lunes, 22 de febrero de 2016

EL ENIGMA DEL SCRIPTORIUM


Enviado por Julián:

Francisca trabaja como aprendiz en el scriptorium real de Alfonso X, en Toledo; está aprendiendo el oficio de miniaturista, gracias a su talento como dibujante, a las órdenes del maestro Yehuda. Ante ella se cierne la sombra de un convento en el que no quiere ingresar, aunque ello signifique abandonar su formación.

Un misterioso visitante, al que Francisca no consigue verle la cara, hará que tres de los maestros más importantes del scriptorium se encierren a trabajar en un encargo secreto, por el cual serán asesinados, siendo Francisca junto a un joven musulmán, Karim, testigos del asesinato.

Desde el primer momento, Francisca y Karim son acusados de estas muertes, por lo que han de iniciar una investigación que demuestre su inocencia. En esta búsqueda, los jóvenes deben superar la desconfianza mutua que sienten por pertenecer a diferentes religiones y esferas sociales; pronto arrinconan los prejuicios y acaban enamorándose. Finalmente, logran resolver el enigma gracias a sus conocimientos, a su valor y a la ayuda de sus fieles amigos.

Esta novela de Pedro Ruiz García recrea con veracidad el Toledo del siglo XIII, donde, bajo el reinado de Alfonso X el Sabio, conviven en una precaria armonía cristianos, musulmanes y hebreos. Además, propicia un acercamiento a conocidas leyendas (la Mesa del Rey Salomón, el Palacio Dorado, el Deán de Toledo…) y  varias obras literarias medievales. A su ritmo ágil, hay que añadir que la trama de misterio y aventuras recoge mensajes cifrados, leyendas, tesoros escondidos, túneles y pasadizos subterráneos y crímenes sin resolver.

El autor reconoce que parte de la historia trascurre en la Escuela de Traductores, ya que le llamaba mucho la atención porque se recuperaron muchos escritos de la época clásica griega y romana que habían desaparecido en sus versiones latinas y se tradujeron del árabe al latín y a la lengua romance. Asímismo, manifiesta que una chica es la protagonista para reflejar las dificultades que tenían la mujeres en la sociedad medieval, predestinadas por su condición familiar y socia, aunque, a pesar de ello, la corte y el scriptorium de Alfonso X «El Sabio» en Toledo dio la oportunidad a intelectuales y eruditos de otras tierras e incluso a mujeres, que se dedicaron a labores de dibujo, diseño y traducción, como atestiguan documentos históricos.

FINALISTA DEL PREMIO GRAN ANGULAR 2012

FINALISTA DEL PREMIO H 2014