lunes, 28 de diciembre de 2015

LA ORDEN DE SANTA CECLINA

Es el primer libro de la tetralogía Porta Coeli, una historia épica escrita por Susana Vallejo, que recorre 1.000 años, desde la Edad Media hasta el futuro,  y descubre un mundo paralelo al nuestro que transforma para siempre a aquellos que traspasan sus puertas. Los primeros libros se pueden enmarcar dentro del género de la Fantasía y el último en la Ciencia Ficción. El protagonista de la tetralogía no es un personaje, pues cada libro narra la historia de personajes diferentes, sino todo un mundo imaginado. La evolución de ese mundo y la historia del libro que puede abrir sus puertas son los verdaderos protagonistas de la tetralogía, podiendo leer cada libro de forma independiente. No existe el típico enfrentamiento protagonista-antagonista, ni la eterna lucha entre el bien y el mal, sino que los personajes se enfrentan a circunstancias difíciles.

                El argumento de La Orden de Santa Ceclina es el siguiente:

A principios del siglo XIV, Bernardo, un sabio erudito y antiguo guerrero, recibe la visita de un viejo compañero de armas, Nuño, que afirma haber encontrado un unicornio y otros monstruos extraños. En su investigación de lo que parece imposible, pronto se les une Yebra, una chica de los bosques acusada de bruja. Juntos descubrirán las criaturas que empiezan a poblar nuestro mundo. Pero ¿de dónde provienen?, ¿qué relación tiene Yebra con ellos? ¿acaso realmente ella posee poderes extraordinarios? La respuesta se encuentra oculta en el monasterio de la orden de Santa Ceclina; una orden de monjes guerreros que siempre ha defendido la lógica y la razón, y que sin embargo esconde sus propios secretos. El hallazgo del “Porta Coeli“, un libro misterioso y prohibido, llevará a los protagonistas a una aventura más allá de este mundo.

La ágil prosa de Susana Vallejo te atrapa desde el principio de esta historia, con toques de fantasía, ambientada en una Edad Media que podría ser la nuestra, unas gotas de amor entre los protagonistas, aderezado con un poco de misterios. Los personajes principales están logrados. Sobre ellos, la propia autora nos indica que pensaba en dos personajes principales que se parecerían a Don Quijote y Sancho Panza (el “serio” versus el “simpático”), para darle un toque humorístico. Curioso el nombre de Yebra: su origen es claro (yerba: hierba), pero no conocía el término catalán Gebre, que significa escarcha, y si la protagonista tiene los cabellos blancos…