jueves, 17 de diciembre de 2015

LA CASA DE LOS RATONES

Sam y Julia son los mejores amigos del mundo. Julia es supercuriosa y testaruda, mientras que Sam es supertímido y obediente, pero los dos forman una pareja de ratoncitos muy especial. Y con estos dos simpáricos ratoncitos nos adentramos en el mundo en miniatura de la Casa de los Ratones, una casa que no se parece a ninguna otra. Viven en una casa con más de cien habitaciones donde cada día hay cosas nuevas por descubrir.

Acompáñalos a un escondite secreto, a dar la bienvenida a un ratón encantador al que llaman «el trapero» y a hacer deliciosas tortitas. Visitarán la mejor pastelería del mundo y una tienda donde venden de todo, y encontrarán una cajita de madera llena de tesoros. Y —¡oh, no!— tendrán que enfrentarse a una terrible y espeluznante rata. Los días pasan volando en esta casa tan singular.

Las historias que nos cuenta su autora son
cotidianas: hablan de las cosas que les ocurren, de cómo juegan, de dónde se esconden. En general duran una página nada más, así que se leen muy fácil lo que les hace atractivas para los niños. Cada historia puede seguirse con las sorprendentes fotografías a todo color y de gran tamaño que recrean los diferentes escenarios.

La artista Karina Schaapman dedicó años a construir y decorar la Casa de los Ratones, escenario de este álbum infantil tan especial. La preciosa casita está fabricada con cajas y cartón piedra, con telas antiguas y toda clase de materiales reciclados (cerillas, botones, tapones de botella...). Tiene más de cien habitaciones, pasillos y espacios exteriores para explorar, cuidando hasta el menor detalle. Los ratoncitos que la habitan también han sido diseñados y creados por Karina. Los cuentos de Sam y Julia fueron surgiendo como por arte de magia mientras construía la casa, que mide casi dos metros de ancho y tres metros de alto, y actualmente se exhibe como una obra de arte en la Biblioteca Central de Amsterdam