martes, 12 de diciembre de 2017

ALEXANDRA Y LAS SIETE PRUEBAS


   
             Enviado por María (S4D)

Mi nombres es Alexandra, con "x", tengo once años, y voy a permanecer encerrada una semana en mi colegio. Sin profesores. Sin padres. Sólo los chicos y chicas de mi curso. No sé cómo sonará así dicho. Pero todo lo que voy a contar aquí es verdad.

Mi colegio se llama Armando Muñoz Vaca, que por lo visto fue pionero del siglo XV. Yo no soy una pionera. Sólo soy una niña normal y corriente a la que le gustan los videojuegos. Hay una cosa que todavía no he contado. Mi colegio es famoso por una sola razón: porque aquí estudió hace muchos años Alfonso Giménez Dom. Había una foto suya en el vestíbulo de entrada. Todo el mundo sabe que la compañía Dom Industries es la empresa multinacional de videojuegos más importante del mundo. Y ahora el señor Dom había vuelto al colegio. Con una propuesta revolucionaria: "No vais a jugar a un videojuego. Vais a ser los protagonistas de un videojuego".

Alexandra es una niña de 11 años, normal y corriente, a la que le gusta jugar a los videojuegos. Así que cuándo a su colegio llega Alfonso Giménez Dom (jefe de la compañía Dom Industries, la empresa multinacional de videojuegos más importante del mundo), organizando una especie de concurso a dónde puedes ganar una beca por la universidad que quieres y el primer ejemplar de la videoconsola DOM 5000, ella sabe que tiene que ganar. Pero hay un problema: sus padres no les parece buena idea lo del concurso, y sin su autorización no puede participar. Aún así Alexandra no se rinde y decide falsificar la autorización. Lo consigue, entra al juego y desde aquel momento su vida cambiará para siempre.

Es un libro entretenido con una trama sencilla, escrito de forma ágil y amena, con capítulos cortos (que van marcando una cuenta atrás), donde se alternan los puntos de vista, uno en primera persona, el de Alexandra, la protagonista, el otro en tercera, el de los mayores. Se tratan temas como la amistad, la rivalidad, los abusos, los celos, siempre vistos conforme la edad de los protagonistas, y, afortunadamente, no tenemos una gran historia de amor.