imaginó. Sus novelas, perfectamente documentadas, cartografiaron el mundo conocido y abrieron las puertas de otros mundos fantásticos o intuidos. Esta exposición busca sumergir al espectador en el imaginario creado por Verne, así como reflejar el papel de estímulo que supusieron sus obras para muchos de sus coetáneos.

El visitante, convertido en explorador, atravesará las obras de Verne más representativas y los distintos ámbitos en que transcurren sus novelas: la tierra, el aire, el hielo, el agua, el espacio y el tiempo, de la mano de contemporáneos españoles y extranjeros.


                Algunos de los ámbitos expositivos que podemos recorrer son:

GABINETE VERNE

                Aquí se disecciona la imaginación del autor a través de sus novelas, personajes, seres fantásticos y animales, medios de transporte e ingenios que coparon su obra. Entre otros objetos encontraremos una serie de 44 ilustraciones de personajes de Verne, desde Phileas Fogg hasta el capitán Hatteras; o inventos e ingenios presentes en sus novelas, como la linterna mágica. Por último, una instalación audiovisual nos descubre el bestiario que aparece a lo largo de su vasta creación literaria.



LA TIERRA CONOCIDA Y DESCONOCIDA

En este apartado, el visitante se topa con la biblioteca de Verne, una selección de libros que el autor manejaba y consultaba para cartografiar sus novelas. Destaca una instalación audiovisual con seis proyecciones que reproducen y conceptualizan los fenómenos que los protagonistas de Viaje al Centro de la Tierra (1864) encontraron en su periplo: la cueva, teatro de sombras, un volcán o el fuego como luz primigenia. Un mapping recrea además las rutas geográficas alrededor de los cinco continentes de las principales novelas de Verne.

TROTAMUNDOS

Este apartado es un homenaje a los viajeros y exploradores de mundo y a todos los escenarios que descubrió Fogg en La Vuelta al Mundo en Ochenta Días (1872).



MOBILIS IN MOBILI

La pasión por el mar es uno de los temas recurrentes de Verne, siendo Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino su mejor creación. Podremos ver maquetas y carteles de los primeros paquebotes comerciales del siglo XIX. Esta sección se completa con las primeras fotografías submarinas realizadas a más de 50 metros de profundidad por el biólogo Louis Marie Auguste Boutan o extractos de las películas subacuáticas del pionero del cine científico, Jean Painlevé.

DESIERTOS DE HIELO

En la época de Verne, los polos representaban el límite entre lo conocido y lo desconocido y fascinaban a muchos lectores. Verne anticipó e imaginó es curiosidad en La Esfinge de los Hielos (1897) o Las Aventuras del Capitán Hatteras (1886). En esta sección se muestran imágenes de expediciones polares, que acabaron en fracaso, como la del irlandés Shackleton, que quiso ser el primero en cruzar la Antártida de punta a punta.



FLOTAR O VOLAR

Esta sección está dedicada a la disyuntiva entre los defensores de los vuelos más ligeros que el aire, representados por los globos y los que apostaban por los más pesados, es decir, los primeros aviones. Es un recorrido por la conquista del aire. La muestra recoge esta polémica a través de diagramas, ilustraciones y grabados de la época de diferentes máquinas voladoras.



ALREDEDOR DE LA LUNA

La fascinación por viajar a la Luna está representada con las novelas De la Tierra a la Luna (1865) y su continuación Alrededor de la Luna (1870), que calaron profundamente en el imaginario colectivo y hoy en día revelan asombrosas coincidencias con la llegada real del hombre a este satélite en 1969. Una instalación geodésica muestra veinte formas de viajar a la Luna representadas en la literatura universal. La fiebre lunar queda además recogida a través de una serie de carteles relacionados con la Luna, que representan desde espectáculos de la época a imágenes de películas de George Méliès o las óperas inspiradas en Verne que Jacques Offenbach. También se muestra la pieza creativa documental “Vivir en una bala”, que recrea De la Tierra a la Luna, un viaje que Verne imaginó en un proyectil lunar disparado por un cañón.


Para terminar, lo que podemos leer en un espacio de la exposición: